¿POR QUÉ ESCRIBIMOS?

AL NO PODER ACEPTAR QUE SOMOS LIBRES EN JAULAS, NOS MOVEMOS EN MUNDOS DE PALABRAS QUERIENDO SER LIBRES

COMPAÑEROS DE LUCHA EN PLUMA AFILADA

AVISO TODOS LOS TEXTOS ESTÁN REGISTRADOS

Blog bajo licencia Creative Commons

Licencia de Creative Commons

TODOS LOS TEXTOS ESTÁN REGISTRADOS

POEMAS, CUENTOS Y ESCRITOS REVOLUCIONARIOS DE DANIEL FERNÁNDEZ ABELLA is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License. Para utilizar primero y siempre sin ánimo de lucro ha de consultar al autor. Daniel Fernández Abella todos los derechos reservados.

lunes, 30 de junio de 2014

ISRAEL. LA HISTORIA CONTEMPORÁNEA

A mediados del siglo XIX, Israel formaba parte del Imperio otomano y estaba poblado principalmente por árabes musulmanes (algunos de ellos, beduinos), árabes cristianos, así como judíos y otros grupos minoritarios. En 1844, los judíos se constituyeron en el grupo de población más grande (y en 1890 una absoluta mayoría) en varias ciudades, siendo Jerusalén la más notable. Este incremento de la población judía se debió a la inmigración producida por numerosos pogromos acaecidos en diferentes puntos de Europa del Este y el norte de África. Adicionalmente a las comunidades judías religiosas tradicionales, en la segunda mitad del siglo XIX se comenzó a observar un nuevo tipo de inmigrante judío, el cual era secular y socialista y que intentaba reclamar la tierra trabajándola. Al finalizar el siglo, León Pinsker y Theodor Herzl ( El estado Judío) tomaron la iniciativa de buscar el apoyo internacional para lograr una patria judía en Palestina, si bien ninguno de los dos consideraba a Palestina como la única región para el estado judío. En 1897 se llevó a cabo el Primer Congreso sionista en la ciudad de Vasilea donde se proclamó la decisión de establecer una patria para el pueblo judío en Eretz ( Israel).
.

A principios del siglo XX, empiezan masivas migraciones de la población judía (Aliyas) a Palestina. Reforzadas por la declaración Balfour de 1917 y la oleada de antisemitismo que recorría Europa ( destaca Francia con l`Affarie Dreyfus, un militar judío acusado de vender información a Alemania, aunque en el fondo era un caso de antisemitismo como denunció Emilé Zola en su artículo J'acusse) en la que Inglaterra mostraba su predisposición a la creación del sueño de Herzl, la población judía empezó a crear colonias (kibbutz) y una sociedad militarizada (Haganah). Estas migraciones masivas se verían truncadas con la II Guerra Mundial debido al temor de los británicos a que las colonias árabes apoyaran a Hitler. Como respuesta, los grupos sionistas utilizaron el terrorismo como arma para conseguir sus reivindicaciones. el ejemplo más latente fue el grupo terrorista Irgún que atentó contra el hotel King David en Jerusalem en 1947.

Tras la renuncia en 1947 por parte de Gran Bretaña al protectorado palestino, la ONU decide en noviembre de ese mismo año dividir Palestina en dos zonas. una judía (Israel) y otra árabe ( Palestina).
El 14 de mayo de 1948 nace el estado de Israel. sin embargo, sus vecinos árabes (Egipto,Irak, Líbano y Siria) no reconocieron el nuevo estado judío. La coalición liderada por Egipto atacó Israel sin éxito, permitiendo a los israelitas anexionar el protectorado palestino árabe.  Israel ocupó el territorio que le había asignado las Naciones Unidas, más una buena parte del territorio asignado a los árabes y la parte occidental de Jerusalén (Israel aumentó su territorio en casi un 50%). Quedaron en manos de los árabes la zona occidental del Jordán (conocida como Cisjordania), ocupada por Transjordania y la franja de Gaza, ocupada por Egipto.

La llegada de Gamal Abdal Nasser al poder en Egipto en 1952, significó un acercamiento de su país con los Estados Unidos, además, el Reino Unido aceptó inicialmente retirarse del Canal de Suez, que fue nacionalizado en 1956.

La población palestina empezó a organizarse: bajo la figura de Yasser Arafat nace la Organización por la Liberación de Palestina en 1964 ( OLP), grupo nacionalista palestino y principal representante de la resistencia palestina frente a Israel.

