¿POR QUÉ ESCRIBIMOS?

AL NO PODER ACEPTAR QUE SOMOS LIBRES EN JAULAS, NOS MOVEMOS EN MUNDOS DE PALABRAS QUERIENDO SER LIBRES

COMPAÑEROS DE LUCHA EN PLUMA AFILADA

AVISO TODOS LOS TEXTOS ESTÁN REGISTRADOS

Blog bajo licencia Creative Commons

Licencia de Creative Commons

TODOS LOS TEXTOS ESTÁN REGISTRADOS

POEMAS, CUENTOS Y ESCRITOS REVOLUCIONARIOS DE DANIEL FERNÁNDEZ ABELLA is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License. Para utilizar primero y siempre sin ánimo de lucro ha de consultar al autor. Daniel Fernández Abella todos los derechos reservados.

viernes, 8 de septiembre de 2017

LOS CARTELES SOVIETICOS Y EL ARTE VANGUARDISTA

"El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma." Bertolt Brecht

El cartelismo político es la vertiente del cartelismo que se enfoca a la propaganda política. El cartel político es un instrumento gráfico y visual eficaz para la transmisión de las ideologías. Ha sido definido como "un grito en la pared" que atrapa la atención y obliga a percibir un mensaje. Durante todo el siglo XX se ha utilizado como herramienta de propaganda política de cualquier régimen político, democrático o autoritario; pero sobre todo destacó su uso en las dos guerras mundiales y durante el periodo de entreguerras, cuando los soviéticos, fascista y nazi lo utilizaron con profusión y eficacia, al igual que ambos bandos de la guerra civil española.

La Unión Soviética dio lugar al movimiento artístico moderno de la vanguardia rusa. Junto con los impresionantes desarrollos socioeconómicos de principios de siglo XX, los artistas parecían rechazar el pasado y buscar formas innovadoras de expresión en diferentes tipos de arte. Estos carteles son claros ejemplos de los movimientos artísticos, como el constructivismo, suprematismo y, más tarde, realismo socialista, un fértil punto de encuentro entre arte e ideología.

Historia y evolución 

La mayor evolución en el cartel político se produjo en la Rusia posterior a 1917. En 1919 aparece un nuevo tipo de cartel cuyo autor fue Mijail Cremnyi.4 Su título genérico era Ventana satírica de los Telégrafos Rusos, y se le conoce normalmente por la sigla ROSTA. Las “ventanas” consistían en ilustraciones con pies que recuerdan la secuencia cinemática de las viñetas delcómic. El poeta Mayakovsky, que había participado en el renovado interés general por las tradiciones nativas, hizo los diseños más famosos de esta serie, donde desarrolló una notable combinación de poesía e imagen. Es muy significativo que la producción de estos diseños se llevara a cabo mediante un esfuerzo colectivo y que las copias se hicieran y distribuyeran rápidamente para exhibirlas en las “ventanas”.

Durante la guerra entre la Unión Soviética y la Alemania nazi, los carteles de propaganda política se convirtieron en la forma principal de la pintura:
La antigua Unión Soviética no inventó el cartel propagandístico, pero probablemente ha sido uno de los países más prolíficos en este tipo de arte. 

Los carteles propagandísticos estaban entre las herramientas más importantes para influenciar a la opinión pública en la Unión Soviética.
El texto que acompañaba a cada póster era un mensaje claro y explícito para el público, mientras que el uso de técnicas específicas (manipulación, deformación y amplificación de fotografías) transmitía indirecta y subconscientemente un mensaje a favor o en contra de una opinión, una persona o una elección política.

La Unión Soviética dio lugar al movimiento artístico moderno de la vanguardia rusa. Junto con los impresionantes desarrollos socioeconómicos de principios de siglo XX, los artistas parecían rechazar el pasado y buscar formas innovadoras de expresión en diferentes tipos de arte. Estos carteles son claros ejemplos de los movimientos artísticos, como el constructivismo, suprematismo y, más tarde, realismo socialista, un fértil punto de encuentro entre arte e ideología.

Un grito en la pared 

También la revolución produjo profusión de carteles políticos, con algunas originalidades, las tiras educativas del ROSTA (Servicio de Telégrafos Ruso) que no se parece a nada conocido hasta entonces. Viñetas de cuatro o más dibujos ilustrando aspectos educacionales, sanitarios y políticos. Además los cartelistas rusos de primera hora de la revolución, como los republicanos, se constituyeron en espontánea vanguardia produciendo carteles de concepción innovadora. Es entonces cuando nace la vanguardia creadora soviética, que en cartelismo, adopta la teoría artística del "constructivismo", que como todas las teorías marxistas de la época, trata de expresar desde supuestos de clase, de la clase trabajadora, claro está, una visión revolucionaria de lo que está ocurriendo en todas partes de la URSS, campo, ciudad, fábricas, ejercito, etc... Técnicamente se desliza por una peligrosa tendencia al fotomontaje (muy imitada en la GCE) que termina plasmando una realidad cuasi industrial más que ideas revolucionarias. Por este motivo, el final del "constructivismo" coincide prácticamente con la llegada de Stalin, quién, no perdonó a los artistas del cartel, como no perdonó a nadie, sufriendo muchos de ellos purgas y prisión. Con Stalin, el "Realismo Socialista" y La Asociación de Artistas Revolucionarios es lo único que pervive. De la primera época destaca el cartel de Dimitri Moor, "¿Te has alistado como voluntario?", donde un miliciano del ejercito ruso nos señala con su índice al más puro estilo del cartelista americano Flagg. Este gesto, también sería imitado por otros cartelistas, entre ellos el español Goñi.


 Los carteles soviéticos de toda hora tuvieron una influencia decisiva, y no sólo, como en el caso del bando rebelde, por posibles analogías ideológicas, que las hubo, sino por la influencia directa de españoles conocedores del cartel soviético y la inmensa presencia que todo lo ruso tuvo en la zona republicana desde el otoño del 36. No obstante, en nada se parecen ambos fenómenos artísticos, como en nada se parecen ambos procesos políticos. España era un país democrático, parlamentario y con profusión de partidos políticos. Desde el primer momento de la guerra, la espontaneidad artística de los cartelistas españoles, aficionados y profesionales se pone en marcha para demostrar que una de las más inmediatas consecuencias del arte en la República (aunque fuera en guerra) es la diversidad y la imaginación, frente a la monotonía del cartel ruso. En cualquier caso, cuando se examinan individualmente carteles de ambos países, los parecidos saltan muy a menudo.