En junio de 1967 Nasser pidió la retirada de las fuerzas de las Naciones Unidas mientras acumulaban tropas en las fronteras. El 5 de junio de ese año, la fuerza aérea israelí lanzó un ataque aéreo contra las fuerza aérea de Egipto, la cual quedó prácticamente aniquilada. En ese mismo día también neutralizó las fuerzas aéreas de Siria y Jordania. En violentos ataques, el ejército israelí derrotó a Egipto, Jordania y Siria en una guerra que duró solo seis días. El 11 de junio se acordó un cese al fuego bajo los auspicios de las Naciones Unidas.

Tras esta guerra, Israel ganó el control de la península del Sinaí, la franja de Gaza y los Altos del Golán, así como la región occidental del Rio Jordán, incluyendo el este de Jerusalén. El 22 de noviembre de 1967, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó una resolución denominada fórmula de "territorio a cambio de paz" la cual promovía el establecimiento de una paz duradera entre las naciones en conflicto. Bajo este plan Israel se retiraría de las zonas ocupadas en 1967 a cambio del compromiso por parte de los países árabes de finalizar el estado de guerra contra Israel. La propuesta no fue aceptada por las partes en conflicto.

No sería la última guerra de Israel.  En 1972 el grupo terrorista Septiembre Negro asesinó a los atletas judíos durante las olimpiadas de Munich de ese mismo año. En 1973, Egipto atacó Israel durante la festividad de Yom Kippur. El apoyo norteamericano a Israel y la victoria israelí provocó que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) aumentara el precio del barril y desembocara en la crisis económica de 1973.

Tras la muerte de Nasser, principal enemigo de Israel y defensor del panarabismo, Egipto e Israel firmaron en 1978 los acuerdos de Camp David a través del nuevo presidente egipcio Sadat ( asesinado en 1981 por el grupo integrista de los Hermanos Musulmanes formado en 1928). Sin embargo, Israel continuó en guerra: esta vez el escenario fue el Líbano donde Israel combatió ( y sigue combatiendo) a la milicia musulmana de Hezbolá.

Durante la Primera Guerra del Golfo (1990-1991),  aparece una nueva protesta árabe en Israel: La Intifada ( O lucha Popular). La Primera Intifada empezó en 1987 con la famosa "Guerra de las piedras". Las imágenes televisadas mostraban batallas callejeras entre palestinos y miembros de las Fuerzas de Defensa de Israel, en la que los palestinos atacaron con piedras y otros objetos al ejército de Israel, y este respondió con balas, de ahí el nombre de "Guerra de las piedras" o "Piedras contra balas"; la violencia decayó en 1991 y tocó a un fin más completo (aunque no decayó totalmente) con la firma de los Acuerdos de Oslo (13 de septiembre de 1993) y la creación de la Autoridad Nacional Palestina, que gestionaría Gaza y Csijordania. El acuerdo fue firmado ente Yasser Arafat y el primer ministro israelí Isaac Rabín, laborista. Sin embargo, Rabín sería asesinado en 1994 por un grupo ultraortodoxo ligado al Likud (derecha sionista). La guerra continúa en la actualidad.

Desde el 9 de diciembre de 1987 hasta la fecha de la firma de los citados Acuerdos, 1.162 palestinos y 160 israelíes murieron a causa de los enfrentamientos de la Primera Intifada.

domingo, 29 de junio de 2014

LITERATURA Y PUBLICIDAD. Federico García Lorca como reclamo publicitario


Los creativos publicitarios recurren a técnicas literarias que siempre han sido el mejor y más estético cauce de transmisión de ideas. El cuidado de la estética es uno de los mejores mecanismos para conseguir que un anuncio permanezca en la memoria de los consumidores.

El anuncio de cruzcampo de 2004 es un claro ejemplo. El actor que representa la figura de Federico García Lorca  empieza recitar la cancioncilla del primer deseo cuando le sirven la cerveza en un bar de aquella época. El actor está como Lorca en sus años de madurez, produciendo cierto símil con el retrato del poeta.
El poema está cargado de rasgos simbólicos y modernistas: El poema empieza con en la mañana fría, quería ser corazón, corazón representando la mañana con el despertar frío donde el amor está floreciendo y la tarde madura con el desarrollo del romance representando el paso del tiempo , donde canta el ruiseñor que llama a la noche.

En el poema, Lorca pide al alma que se ponga de color naranja. En este verso, alma, ponte color naranja; alma ponte color de amor podemos observar un rasgo simbolista en el que el color naranja representa la vida, la plenitud y la alegría. (Por eso, cruzcampo utiliza este momento donde la cerveza con su color naranja representaría los mismos sentimientos que representa ese color en el poema de Lorca).

Cuando termina de recitar la primera estrofa, se oye un tañido de guitarra. La guitarra es un elemento de refuerzo para el poema, puesto que Lorca era andaluz y  en su poesía podemos encontrar la ubicación meridional de Granada, donde se encontraba viva la herencia mora, el folclore, el oriente y una geografía agreste, quedó impresa en toda su obra poética, donde los romanceros y la épica se funden de manera perceptible.

Lorca consigue en su poesía crear un momento de lucidez e intensidad emotiva y estética transformando objetos de la realidad en vivencias profundas, de naturaleza sensible en un momento y tiempo determinados gracias a las imágenes (el tablao flamenco), la melodía (la imagen de Paco de Lucía, figura clave en el flamenco, tocando la guitarra) y la escenografía que representa una imagen folclórica de Andalucía.


La poesía pretende llevar a los lectores a una vivencia similar a la que ha vivido el poeta, por lo que los receptores deben romper su aislamiento e implicarse íntimamente para vivir las mismas sensaciones que el poeta.




PIDO LA VOZ Y LA PALABRA

Como dijo el poeta Blas de Otero
pido la voz y la palabra
con el fin de que mis versos abran
las mentes y los corazones de aquellos a los que quiero

pido la palabra y la voz para lanzar un grito
para derruir los muros de la necedad y de la censura
con mis versos que amanan paz, esperanza y ternura
para crear un futuro que aún no se ha escrito

pido de nuevo la voz y la palabra
para reclamar el derecho a protestar
en una época macabra
donde todavía quedan muchas batallas por librar

que esa voz se convierta en una ola gigante
que nunca la diluya la mar
y que recuerde al caminante
que el camino se hace al andar


martes, 24 de junio de 2014

EL FASCISMO ITALIANO

El fascismo es un movimiento político y social que nació en Italia de la mano de Benito Mussolini tras el fin de la Primera Guerra Mundial. Se trata de un movimiento totalitario y nacionalista, cuya doctrina (y las similares que se desarrollaron en otros países) recibe el nombre de fascista.

Desde 1922 hasta 1943 fue cuando el citado dictador italiano se convirtió en el primer ministro de su país. Fecha aquella última en la que fue depuesto y posteriormente encarcelado, aunque en prisión estuvo muy poco tiempo pues recibió la ayuda de la Alemania nazi para escapar de dicho lugar. No obstante, dos años después, en 1945, finalmente moriría tras ser ejecutado.

El fascismo se propuso como una tercera vía ante las democracias liberales (como la estadounidense) y el socialismo (la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas). Además del régimen de Mussolini en Italia, se califica como fascistas a la Alemania de Adolf Hitler y la España de Francisco Franco.
El fascismo se basa en un Estado todopoderoso que dice encarnar el espíritu del pueblo. La población no debe, por lo tanto, buscar nada fuera del Estado, que está en manos de un partido único. El Estado fascista ejerce su autoridad a través de la violencia, la represión y la propaganda (incluyendo la manipulación del sistema educativo).

El líder fascista es un caudillo que aparece por encima de los hombres comunes. Mussolini se autodenominaba como Il Duce, que deriva del latín Dux (“General”). Se trata de liderazgos mesiánicos y autoritarios, con un poder que se ejerce de manera unilateral y sin ningún tipo de consulta.

Además de todo ello hay que resaltar el hecho de que el Fascismo en Italia llevó a que se desarrollaran y promulgaran las que se dieran en llamar “leyes raciales”. Estas eran un compendio de medidas de discriminación y de persecución hacia todas aquellas personas que fueran o estuvieran en relación con los judíos italianos.

Dicha legislación dio lugar no sólo a que se llegara a hablar de una raza italiana “pura” sino también a que se abrieran campos de concentración donde los judíos eran recluidos, sometidos a trabajos forzosos, objetivos de todo tipo de torturas y abusos e incluso algunos de ellos fueron también asesinados.

HISTORIA DEL FASCISMO ITALIANO
La clave del éxito del fascismo surge durante la I Guerra Mundial: Italia, tras abandonar la Triple Alianza con Alemania y el Imperio Austrohúngaro, decide ponerse del bando de los aliados. Las consecuencias fueron desastrosas: hubo un enorme número de bajas humanas y materiales, de los territorios prometidos ( Trieste, Fiume y el Tretino)  solamente recuperó éste último. Esta victoria pírrica fue clave para el ascenso fascista en Italia.

Benito Mussolinni, antiguo dirigente socialista, creó en marzo de 1919 los fasci italianni di combatimento, germen del partido Fascista Italiano de 1921. Las escuadras fascistas empezaron una campaña de militarización en abril de 1919 persiguiendo a los huelguistas y todo movimiento revolucionario comunistas y anarquistas).