EL FOTOMONTAJE COMO UNA NUEVA FORMA DE AGITACIÓN – GUSTAVE KLUTSIS, MOSCÚ 1931

El fotomontaje, por ser el método más moderno en el campo de las artes plásticas, está íntimamente unido al desarrollo de la cultura industrial y a la acción artística de masas.
El fotomontaje es la forma que toma la agitación y la propaganda en el campo del arte. Es natural, por tanto, que haya sido utilizado principalmente en el campo cultural de la Unión Soviética.
En el desarrollo del fotomontaje hay que distinguir dos tendencias. La primera tiene su origen en la publicidad de Estados Unidos: es lo que se llama el fotomontaje publicitario formalista que ha sido utilizado por los dadaístas y los expresionistas occidentales. La segunda se ha desarrollado de una manera completamente independiente sobre suelo soviético: es el fotomontaje de propaganda política el que ha elaborado sus propios métodos, principios y leyes de construcción. Después ha alcanzado la legitimidad de ser llamado “el nuevo aspecto del arte de masas” o el arte de la construcción del socialismo.
Este aspecto del fotomontaje a ejercido una influencia importante en la prensa comunista de Alemania y en otros países que se han apropiado de este método para presentar la literatura de masas.
En la URSS, el fotomontaje apareció en el Frente de Izquierdas de las Artes después de la desaparición de la no-objetividad. Para el arte de agitación era necesario un medio de representación realista basado en una técnica de vanguardia, que gozase de una precisión gráfica y de una expresión extremas.
Las viejas formas de arte plástico, como el dibujo, la pintura o el grabado, se revelaron insuficientes, con su técnica atrasada y su métodos de trabajo anticuados, para satisfacer el compromiso de las masas revolucionarias.
La esencia del fotomontaje radica en la utilización que hace de la fuerza físico-mecánica de la cámara fotográfica (de la óptica) y de los recursos de la química con una finalidad de agitación y de propaganda. Cuando la foto sustituye al dibujo, el artista representa tal o tal momento de una manera más verídica y más viva, y por ello con un mayor grado de sensibilidad para las masas.
Lo importante de esta sustitución es que la foto no es el croquis del hecho visual, sino su fijación exacta. Esta actitud, este lado documental, dan a la foto un poder de acción sobre el espectador imposible de alcanzar por la representación gráfica.
Los carteles de propaganda, cubiertas e ilustraciones de libros, eslóganes leninistas, periódicos murales y cuñas rojas han necesitado nuevos métodos de representación más vivos, más contundentes y más exactos. Se necesitó un arte sostenido por un buen equipo técnico y que utilizara las fuentes de la química. UN ARTE AL NIVEL DE LA INDUSTRIA SOVIÉTICA. Este arte es el fotomontaje. No hay que pensar que el fotomontaje se reduce a una disposición expresiva de las fotos. Lleva consigo un eslogan político, color y elementos puramente gráficos.
La organización expresiva de todos estos elementos únicamente pude ser realizada en el plano de la ideología y del arte por una nueva clase de artista –un militante- especialista del trabajo político-cultural de masas, un constructor que posee el arte de la foto y que construye su composición según las leyes completamente nuevas en el campo del arte. Los nuevos procedimientos de construcción se han convertido en indispensables para los nuevos elementos de representación así como para el nuevo orden social.

Los carteles soviéticos y su eficacia comunicativa

Todo cartel soviético, no importa la fecha de creación, lleva consigo la estampa de expresividad y calidad gráfica. La atención a los detalles es impresionante. El ámbito de técnicas usadas es inabarcable. Los carteles soviéticos son un cofre con un tesoro lleno de inspiración para cualquier diseñador gráfico, sin mencionar el placer de verlos. Y lo que es importante, todo cartel soviético tiene una referencia histórica esencial para el entendimiento de los distintos significados que han ido adquiriendo con el tiempo.

En la Unión Soviética, el movimiento constructivista, de la mano de Lissitzky, Rodchenko, Klutsis y Stenberg, considerará el arte al servicio de la nueva sociedad comunista, consagrándose el diseño industrial, las artes aplicadas y la comunicación visual. Este trabajo de los constructivistas tendrá un impacto importante en el diseño occidental, sobre todo a través de la Bauhaus y el movimiento «de Stijl».A partir de 1932, el realismo social pasó a ser el arte oficial de la Unión Soviética.

En la ex Unión Soviética los bolcheviques promovieron un movimiento llamado constructivismo ante una sociedad cada vez más industrializada, entre los cartelistas más importantes de este movimiento están Lissitsky y Alexander Rodchenko.


jueves, 7 de septiembre de 2017

VLADIMIR MAIAKOVSKI

El hombre tiene unas necesidades expresivas y comunicativas y uno de los vehículos que utiliza para satisfacerlas es el lenguaje (también los gestos, las imágenes, etc.). A través del discurso lingüístico, el hombre 1) expresa su manera de percibir las cosas (sus sentimientos, sus conocimientos, etc.) y 2) pretende producir un determinado efecto en el receptor (enseñar, emocionar, persuadir, entretener, etc.).

Vincular el arte y la estética a la lucha política ha sido, es y probablemente será un problema complejo. El intento de abandonar posturas simplificadoras no implica desconocer la capacidad crítica del arte, su potencial transformador y sus aportes a las distintas luchas. En una sociedad alienada, el arte debe poder recuperar su lugar crítico y sus posibilidades de imaginar un mundo distinto, a partir de su capacidad de desnaturalizar las relaciones sociales del capitalismo.

Vladimir Maiakoski

Vladimir Vladimirovitch Maiakovski nació en 1893 en la localidad georgiana de Baghdati, en el Imperio Ruso, en el seno de una familia modesta. Huérfano a los doce años, se instaló en Moscú en 1906 donde pronto se adhirió al partido bolchevique. Ya de joven fue arrestado tres veces por conspiración contra el régimen zarista.

Estudió a partir de 1911 en la Escuela de pintura, escultura y arquitectura de Moscú, de la que fue expulsado en 1914 por sus actividades políticas, al mismo tiempo que comenzaba su carrera literaria con una tragedia provocadora y mal recibida. Rápidamente se convierte en uno de los cabecillas del movimiento futurista ruso junto con Alexander Blok y Velimir Jlébnikov. El primer manifiesto del grupo, La bofetada al gusto del público, data de 1912, cuando Maiakovski solo tiene 19 años. Dentro de este estilo poético publica La flauta de las vértebras y La nube en pantalones en 1915, obra, esta última, fruto de su tormentosa relación con Lili Brik, esposa de un editor amigo del poeta. Esta relación amorosa compleja y problemática marcará casi toda su vida. Por esos mismo años junto con Sergio Tretiakov funda el periódico LEF, que influirá en toda una generación de escritores revolucionarios.

Poeta soviético. De origen humilde, su militancia en el Partido Bolchevique le causó numerosos problemas con las autoridades de Moscú, donde su familia se había trasladado. En 1911 se unió a los primeros futuristas y participó en la redacción del primer manifiesto futurista ruso.