En 1919, terminada la guerra, las expectativas territoriales quedaron frustradas por el Tratado de Saint-Germain-en-Laye (el equivalente para Austria del Tratado de Versalles). El poeta Gabriele D'Annunzio llevó a cabo una aventura militar que acabó en la creación del Estado libre de Fiume y la redacción de una constitución que puede entenderse como precedente inmediato del fascismo. Entre tanto, con un país empobrecido y un gobierno débil, Mussolini refundaba la organización de Milán con el nombre de Fasci italiani di combattimento (Fascios italianos de combate), que empezaron a destacar por su lucha callejera contra huelguistas, izquierdistas y otros enemigos políticos y sociales. El temor ante una revolución similar a la rusa hizo que el pueblo italiano viese en los fascistas de Mussolini la mejor arma para desarticular los movimientos marxistas organizados.

Mediante la acción violenta sobre socialistas, comunistas, anarquistas y, en general sobre todos los demócratas italianos, logró alcanzar el poder en 1922 tras la Marcha sobre Roma realizada entre 1921 y octubre de 1922 creando un régimen totalitario constituido en precedente y modelo de otros tantos surgidos en Europa a lo largo de la década de los treinta.

Entre octubre de 1922 y enero de 1925, Mussolini cristalizó las bases del estado fascista: en 1923 modificó la ley electoral, creando una ley que beneficiaba al partido más votado. Esta mediada fue denunciada por el diputado socialista Mateotti, asesinado por el fascismo en 1924.

En enero de de 1925, Mussolini reconoció la autoría del asesinato pero ya era tarde: Ya había sentado las bases de un estado totalitario, estado que se basaba en el culto al líder, la represión de la oposición, las ejecuciones y el desarrollo de las leyes fascistas. En mayo de ese mismo año, se creaban las juventudes fascistas ( Opera Batilla) cuyo lema era "crecer, obedecer y combatir".

El fascismo fue bendecido por Pio XI en 1929 a través de los Pactos de Letrán entre el Vaticano e Italia.Posteriormente el Papa lo condenaría pero el mal ya estaba hecho.

LA DEMOSTRACIÓN DE LA SUPERIORIDAD FASCISTA

La Copa del Mundo se inauguró en 1930 cuando el fútbol empezaba a sembrar su semilla como deporte de masas y para expresar la competencia entre naciones sin necesidad de recurrir a las armas o conflictos bélicos. El deporte no tardaría en convertirse en otro campo de batalla ideológico.
El régimen fascista necesitaba el apoyo popular para perpetuarse en el poder, y ese apoyo popular estaba en el fútbol, que se convirtió en una herramienta clave para crear la unidad nacional y obtener un prestigio internacional. Creó la Serie A como la primera liga nacional en 1929 y, una vez que se inició la Copa del Mundo en 1930, hizo una oferta a la que la FIFA no podía negarse: celebrar el próximo mundial de fútbol en Italia. El triunfo de la Italia fascista en el Mundial de 1934 fue utilizado por la propaganda del régimen de Mussolini como una demostración más de la superioridad del pueblo italiano y la justificación de su racismo, llegando incluso a crear su propio trofeo: la copa del Duce. El triunfo de la selección italiana de fútbol y la posterior celebración del pueblo italiano de esa victoria equivalían a celebrar el fascismo. El Lazio de Roma es el único recuerdo de la época. Era el equipo de Mussolini y sigue jugando en el estadio que construyó para ellos. Tratan de no contratar jugadores de color y sus partidarios son famosos por su racismo y antisemitismo. Uno de sus jugadores, Paolo di Canio, llevaba tatuados emblemas fascistas y hacía el saludo fascista cada vez que anotaba. Afortunadamente esos días han pasado. Ya es bastante malo que tanto dinero dependa de quién gana o pierde, pero los regímenes fascistas además tenían que ganar por razones políticas. En 1938 Mussolini envió un telegrama al equipo italiano de la Copa del Mundo diciendo: “Vencer o morir” Éste era en realidad un eslogan fascista estándar, pero cuando los húngaros perdieron 4-2 ante Italia en la final, eso le dio al portero húngaro, Antal Szabo, una excusa que otros cancerberos envidiarían: “Con los cuatro goles que me hicieron, le salvé la vida a once seres humanos”.

LA POLÍTICA ECONÓMICA Y EL IMPERIALISMO ITALIANO

La base económica fundamental del fascismo era la autarquía: a través del intervencionismo económico y la protección social, el estado tendría que valerse de sus propios recursos para subsistir. Se limitaron las exportaciones, se nacionalizaron empresas y, a través de la Batalla del Trigo (1925), la Batalla de la Lira (1927) con la que aumentó el PIB y la Batalla de la Bonificación (1928) la cuál aumentó el número de campos de cultivo y la inversión pública, Mussolini intentó sacar a Italia de la crisis económica.
Hay que recordar que los grandes intereses del capital financiaron al fascismo como brazo armado contra los anarquistas y los comunistas, ayudando a la política expansionista de Mussolini quien conquistó Libia y Etiopía en 1935, además de firmar un acuerdo con Hitler en octubre de 1936 y apoyar la sublevación militar contra la Segunda República española de Franco, Mola y Sanjurjo durante la Guerra Civil española (1936-1939).


domingo, 22 de junio de 2014

LA PROPAGANDA

La propaganda en Europa tiene sus inicios escritos ya en inscripciones de mensajes publicitarios entre los comerciantes griegos. Siendo conocida mucho antes en la India y China. En la curia romana se la utilizaba para difundir el mensaje religioso. 

La propaganda aparece en el siglo XVI con la Contrarreforma Católica con el fin de reformar los dogmas católicos y evitar el surgimiento de nuevos grupos protestantes. El 22 de junio de 1622 el Papa Gregorio XV instituye la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, también conocida como propaganda fide, con el fin de propagar el catolicismo en los continentes en vías de colonización.
Otro ejemplo más claro de propaganda católica fue el arte: en las diversas manifestaciones artísticas de la Edad Media, el Renacimiento y el Barroco, podemos observar cómo se transmitía la doctrina cristina. Las vidrieras, los cuadros, las esculturas, las propias iglesias y catedrales son un claro ejemplo del dominio cultural que posee la iglesia.

Esta connotación religiosa desaparece con el uso de la propaganda por parte de los regímenes totalitarios del siglo XX (nazismo, fascismo, comunismo). A partir de este momento, el término se asocia con el control de la opinión pública mediante medios de comunicación masivos. Posteriormente, la propaganda se vinculará con las estrategias de los partidos políticos y los gobiernos no identificados con las fórmulas de gobierno totalitarias.
En las sociedades capitalistas, el auge de la publicidad comercial y de la propaganda política han ido de la mano desde principios del siglo XX hasta la actualidad. Como se sabe, son las grandes empresas y expertos publicitarios los que hoy en día organizan las campañas electorales de los políticos en sus más mínimos detalles
Se puede definir como un método de propagar información, para que esta sea conocida y convencer a la gente mediante la adhesión a las ideas expuestas.

Hay tres tipos de propaganda:

  • 1.      Propaganda Blanca: Pretende convencer al receptor través de un emisor amistoso y un mensaje idéntico. Un claro ejemplo son las religiones
  • 2.      Propaganda Negra: pretende eliminar todo tipo de disidencia intelectual.
  • 3.      Propaganda Gris: Es utilizada fundamentalmente por grupos disidentes con el régimen político. Utilizan un mensaje crítico a través de un emisor amistoso.

En el siglo XX, durante la I Guerra mundial, los Estados necesitaban conseguir la adhesión y el apoyo de la población. A través de la prensa, los estados se aprovecharon de la opinión pública, que participaba en el gobierno mediante el sufragio universal, para conseguir sus objetivos.
Inglaterra, además de utilizar los Medios de Comunicación para conseguir el apoyo de la población y a través de la creación del Ministerio de Información en 1917 bajo la responsabilidad de Lord Beaverbrook, utilizó la propaganda para conseguir que Estados Unidos entrara en la contienda y, a través del Informe Balfour, intentó convencer a los judíos alemanes para que se rebelaran contra Guillermo II, prometiéndoles un estado judío.

A pesar de la negativa de la población judía, Hitler utilizaría este informe como material de refuerzo y argumento para justificar su antisemitismo. Asimismo, Hitler asimiló los efectos de la propaganda, reconociendo su efectividad a la hora de movilizar a las masas. Como escribió en Mein Kampf: “En el año 1915, el enemigo comenzó su propaganda entre nuestros soldados. A partir de 1916 continuó más intensivamente, y en el inicio de 1918 se transformó en una nube negra. Uno puede ver ahora los efectos de la seducción gradual. Nuestros soldados aprendieron a pensar como el enemigo pretendía. Alemania falló en reconocer la propaganda como un arma de primera utilidad, donde los ingleses la utilizaron con gran pericia y genial deliberación”. Al final, la primera experiencia de los británicos con la propaganda fue entendida como un gran éxito y dio ejemplo para que otros países empezasen a usar las técnicas contemporáneas de comunicación persuasiva.

Tras la I Guerra Mundial, la población empezó a distanciarse de la propaganda estatal, surgiendo grupos revolucionarios (en un principio, de ideología comunista y anarquista y, posteriormente, de ideología fascistas y nazi) que crearon sus propios medios de comunicación, creando la contra propaganda.