Su odio visceral al universo burgués y su combativo espíritu revolucionario se reflejan ya en sus primeras obras: La bofetada a gusto del público y la tragedia Vladimir Maiakovski (1913). En 1915 publicó el libro de poemas La nube con pantalón y un año después, La flauta-columna vertebral. Del mismo año que la Revolución Rusa son las premoniciones de El hombre (1917), en la que colaboró redactando eslóganes revolucionarios.

En los años 20, Maïakovski se dedicó a promocionar por el mundo la Revolución rusa. En ese periodo creó elementos prácticos de propaganda, como carteles, afiches y argumentos para películas. Fue, además, uno de los editores de la revista LEF (Levy Front Iskusstv o Frente de Izquierda de las Artes), revista donde trató de congregar toda la vanguardia artística soviética. Exaltación de la figura de Lenin es el poema V. I. Lenin (1923-1924), y los éxitos de la URSS son cantados por el poeta en obras como Octubre (1927) y ¡Bien! (1927).

Entre los años 1923 y 1925, Maïakovski junto a Aleksandr Ródchenko fundaron lo que hoy sería una agencia de publicidad, llamada Maïakovski-Ródchenko Advertising-Constructor. Crearon más de 150 piezas publicitarias, packaging y diseños.

El estilo de Maïakovski 

Formalmente considerada, la poesía de Maiakovski se encuentra encuadrada dentro de la tónica general de la poesía europea de los años que precedieron y siguieron a la primera guerra imperialista. Marinetti, con su célebre manifiesto, no había hecho otra cosa que concretar un vago deseo subconsciente de los poetas que les impulsaba a librarse de toda vieja fórmula académica, a conseguir una poesía nueva, una poesía que expresase en su forma externa los inquietantes momentos que el mundo atravesaba. Cesar en la imitación servil a la naturaleza, dominar y no ser dominados por el idioma. Dislocar los conceptos, las imágenes y las palabras, del mismo modo que Picasso y los pintores futuristas descomponían las formas de la naturaleza haciéndolas estallar en una explosión de color.

Entre sus composiciones poéticas más importantes destaca Lenin, escrito en 1924 y leído públicamente por él en la Sala Roja del Comité de Moscú del Partido el 21 de octubre.

Maiakovski definió la poesía como un camino hacia el socialismo. Se consideraba un ser vivo que habla a otra gente viva. Una de sus mayores preocupaciones fue alcanzar un intenso grado de comunicación con las demás personas. Comunicación viva que hace de su poesía un arte declamatorio. Que le induce a recorrer toda Rusia, año tras año, en interminables giras de recitales poéticos. Que convierten su figura en algo semejante a los antiguos rapsodas.

Maiakovski mantuvo una personal relación con los miembros de la escuela formalista rusa, tan reactualizada por el estructuralismo. Relación que influye más o menos conscientemente en la redacción de su poesía, atenta a la construcción misma de la palabra, a las características morfológicas del idioma, al juego de prefijos y sufijos, a la ordenación fonética y a la trama de relaciones que constituyen la palabra y el período verbal. La consonancia de las últimas palabras, la rima, no es más que uno de los innumerables medios de relacionar las líneas; por lo demás, uno de los más simples y rudimentarios. Se puede rimar el principio de las líneas, se puede hacer rimar el final de la primera línea con el principio de la segunda, e incluso con las primeras palabras de la tercera y de la cuarta.



Los temas con los que Maiakovski se enfrenta en sus poemas son múltiples y, a veces, contradictorios. En primer lugar, el del amor, y junto a él el de los celos y el suicidio. El amor, el dolor y la muerte unidos, como suelen estar siempre en la naturaleza y en la vida de los hombres. Junto a los poemas de amor, los de combate, bruscos, agresivos, sin ninguna concesión a la retórica, y al lado de éstos, sus poemas satíricos, en los que se enfrenta abiertamente con los que no comparten sus sueños de futuro y pretende destruirlos por medio de los dardos envenenados de su sangrante humorismo. Formalmente quedan las consignas, de tipo político o comercial, concisos y acerados.

La poesía es comunicación

La poesía es una búsqueda confidencial de identificación sentimental con los lectores y los oyentes. El texto poético es un fundamentalmente un diálogo: Busca una comunicación con el otro. El poeta ha de salir de su prisión para transformar su texto subjetivo en un texto objetivo que transmita por si mismo la veracidad y autenticidad de esa vivencia personal para que pueda ser experimentada en los receptores.

El poeta actúa como mediador al transmitir su experiencia personal mediante palabras, ritmos, imágenes, tonos y estados emocionales.

La poesía establece más lazos comunicativos y más variados con el lector que ningún otro género literario: es sintomático y prueba de ello es el uso del tú como desdoblamiento del yo lírico (autodiálogo) o como referente personal ( lector explícito) con el que se establece una relación de implicación directa. Lo mismo ocurre con el "os" y el "vosotros" al igual que el "nos" y el "nosotros" mediante los cuales el yo del poeta se desindividualiza.

El poeta quiere llevar a los otros una vivencia lo más semejante a la suya; por lo teno, el lector y los oyentes deben "dejarse llevar": deben implicarse íntimamente, romper su aislamiento para poder sentir nuevas vivencias y nuevas emociones.


jueves, 24 de agosto de 2017

HO CHI MINH

La lucha vietnamita y el legado de Ho Chi Minh sirve de inspiración para los pueblos que sufren la ocupación forzada y la violencia militar de los imperios traducida en bombas, muertes inocentes y destrucción.

Incluso su propio pueblo, poco después de su fallecimiento, e inspirado por su pensamiento “Nada es más precioso que la independencia y la libertad”, conquistó la victoria total y logró reunificar al país, después de 30 años de enormes sacrificios, el 30 de Abril de 1975.

Ho Chi Minh es recordado no sólo como uno de los militantes más lúcidos y consecuentes en la lucha por el socialismo, sino también como uno de los más sabios innovadores en ese campo.

Pese a que Vietnam tuvo que soportar años de atrocidades contra su población y fueron atacados por más bombas que las arrojadas durante toda la Segunda Guerra Mundial, la herencia del mandatario fue la fortaleza del pueblo vietnamita, que convirtió a la nación en símbolo de las luchas de los países en vía de desarrollo contra el imperialismo, el colonialismo y la explotación.

LA GUERRA DE VIETNAM

La guerra de Vietnam (1962-1975) fue un conflicto en la península de Indochina que tuvo lugar entre mediados de los cincuenta y mediados de los setenta y que enfrentó a los EE.UU. y el gobierno de Vietnam del Sur por un lado, contra Vietnam del Norte y las guerrillas comunistas que actuaban en Vietnam del Sur por otro. La guerra terminó extendiéndose también a Laos y Camboya. La guerra del Vietnam fue la más larga de la historia norteamericana, supuso para este país una experiencia de fracaso y frustración, constituyendo, sin lugar a dudas, el más serio fracaso de EE.UU. en la guerra fría.