Pero, sin embargo, fue Hitler y los nazis quienes crearon las leyes fundamentales de la propaganda:
  • ·         Ley de simplicidad: dar un mensaje sencillo fácil de asimilar por la población
  • ·         Ley de la Espoleta: dar un mensaje dirigido a la parte emocional de la población para llegar a la voluntad (Orwell lo plasmó en su obra 1984, con los Dos Minutos de Odio)
  • ·         Ley de la Simpatía: eliminar todo tipo de opinión racional con provocaciones dirigidas a provocar sentimientos en las masas
  • ·         Ley de la Síntesis: el mensaje debe ser global, evitando el análisis del mismo, colocando las tesis planteadas al principio y al final del discurso.
  • ·         Ley de la Sorpresa: una mentira es más creíble cuando más absoluta es
  • ·         Ley de la Repetición: una mentira repetida mil veces acaba convirtiéndose en verdad
  • ·         Ley de la Saturación: eliminar la parte racional del receptor saturándole con el mismo mensaje
  • ·         Ley de la Dosificación: Mantener una presencia constante de determinados símbolos y personajes en los Medios de Comunicación

Para poder desarrollar estas leyes, los nazis utilizaron varios estereotipos para clasificar a la población, señalando a los enemigos y los disidentes: a través de la idea de la raza aria, excluyeron a los judíos, a los gitanos (ambos eran las antípodas de los arios), a los eslavos (quienes estaban destinados a ser esclavos de los arios) y a los latinos (quienes estaban destinados a ser pastores de ganados. Se referían a los pueblos de la parte meridional de Europa)
Paul Joseph Goebbels fue nombrado en 1929 jefe de la propaganda del partido nazi y desde 1933 a 1945, Ministro de Propaganda.

Una de sus principales mediadas fue el control de los medios de comunicación, subordinados al régimen nazi y principales cauces de propaganda: La propaganda nazi no formaba parte de un todo, sino que era en sí misma el todo. Hitler y  Goebbels se reunían diariamente para enterarse de las novedades y transmitir su opinión personal.

La propaganda hitleriana se centraba en un tipo de mensaje emocional que se dirigía, sobre todo, a un público poco educado políticamente, susceptible de interiorizar la emoción y no la racionalidad. A su salida de la cárcel, Hitler aprovechó la prohibición de hablar en público en Alemania para llevar a cabo su primera gran campaña de propaganda: El Füher estudiaba sus discursos minuciosamente, pues leía mal en voz alta. Empezaba con palabras relajadas, comunicando de una forma monótona, hasta un punto en que su voz subía de tono acompañada por fuertes gestos de su brazo derecho.

Destacan también los aspectos más importantes de la escenografía nazi: los grandes desfiles al aire libre, largos mítines políticos en locales cubiertos, las canciones, los saludos (“Sieg Heil”), las antorchas, la profusión de banderas y estandartes o el desfile de las fuerzas paramilitares, entre otros.
Antes de cualquier movimiento militar, la máquina propagandística alemana era puesta en marcha. Como ejemplo, antes de que Checoslovaquia fuese invadida se transmitió a través de la radio el mensaje de que las minorías alemanas estaban siendo perseguidas en aquel país. Los hechos se fabricaban para que los actos de invasión pudiesen ser justificados. Con Francia se hizo algo semejante: los agentes alemanes distribuirían propaganda que anunciaba los primeros indicios de la derrota francesa. Esto tipo de acciones crearon divisiones políticas, insatisfacción, miedo de la superioridad bélica alemana, hasta mayo de 1940, fecha en la que la resistencia francesa entró en colapso y las tropas de Adolph Hitler marcharon en París.

Una vez más, tanto los propagandistas alemanes como los británicos intentaron llegar a la opinión pública americana. Alemania se hizo pasar por defensora de los asuntos mundiales, justificando que la guerra era también una lucha contra el “terror rojo”: el comunismo. Aún realizaron algunos movimientos que intentaron el aislamiento de los estadounidenses en la guerra. Todo el esfuerzo se reveló inútil, sobre todo después del ataque japonés en Pearl Harbor. Los Estados Unidos entraron en la guerra e hicieron de los ingleses sus aliados. Los americanos crearon entonces dos agencias oficiales de propaganda: la OWI (Office of War Information) y la OSS (Office of Strategic Service). La OWI se encargaba de distribuir información en territorio americano y extranjero. La OSS, por su parte, estaba encargada de conducir la “guerra psicológica” contra el enemigo

Asimismo, renombraron a los supuestos enemigos con nombres con connotaciones emocionales (el mejor ejemplo fue Franco quien, tras la Guerra Civil Española denominó con el nombre de “rojos” a toda disidencia republicana, comunista, anarquista y nacionalistas vascos y catalanes).