El inicio de la implicación americana se remonta a inicios de los cincuenta cuando apoyaron los desesperados intentos de Francia por mantener su presencia colonial en Indochina frente a las fuerzas comunistas del Vietminh. La derrota francesa y los Acuerdos de Ginebra de 1954, que consagraron la partición de Vietnam en dos, llevaron a que Washington volcara su apoyo en el régimen anticomunista de Vgo Dinh Diem en Vietnam del Sur que hacía frente al Vietnam del Norte comunista, apoyado por la URSS.


HO CHI MINH. VIDA Y LEGADO


Nació el 19 de mayo de 1890, en Kimlien, Annam (Vietnam).

Tras la I Guerra Mundial, y bajo el nombre de Nguyên Ai Quôc, participa en actividades radicales y participa en la fundación del Partido Comunista Francés. Se traslada a Moscú para recibir formación y, a finales de 1924, es enviado a Guangdong (China), donde formó la Liga de la Juventud Revolucionaria. Tuvo que dejar China tras ser acusado por las autoridades locales de protagonizar actividades comunistas, aunque en 1930 regresó para fundar el Partido Comunista Indochino (PCI).

En junio de 1931 le encarcelaron hasta 1933. Entonces regresó a la Unión Soviética, donde pasó varios años recuperándose de una tuberculosis. En 1938 regresó a China y sirvió como asesor en las fuerzas armadas comunistas chinas. Cuando en 1941 Japón ocupó Vietnam, mantuvo contactos con los líderes del PCI y ayudó a fundar un nuevo movimiento de independencia dominado por los comunistas, denominado Vietminh, que combatió a los japoneses. Fue entonces cuando aceptó el nombre de Ho Chi Minh ('el que ilumina'). En agosto de 1945, tras la rendición de Japón, el Vietminh tomó el poder y proclamó la República Democrática de Vietnam en Hanoi, siendo Ho Chi Minh nombrado su presidente.

Los franceses no querían conceder la independencia a sus súbditos coloniales, y a finales de 1946 comenzó la guerra de Indochina (1946-1954). Durante ocho años, las guerrillas del Vietminh combatieron a las tropas francesas, derrotándolas finalmente en la decisiva batalla de Dien Bien Phu en 1954. Sin embargo no obtuvo una victoria completa. La Conferencia de Ginebra dividió el país, asignándose el norte al Vietminh a pesar de las protestas de Ho Chi Minh que pretendía mantener unificado a Vietnam.

En la República Democrática del Vietnam, de la cual Ho seguía siendo presidente, se ocupó de crear un régimen comunista en Vietnam del Norte , sin embargo, a principios de la década de 1960, se inició el conflicto con la República del Vietnam (denominación de Vietnam del Sur tras la Conferencia de Ginebra), donde las guerrillas comunistas (Vietcong) organizaron un movimiento de insurgencia contra el régimen survietnamita apoyado por Estados Unidos. Ho, con graves problemas de salud, tuvo un papel testimonial.

Ho Chi Minh falleció el 2 de septiembre de 1969 en Hanoi de tuberculósis. En 1975, Saigón fue renombrada Ciudad Ho Chi Minh. 



LA GUERRA DE VIETNAM

La guerra de Vietnam (1962-1975) ha sido, por ahora la guerra más larga en la que ha entrado Estados Unidos. La guerra se vendió como un intento de frenar el comunismo en el mundo, y fue propiciada tras el fracaso de la invasión de la Cuba de Fidel Castro (el llamado desembarco en la Bahía de Cochinos) quien adoptó el comunismo en 1962 y transformó Cuba en un sistema socialista.

Anteriormente, Vietnam pertenecía (junto a Camboya y a Laos) a la Indochina francesa, la cual había conseguido su independencia en 1954 dividiéndose en cuatro países:
·        Vietnam del Norte
·        Vietnam del Sur
·        Camboya
·        Laos

Hubo sobre todo dos grupos de personas cuyas ideas se enfrentaron y fueron los demócratas y los comunistas. Sus ideales se enfrentaron y pelearon con frecuencia. Esto condujo a una brecha grave del país que lleva a la formación de dos países - Vietnam del Norte y Vietnam del Sur.

Vietnam del Norte fue creada por los comunistas, liderados por Ho Chi Minh, y Vietnam del Sur fue formado por asesores militares estadounidenses para evitar que los comunistas de Vietnam del Norte se adueñaran del país, siguiendo así la Doctrina Truman. Sin embargo, el gobierno de Vietnam del Sur estaba dirigido por un dictador proestadounidense llamado Ngo Dinh Diem. Los Estados Unidos decidieron apoyar a Vietnam del Sur a pesar de la naturaleza de Diem: Estados Unidos le dio gran importancia a la supervivencia del Estado survietnamita, puesto que se creía que la victoria de los comunistas propiciaría la sucesiva caída en la esfera chino-soviética de los demás países de la zona, según el llamado efecto dominó.

Vietnam del Norte al ser un país comunista fue apoyado por Rusia y otros países comunistas como China.  El principal problema de los Estados Unidos fue la fuerte resistencia de Vietnam del Norte y su guerrilla (el Vietcong) creada en 1960. Para los Estados Unidos, el territorio era desconocido y aviones o helicópteros no funcionó bien en los terrenos. Sin embargo, la guerra duró 13 años y cuando llegó a su fin, el primer ministro Diem fue asesinado a tiros y que es lo que liberó a los vietnamitas en el final. El país se unificó en 1975 y se convirtió en la República Popular de Vietnam.

EL LEGADO DE HO CHI MINH


Sin embargo, el líder y fundador del movimiento, Ho Chi Minh, murió antes del fin de la guerra, sin llegar a ver la retirada estadounidense (1973), el hundimiento militar de Vietnam del Sur (1975) y la reunificación del país bajo un régimen comunista (1976). En su honor, las autoridades vietnamitas pusieron el nombre de Ciudad Ho Chi Minh a la antigua capital de Vietnam del Sur, Saigón (1975).

Cuando en 1975, seis años después de la muerte de Ho Chí Minh, los combatientes vietnamitas derrotaron a las tropas estadounidenses, sus carros de combate portaban pancartas con el mensaje: “Tú siempre marchas con nosotros, tío Ho”.



martes, 27 de junio de 2017

EL ACORAZADO POTEMKIN


Hoy se cumplen 112 años del motín de los marineros del acorazado Potemkin. Denunciaban los crímenes de Estado y exigían el fin de la guerra.

La brutal represión del Domingo Sangriento, que dejó un saldo de cientos de muertos y heridos, fue la chispa que encendió un reguero de huelgas y motines abanderados por los soviets (organizaciones o consejos obreros que operaban en fábricas y ciudades). El ejército también se implicó en varios actos de protesta, como la sublevación protagonizada por los marineros del acorazado Potemkin.