En la actualidad, los propios grupos políticos y religiosos utilizan la propaganda para convencer a sus seguidores y descalificar a sus opositores: Mediante el control de los Medios de Comunicación, intentan establecer un pensamiento único que se adapte a sus dogmas, censurando toda opinión  disidente o que se aparte del discurso oficial.



CONCEPTOS MARXISTAS


Materialismo dialéctico.
Marx consideraba a la dialéctica como el único método lógico de explicar una materia de estudio en constante desarrollo, es una ley de lógica.
 Pensaba que los estudios sociales podrían alcanzar la misma certeza que los demás. Su dialéctica aplicaba una flexibilidad a la lógica que le impedía distinguir entre probabilidad y rígida necesidad o reconocer que los supuestos son condicionales. La religión aporta sensaciones ficticias o imaginarias que desvían al esfuerzo por encontrar satisfacciones reales.
Para los marxistas es la base fundamental filosófica del marxismo, ya que como su nombre indica, es una combinación de la dialéctica hegeliana y el materialismo filosófico de Ludwig Feuerbach, Karl Marx y Friedrich Engels.
      
Determinismo económico.

Es el método mediante el cual una sociedad utiliza sus recursos, es la fuente de su existencia, su modo de producción explica su situación política y los cambios en el modo de producción se corresponden a sus cambios políticos.
Esta teoría le ha  permitido analizar a la Revolución Francesa como una revolución burguesa que promociono los derechos de una clase media. Pensaba que en la revolución de una sociedad no puede perderse nada valioso.
En las revoluciones de su tiempo ve un levantamiento por la toma de conciencia de la clase trabajadora ante su propia degradación.
Por otra parte, no valoró ningún sistema de reforma. 

Su lucha por las clases sociales

La lucha de clases es un concepto o una teoría que intenta explicar la existencia de un conflicto de intereses entre diferentes clases sociales, donde este sería un antagonismo inherente a toda sociedad estratificada en clases dominadas y clases dominantes.
Según Karl Marx la lucha entre las clases sociales es el motor de la historia, es decir que el conflicto entre clases sociales en sentido marxista, es decir la relación de los diferentes grupos de una sociedad con los medios de producción, ha sido la base sobre la que se produjeron los hechos que dan forma a la historia.
Esta lucha se da entre dos clases sociales antagónicas características de cada modo de producción. En las sociedades primitivas cuando la producción apenas alcanzaba para la subsistencia no existían clases sociales pero a partir de las sociedades esclavistas nos encontramos con dos clases antagónicas, esclavos y esclavistas, en el paso por la sociedad feudal nos encontramos con siervos y señores feudales y por último en la sociedad capitalista nos encontramos con el proletariado y la burguesía.
Esta lucha de clases se define por las características inherentes a cada una, de un lado la clase explotada, oprimida pero a su vez productora de bienes y servicios, creadora y modificadora de la realidad que la rodea y por la misma razón revolucionaria en tanto pretende cambiar el orden establecido. Del otro lado está la clase explotadora defensora de los beneficios que goza a expensas de la otra clase, sin interés en modificar la realidad que les beneficia y por la misma razón reaccionaria.
Para Marx el fin último de la historia es la eliminación de las clases sociales cuando la clase más desvalida y universal (el proletariado creado por el modo de producción capitalista) consiga "emancipar" a toda la humanidad.
El marxismo considera que las clases sociales aparecen en las sociedades con división social del trabajo, y que no todo el mundo trabaja de la misma manera, ni se relaciona del mismo modo con las fuerzas productivas.
Con la aparición de la propiedad privada la sociedad se divide en dos grandes grupos o clases: una fue la de las personas que poseen propiedad privada, que son dueñas de los medios de producción (tierras, fábricas) y por otra parte estaban  aquellas personas que no son dueñas de dichos medios y sólo disponen de la fuerza de su trabajo para sobrevivir.
De esta forma, son básicamente dos las clases sociales en toda sociedad que admite la propiedad privada de los medios de producción.
En está teoría Marx propuso que el obrero se uniera para hacer que sus derechos no fueran marginados y así controlar la burguesía

Teoría sobre el Hombre Nuevo

Marx, en oposición de la mayor parte filosófica (y especialmente a Aristóteles, que había visto  la esencia del hombre en la razón teórica en donde la meta es la pura contemplación), concebirá l hombre un ente que se produce a si mismo. Y este acto autogenerador del hombre es el trabajo.
Para marx, lo que el hombre es no puede terminarse a partir del espíritu ni de la Idea, sino a partir del hombre mismo de lo que este es concretamente el hombre real, corpóreo. El hombre no es un ser abstracto, fuera del mundo, sino que el hombre es en el mundo, esto es el estado y la sociedad.                                                                                                                                                                                                 
Esto significa que, en vez de buscar la esencia del hombre como determinación interior, Marx buscará relaciones exteriores en virtud del intercambio que cada hombre mantiene con la naturaleza y con los otros hombres.
 Para Marx el hombre es ante todo el conjunto de sus relaciones sociales, por este pensamiento, su opinión era  "... la esencia humana no es algo abstracto inherente a cada individuo. Es, en su realidad, el conjunto de sus relaciones sociales…"

(a)      Ideas filosóficas

Durante su juventud, y tras su formación en filosofía, Marx recibió la influencia del filósofo alemán predominante en Alemania en aquel tiempo, Hegel. De este autor tomó el método del pensamiento dialéctico, al que, según sus propias palabras, pondría sobre sus pies; significando el paso del idealismo dialéctico del espíritu como totalidad al materialismo histórico.
Una interpretación sobre el desarrollo de la obra de Marx, interpretación del francés Louis Althusser, considera que los escritos de Marx se dividen en dos vertientes. Esta interpretación es relevante en la exegética marxista, pero a la vez es muy polémica y pocos autores la mantienen al día de hoy. Althusser encuentra dos etapas:

En la primera etapa, Marx hasta 1845 pasó un periodo en que estudia la alienación y la ideología, desde una perspectiva cercana al humanismo influida en gran parte por la filosofía de Ludwig Feuerbach.
Paralelamente a estas ideas describe al hombre con diversas concepciones: lo considera un ser real de carne y hueso; es únicamente el resultado de la historia económica, un predicado de la producción de la misma.
Además, piensa que el hombre se realiza modificando la naturaleza para satisfacer sus necesidades en un proceso dialéctico en que la transformación de agente y paciente es transformación mutua.
Cuando Marx habla de 'realidad' hace referencia al contexto histórico social y al mundo del hombre y asegura que el hombre es sus relaciones sociales.                                                                                                                                                                              
Para Marx, lo que el hombre es no puede determinarse a partir del espíritu ni de la Idea sino a partir del hombre mismo, de lo que éste es concretamente, el hombre real, corpóreo, en pie sobre la tierra firme. El hombre no es un ser abstracto, fuera del mundo sino que el hombre es en el mundo, esto es el Estado y la sociedad.
La libertad, la capacidad de actuar eligiendo, está limitada a las determinaciones históricas, pero es, al mismo tiempo, el motor de aquellas cuando las relaciones sociales y técnicas entran en crisis.
“Dios, la Filosofía y el Estado constituyen alienaciones en el pensamiento, alienaciones dependientes de la alienación económica” era lo que Marx consideraba una única enajenación real.
Políticamente, el pensador alemán aboga por una sociedad comunista. Entre el hombre alienado (aquel que no coincide consigo mismo) y el hombre comunista (aquel que finalmente es igual a hombre) se coloca el proceso transformador. Sólo en la sociedad comunista habrá desaparecido toda alienación.
En la segunda etapa, Marx maduró (1845-1875): Según Althusser, 1845, el año de La ideología alemana y las Tesis sobre Feuerbach, marca la ruptura epistemológica , a partir de la cual Marx rompe con su etapa anterior, ideológica y filosófica, e inaugura un período científico en el cual desarrolla estudios económicos e históricos usando el método del materialismo histórico.
 Marx inaugura el continente historia, el cual es eminentemente el período de su magna obra: El capital. Crítica de la economía política.

El marxismo y la religión

Los marxistas revolucionarios sostienen que es necesario luchar contra un sistema social que sólo produce miseria y opresión para millones de personas. Y no rechazan la disposición a luchar por acabar con este sistema de nadie, aun cuando adhiera a cualquier religión. Sin embargo, sostienen e intentan demostrarle a sus compañeros de lucha que para transformar la sociedad de raíz, el marxismo  permite adoptar la perspectiva más adecuada para comprender científicamente la realidad, tanto como para elaborar un programa y una estrategia revolucionaria.                                                  


Para el marxismo, el universo es materia en movimiento y las ideas están determinadas por este movimiento de la materia. Dicho en palabras de Marx: “todas las relaciones sociales y políticas, todas las concepciones teóricas que aparecen en la historia, sólo se explican por las condiciones de existencia materiales de la época en cuestión. No es la conciencia de los hombres la que determina su ser, sino que, por el contrario, sus condiciones de existencia social determinan su conciencia.”

En este sentido, para los marxistas, las religiones son el producto de determinadas condiciones sociales de existencia. Dios no ha creado al hombre a su imagen y semejanza. Más bien, sostenemos que fueron los hombres los que crearon a Dios a imagen y semejanza de sus relaciones sociales.