Extenuados tras la guerra japonesa y hartos ya de soportar las pésimas condiciones de vida a bordo del barco, el 14 de junio, durante unas maniobras cerca de la isla de Tendra en el mar Negro, los marineros del Potemkin se amotinaron por el pésimo estado del rancho y tras matar a los oficiales se dirigieron al cercano puerto de Odessa para apoyar a los insurgentes que desde hacía días se estaban enfrentando a los cosacos y las tropas del zar. Cuando llegaron a puerto, el Potemkin se sumó a la lucha y llegó a disparar contra algunos edificios del gobierno, pero la flota del Mar Negro había recibido la orden de zarpar desde Sebastopol con órdenes de hundir el insurrecto buque y el Potemkin salió huyendo hacia Rumanía. El gobierno de Bucarest los acogió de mal talante y devolvió el buque a la marina rusa. Algunos de los amotinados volvieron a Rusia (donde se les juzgó con severidad) y el resto se desperdigó por Europa.



La revolución de 1905

El estallido revolucionario de 1905 sirvió de precedente y referente al de 1917. Fue fruto del malestar que provocó la crisis económica que azotaba Rusia (crisis de subsistencias, desempleo), y del descontento causado por la derrota militar frente a Japón.

El hecho que desencadenó el proceso revolucionario ocurrió el 9 de enero de 1905, cuando una muchedumbre (200.000 personas), desarmada, compuesta por obreros, campesinos, mujeres y niños, dirigida por el pope (sacerdote) Gapón, posible confidente de la policía y colaborador del régimen, se encaminó hacia el Palacio de Invierno, residencia del Zar en San Petersburgo.

Pretendía hacerle llegar una serie de peticiones: convocatoria de una asamblea constituyente, mejoras salariales, jornada de ocho horas, libertad de sindicación, etc.

Por respuesta obtuvieron una violenta represión que se saldó con más de mil manifestantes muertos. Este acontecimiento ha pasado a la historia con el nombre de "Domingo Sangriento".

La reacción de los habitantes de San Petersburgo se materializó en una oleada de protestas, acompañada de la paralización del sistema productivo como consecuencia de las huelgas y motines. En San Petersburgo y Moscú surgieron las primeras asociaciones de obreros y campesinos, los "soviets" (comités de obreros).

El acorazado Potemkin

En junio de 1905 la marinería del acorazado Potemkin, anclado en el puerto de Odessa (Mar Negro), se sublevó contra sus oficiales, iniciativa que se extendió a otras unidades de la marina y del ejército.

El Potemkin fue un acorazado (buque de guerra de gran tonelaje) de la Flota rusa del Mar Negro. El buque se hizo también famoso por la sublevación de su tripulación contra sus opresivos oficiales, el 27 de junio de 1905. Este hecho fue visto posteriormente como un paso inicial hacia la revolución rusa de 1917, y se convirtió en la base histórica para la película muda de Sergei Eisenstein "El acorazado Potemkin". La chispa que hizo estallar el motín fue iniciada por el infante de marina Ippolit Giliarovsky, quien amenazó con tomar represalias contra varios miembros de la tripulación que se negaban a comer la carne, en la que se habían descubierto gusanos, tras ser embarcada desde la torpedera N267, que actuaba como buque de enlace y correo. Al parecer Giliarovsky reunió a dichos marineros en una zona en cuyo suelo se había extendido una lona impermeable, y donde esperaban infantes de marina armados. Los marineros asumieron que iba a celebrarse una ejecución en grupo, y se abalanzaron sobre los infantes desencadenando así el conflicto armado entre de oficiales y marinos de guerra. De un total de 800 hombres a bordo, sólo sobrevivieron 31.

Ante este aluvión de protestas el zar se vio obligado a transigir e hizo algunas concesiones, que se recogieron en un Manifiesto Imperial emitido en octubre de 1905.

El legado de la revolución de 1905

El zar declaró la ley marcial y puso en marcha el aparato del estado para reprimir a la oposición. En el campo se destacaron en esta tarea las denominadas Centurias Negras. Se encarceló a los miembros del soviet de San Petersburgo. Muchos líderes de la oposición fueron deportados a Siberia, mientras que otros huyeron a Europa occidental.

La respuesta del zar -el Manifiesto de octubre- consistió en anunciar una reforma política y la creación de una asamblea representativa, la Duma. También se realizaron algunas mejoras en las condiciones de vida y laborales de obreros y campesinos.

La revolución de 1905 sirvió de enseñanza para la de 1917. Sirvió para depurar y esclarecer la estrategia del movimiento obrero y en concreto de los bolcheviques. La figura del zar salió deteriorara de 1905. En la mentalidad popular comenzó a derrumbarse un mito: el padrecito zar que velaba por la prosperidad de los súbditos, aunque aveces estuviera engañando por el mal gobierno.


Eisensentein y el cine

La película se estrenó el 21 de diciembre de 1925 en el Teatro Bolshói. Según el testimonio del propio director, el montaje se terminó momentos antes de la proyección del filme y el último rollo lo empalmó con su propia saliva.

El acorazado Potemkin (Bronenósets Potyomkin, 1925) no es solamente la película más importante de Eisenstein (era su segundo largometraje) y la más representativa de todo el cine revolucionario soviético sino que se erige como una de las más notables e influyentes del periodo silente y, en opinión de numerosos historiadores, la mejor. Por supuesto es uno de los filmes más analizados y comentados de la historia.

Nació como uno de los ocho episodios de un proyecto sobre la fallida revolución de 1905 pero ya en Odessa el director letón reescribió casi totalmente el guión, que se separó bastante del inicial, más fiel a los acontecimientos históricos y centrado en este episodio. El rodaje duró poco más de una semana y durante el mismo Eisenstein y su operador Eduard Tissé experimentaron con objetivos, focos, plataformas para mover las cámaras, planos desenfocados... La película tuvo un gran éxito en el extranjero, siendo prohibida en algunos países acusada de revolucionaria.

El desarrollo de este episodio revolucionario es, en realidad, una metáfora de la Revolución Rusa con la representación de las clases que sostienen el zarismo en el barco (los militares aristocráticos y los oportunistas, el clero, los intelectuales que se pliegan al poder como el médico, los indiferentes y los cobardes) y los grupos revolucionarios (el pueblo movilizado como marineros) y sus aliados (la pequeña burguesía en el puerto, las mujeres, los oprimidos...).



domingo, 25 de junio de 2017

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN NOS DICEN EN QUÉ PENSAR


Bernard Cohen venía a decir que los medios no tienen mucho éxito a la hora de decirle a la gente que pensar, pero en cambio tenían una gran capacidad de decir a la audiencia sobre que pensar (primer nivel de la agenda). El segundo nivel, por su parte, es aquel en el que los medios no solo influyen estableciendo su agenda, sino que además afectan al modo en que la gente piensa sobre estos temas.

Los medios son contextualizadores de la realidad, y al presentárnosla seleccionan y dan énfasis a atributos concretos de los temas u objetos de los que tratan, confirmando lo que se denomina como agenda de atributos.

Esta agenda de atributos es el conjunto de calificativos que acompañan a un objetos. De estos calificativos algunos tienen más posibilidades que otros de ser percibidos y recordados por la audiencia al margen de su repetición o posición dominante. Determinadas características de un objeto pueden alcanzar una resonancia tan grande que se conviertan en argumentos especialmente convincentes para la relevancia del objeto.

Por eso determinadas maneras de escribir un objeto son más convincentes que otras a la hora de que ese objeto o tema tenga relevancia para el público. Del éxito de cómo se presente ese objeto por medio de los atributos, puede llegar incluso a que sea un atributo el que le de el impacto y relevancia necesaria para llevar el tema a la agenda del público.

Creación de opinión en temas nuevos según Klapper

Klapper dice que es más fácil influir en la opinión de la gente en los temas que desconoce. Cuando encontramos un tema nuevo que produce incertidumbre social, nos volcamos en los medios, y por lo tanto la influencia es más directa.

De un modo muy general, el problema de la efi­cacia comunicativa puede formularse señalando que los signos-estímulo transmitidos provocan unas mu­taciones psíquicas en el destinatario, que se manifiestan en forma de signos-respuesta. Este fenómeno constituye una de las preocupaciones centrales de los pedagogos, de los moralistas, de los políticos que buscan los votos o la adhesión de las masas, de los profesionales de la publicidad y en general de todos aquellos cuyas profesiones están en mayor o menor  grado basadas en la formación o mutación de los estados de opinión pública y de las conductas consiguientes a tales estados de opinión. Tan importante es este fenómeno en la vida social contemporánea, que en una conferencia de profesionales norteamericanos de publicidad, uno de los ponentes, con énfasis pragmático, pudo declarar que el objetivo principal de la comunicación es el de formar o cam­biar las opiniones de otras personas.


lunes, 29 de mayo de 2017

LA COMUNA DE PARÍS DE 1871


La Comuna de París fue un gran movimiento revolucionario en que los trabajadores de París lucharon, en una situación difícil y ardua, por romper la explotación y la opresión que sufrían, y reemplazaron al Estado capitalista por sus propios órganos, para reorganizar la sociedad con bases completamente nuevas, manteniéndose en el poder durante más de dos meses antes de ser derrotados.

Por aquellos años más de 200.000 parisinos formaban la Guardia Nacional, milicia de ciudadanos dedicada a mantener el orden público, pero desde setiembre de 1870 se rearmó, pasando de tener 60 batallones a 254 y además a poseer cañones y ametralladoras fabricados en París y abonados por suscripción pública.

Ante la cercanía del Ejército prusiano. El 28 de febrero de 1871 el comité de la Guardia Nacional ordenó pegar por todas las calles parisinas el "Cartel Negro", en señal de luto, recomendando a los ciudadanos que no saliesen de sus hogares y evitasen todo altercado y manifestación. La misma Guardia Nacional, ayudada por civiles, puso a salvo su armamento, ocultándolo. Al día siguiente el ejército prusiano desfiló por una ciudad desierta, abandonándola al día siguiente y sin incidente alguno.

Las inquietudes de la población se confirmaron cuando la nueva Asamblea aprobó las medidas aprobadas por Thiers: el 10 de marzo se suprime la moratoria de letras, alquileres y deudas que deben ser abonadas inmediatamente, lo que causa la quiebra de 300.000 obreros, pequeños talleres y tiendas; y suprime el salario de las guardias nacionales, dejando sin recursos a miles de familias. El recién nombrado jefe de Ejército en París, prohíbe la salida de seis periódicos republicanos y ordena condenar a muerte a G. Flourens y A. Blanqui por sus participación en la revuelta de octubre de 1870.

Cuando París estaba dormida, en la madrugada de 18 de marzo de 1871, Thiers ordenó a sus tropas ocupar los puntos estratégicos, recuperar el armamento de la Guardia Nacional y arrestar a los revolucionarios más conocidos. Enseguida las mujeres se despertaron, dieron la voz de alarma y se enfrentaron a los soldados, que pronto se vieron superados en número. Los enfrentamientos sangrientos dieron un giro radical cuando el general Lecomte ordenó disparar a las masas desarmadas y sus soldados le desobedecen y le arrestan. A la tarde Thiers ordena abandonar la capital a sus tropas, su policía y sus funcionarios; en una retirada caótica y apresurada dejando olvidados varios regimientos (unos 20.000 soldados), los oficiales fueron apresados, mientras uno 1.500 hombres sin orden alguna se sentaron a esperar el periodo de la Comuna.


El Gobierno había abandonado la ciudad. En un movimiento que al principio fue heterogéneo y un tanto confuso, el poder pasó a manos del pueblo, a manos del proletariado.

La Comuna adoptó algunas medidas que caracterizaron su sentido revolucionario y sus objetivos verdaderos:
  • Sustituyó el ejército regular, instrumento ciego en manos de las clases dominantes, y armó a todo el pueblo.
  • Proclamó la separación de la Iglesia del Estado.
  • Suprimió la subvención del culto, dejando de pagar al clero por parte del Estado.
  • Dio un carácter estrictamente laico a la instrucción pública, asestando un duro golpe a los gendarmes de la sotana; además de ser la educación gratuita y obligatoria.
  • Se creó una Formación Profesional en donde los obreros daban gratis la prácticas a los alumnos.
  • Se crearon guarderías para cuidar a los hijos de los trabajadores.
  • Se controló por parte de la municipalidad los alquileres, fijándose un tope máximo de precio.
  • Se prohibió el trabajo nocturno en las panaderías
  • Se abolió el sistema de multas.
  • Se promulgó un decreto por el que las fábricas y todos los talleres abandonados o paralizados por sus dueños serian entregados a las cooperativas obreras, con el fin de reanudar la producción.
  • Se dispuso que la remuneración de todos los funcionarios no fuera superior al salario normal de un obrero.

Una de las principales características de la Comuna fue la LIBERTAD, de la que se podían beneficiar todos, incluso los partidarios del gobierno de Versalles, proclamándose la libertad de prensa, de reunión y asociación.

Todas las medidas tomadas por la Comuna suponía una amenaza para el viejo mundo, basado en la opresión y la explotación. Por primera vez el proletariado derrocaba al poder establecido y establecía sus propios órganos de gobierno y reemplazaba al estado monárquico- burgués capitalista, que veía como la Comuna les hacia perder todos sus privilegios económicos y sociales. Lo que explica también la fuerte represión que se ejercería sobre los "communards" y que gran parte del mundo viera a la Comuna como una revuelta de "vagos" proletarios.

Ante el temor de Bismark a que el fenómeno de la Comuna se contagiara al resto de Europa, devolvió a Thiers todas las tropas que mantenían aún retenidas, para que pudiera eliminar a los comuneros. Así cuando el gobierno de Thiers reorganizó sus fuerzas y pudo dominar a la mal organizada revolución, los generales bonapartistas se dispusieron a realizar una verdadera matanza en París jamás vista antes.
Así el 21 de mayo de 1871, el ejército del gobierno de Versalles se lanzó a la conquista, calle por calle, de París. La lucha fue desigual ante el poderío militar del ejército regular. Durando la sangrienta batalla una semana, hasta el 28 de mayo, cuando cae la última barricada. Como era de esperar la represión ulterior fue brutal.

Cerca de 30.000 parisienses fueron asesinados por una soldadesca llena de odio, unos 45.000 fueron detenidos y posteriormente muchos de ellos fusilados, miles y miles fueron desterrados o enviados a las colonias a trabajos forzados, en donde muchos de ellos murieron por enfermedades. Esta represión consiguió eliminar el movimiento obrero francés, llegando Thiers a proclamar, disfrutando de su victoria, que: "El socialismo ha sido eliminado por un largo tiempo".

Una represión tan grande que hizo que este acontecimiento tan importante de la Historia fuera olvidado intencionadamente, pasando a ser como una anécdota de la Guerra Franco-Prusiana que derrocó a Luis Napoleón II, que trajo la III República a Francia y la unión de Alemania.

Para Marx y Engles, que siempre admiraron la valentía de los comuneros, no se habían dado todavía las condiciones históricas y económicas para desarrollar la revolución socialista. Y también criticaron la debilidad organizativa, por causa de la diversidad ideológica existente en la Comuna, lo que hizo que en los momentos decisivos no se tomaran las decisiones más rápida y correctamente.

En otoño de 1870, Marx ya había prevenido a los obreros de París, de que la tentativa de derribar al gobierno sería un disparate dictado por la desesperación; pero cuando el 18 de marzo de 1871 se impuso a los obreros el combate decisivo y aceptaron, y la insurrección fue un hecho, Marx saludó la revolución proletaria con grandísimo entusiasmo, a pesar de sus malos augurios.

Y no se contentó con entusiasmarse con el heroísmo de los comuneros, que, que según sus palabras, "tomaban el cielo por asalto". Marx veía en aquel movimiento revolucionario de mases una experiencia histórica grandiosa, un cierto paso adelante de la revolución proletaria mundial y un paso práctico más importante que cientos de programas y raciocinios. Analizar esta experiencia, sacar de ella las enseñanzas tácticas, revisar a la luz de ella su teoría: he aquí como concebía su misión Marx.

martes, 23 de mayo de 2017

LA FUGA DE SAN CRISTÓBAL


Se cumplen 79 años de la fuga del Fuerte de San Cristóbal. se produjo el 22 de mayo de 1938, y en la historia mundial de las evasiones es una de las más destacadas, tanto por el número de fugados como por sus consecuencias.

En 1938 había 2487 personas detenidas, en su mayoría dirigentes políticos y sindicales y militantes revolucionarios y republicanos. Estos sufrían de maltratos y vejaciones como palizas, hambre extrema y piojos, habiendo constancia de la muerte por esas condiciones de 305 presos, contabilizadas del 1 de enero de 1937 al 6 de julio de 1945, fecha del cierre como penal, como se ha relatado con anterioridad.


La fuga fue preparada por unos treinta presos que utilizaron la lengua esperanto para poder comunicarse sin ser entendidos por los demás.4 La operación se inició a la hora de la cena, momento en que había más dispersión de los guardianes. En distintos grupos fueron desarmando a varios de ellos y tras coger su armamento, se dirigieron a donde estaba cenando la compañía de soldados de guardia. Un soldado que opuso resistencia y murió como consecuencia de un golpe con una barra. Posteriormente se rindieron los soldados de las garitas. En una media hora el fuerte fue tomado por los reclusos, que luego salieron de las instalaciones de la prisión.

De los 795 fugados, fueron detenidos 585, pasando sólo tres de ellos la frontera francesa. Se identificaron 187 cadáveres, a los que hay que añadir 20 muertos más sin identificar.3 Esto da, según la contabilidad del fuerte, cuatro más, que pudieran ser huidos de la represión en la retaguardia encontrados tras las pesquisas desarrolladas para capturar a los fugados del fuerte. Aunque la mayor parte pereció en Ezcabarte, que es la cara norte del monte, en Oláibar y en Baztán, la mayoría está registrada en Ansoáin en la falda sur del monte. De los capturados, 17 fueron sometidos a juicio acusados de ser cabecillas, uno fue internado en el manicomio de Pamplona y 14 de ellos fueron condenados a muerte. Estos fueron fusilados en la Vuelta del Castillo, detrás de la ciudadela el 8 de septiembre de ese mismo año: Gerardo Aguado Gómez, Teodoro Aguado Gómez, Bautista Álvarez Blanco, Calixto Carbonero Nieto, Antonio Casas Mateo, Daniel Elorza Ormaetxea, Antonio Escudero Alconero, Ricardo Fernández Cabal, Francisco Herrero Casado, Francisco Hervas Salome, Primitivo Miguel Frechilla, Miguel Nieto Gallego, Rafael Pérez García y Baltasar Rabanillo Rodríguez.

La represión en Navarra

Hoy se sabe que se saldó con más de 3.000 muertos. Al término de la guerra, el régimen franquista impuso el silencio sobre estos hechos que adquirieron en la opinión pública la consideración de tabú, mientras los escasos estudios realizados tendieron a minimizar su dimensión. Tras la instauración de la democracia, diversas investigaciones han conseguido reconstruir con detalle el fenómeno represivo gracias al impulso de las asociaciones de familiares de las víctimas. Este proceso culminó con la publicación de la extensa obra Navarra 1936. De la Esperanza al Terror que se fue ampliando a lo largo de los años hasta llegar a su última edición en 2008. Fruto del conocimiento de estos estudios se realizaron diversos homenajes, cuya manifestación más importante tuvo lugar en 2003 con una Declaración oficial del Parlamento de Navarra en favor del reconocimiento y reparación moral de todos los navarros fusilados.



viernes, 5 de mayo de 2017

5 de mayo de 1945 Liberación del Campo de exterminio nazi de Mauthausen


A pesar de que en Mauthausen se ha conservado mucho, en términos comparativos, de las construcciones originales del campo de concentración, el aspecto del Memorial hoy se diferencia en aspectos fundamentales del campo tal y como fue liberado el 5 de mayo de 1945. Tras permanecer bajo administración americana, el campo fue utilizado durante varios meses, a partir del verano de 1945, como alojamiento de soldados por parte del ejército soviético. El 20 de junio de 1947, la autoridad de ocupación soviética entregó el antiguo campo de concentración de Mauthausen a la República de Austria con la condición de erigir un Memorial. Con motivo de las modificaciones con vistas al Memorial fueron desmontadas la mayor parte de las barracas de los presos, las barracas de los SS que todavía permanecían y las instalaciones técnicas para la explotación de la cantera. En la primavera de 1949 tuvo lugar la inauguración del Memorial con el nombre de “Monumento Público de Mauthausen”.

En otoño de 1949, Francia levantó en el emplazamiento de las antiguas barracas administrativas de la SS el primer monumento nacional. Posteriormente, numerosas naciones y grupos de víctimas llevaron a cabo más monumentos.

A principios de los años 60 se ubicó en el interior del Memorial de Mauthausen un cementerio al cual se trasladaron posteriormente los restos mortales de las víctimas del campo de concentración que se encontraban en los “cementerios americanos” en Mauthausen y Gusen así como aquellos que yacían en las fosas comunes que habían utilizado los SS. En el llamado campo II y en el recinto de las barracas de los presos 16 a 19 yacen más de 14.000 víctimas.

El antiguo edificio de la enfermería cumple la función de museo desde 1970, para lo cual fue adaptado. Desde mayo de 2013 alberga las dos exposiciones permanentes “El campo de concentración de Mauthausen 1938-1945” y “Mauthausen, lugar del crimen – Una búsqueda de huellas”. En el nuevo “Espacio de los Nombres” están inscritos los 81.000 muertos del campo de concentración de Mauthausen y los respectivos subcampos cuyo nombre se conoce.





Los republicanos españoles, apátridas para los nazis


Los españoles fueron los primeros en entrar en Mauthausen y los últimos en salir. Ningún gobierno se preocupó de si estaban vivos o muertos y tuvieron que lucir el distintivo azul, el de apátrida, porque el gobierno de Franco así lo decidió. Gracias a los muchachos españoles se pudieron sacar del campo las fotos que sirvieron como pruebas en los juicios posteriores...

Siete mil españoles pasaron por Mauthausen. Los que sobrevivieron no llegaron a dos mil...
La lógica haría pensar que los españoles recibirían el triángulo rojo de prisioneros políticos, como de hecho ocurrió, años más tarde, en el resto de los campos. Sin embargo, en Mauthausen, los republicanos españoles recibieron el triángulo azul que les distinguía como apátridas. Un triángulo azul sobre el que aparecía escrita una «S» que les definía como spanier, es decir, como apátridas
españoles.

Toda una contradicción solo explicable por el deseo del régimen franquista de ni siquiera reconocerles como compatriotas. En los libros de registro del campo y en la mente de los SS, esa definición era un poco más amplia: todos los recién llegados eran registrados como « rotspanier». La explicación de por qué aquellos hombres nacidos en una nación amiga del Reich, como era España, merecían estar en ese lugar obedecía a una sencilla razón: se trataba de «rojos españoles».



Seguimos exigiendo Verdad, Justicia y Reparación

La posguerra fue mucho peor que la guerra para una parte muy importante de españoles, unos tuvieron tiempo de salir hacía otros países, muchos de ellos terminaron en campo de exterminio nazis, ante el abandono por parte de la dictadura franquista, que al ser consultada, por los nazis, sobre que hacían con los españoles residentes en España, el Gobierno del “padrino” de su católica majestad, replicó que no existían españoles allende las fronteras. Otros lograron enrolarse en la resistencia francesa, otros marcharon a México, Argentina, Venezuela, o la Unión Soviética, con distintas suerte según los casos y países. Para ninguno terminó la guerra.

En pleno 2017, tras 40 años de democracia, el estado español continúa incumpliendo los tratados internacionales en materia de derechos humanos que ha firmado y desoyendo las recomendaciones de los organismos internacionales, particularmente de las Naciones Unidas. Para acabar con la impunidad únicamente hay una vía: una ley emanada del Parlamento español, que condene jurídicamente ilegales el régimen franquista, sus leyes represivas y sus tribunales, y que declare nulas de pleno derecho sus sentencias.

viernes, 30 de diciembre de 2016

MI ÚLTIMA HORA

Otro día más. Otro día cualquiera. Otro día con la cara marcada por el odio, por el alcohol y las drogas. Una cicatriz más en mi cara causada por un patán borracho. Un fracasado. un despojo humano. ¿Por qué demonios estoy con él?
No es un mal tipo. Si fuera un mal tipo lo habría dejado hace tiempo. Es diferente enojarse con un tipo que no es malo en general, que descubrir que te engañó un fracasado imbécil, que deja a una esposa que ni sabías que existía cada vez que se emborracha, que es muy seguido. 

Otro golpe en la cara. Me tira al suelo. Me mira con sus ojos vidriosos de alcohol. Está acabado. Es un muerto viviente. Nada destruye más al hombre que la estupidez ignorante y la conformidad. Es un maldito borracho fracasado. ¿Será su vida perdida, será esta maldita ciudad? No hay nada que justifique lo que está haciendo. Los golpes que da la vida, aquellos que dejan cicatriz, aquellos que golpean donde duele cambian el carácter de cualquier hombre. 

Comienza con una pequeña cosa, algo insignificante. Así empieza la rabia, la ira que vuelve al bueno cruel. El aire se eleva electrizante, su perfume es una dulce promesa que hace aparecer lágrimas en mis ojos, le digo que termine, que todo lo que hace no importa ya nada cuando no hay nada por lo que seguir viviendo y que acabe lo que empezó.

Le digo que le quiero…

Nadie nunca ha adivinado qué es el infierno. Es ver a la gente que amas sufriendo.


sábado, 3 de septiembre de 2016

EL PETRÓLEO

El poderío de los países del Golfo se debe a la historia geológica esta misteriosa materia, el petróleo.
Todas las grandes cuencas petrolíferas del mundo se encuentran en suelos que han sustituido a mares desaparecidos. En el Oriente Medio, África del Norte, pero también en Texas, en California, en Venezuela, en Alaska o en Siberia ...
Aunque no todos los petróleos tienen la misma calidad. La extracción y pro-ducción de los llamados «pesados» son muy onerosas. Por eso, geólogos y los indus-triales del petróleo concentraron sus actividades en los campos donde se podía bombear el líquido en la superficie, por simple presión natural o por métodos calóricos o químicos.
La espectacular aparición del petróleo en el Oriente Medio, en los treinta, se debió al hecho de que esta región presenta las características más favorables. En los campos de petróleo libios, kuwaitianos o sauditas se llegan a extraer de 12.000 a 20.000 barriles diarios en la superficie del pozo. Mientras que los pozos de los Estados Unidos proporcionan, por término medio, ¡17 barriles al día!
Los campos del mar del Norte, del Canadá y de los Estados Unidos proporcionan un petróleo que cuesta, en el momento de la extracción, de 9 a 10 dólares el barril. En cambio, sólo cuesta un dólar en los campos de Ghawhar, en Arabia, o de Burgan, en Kuwait.
Por eso no ha dejado de aumentar la ventaja decisiva de los países del Golfo.
Conocido desde la Antigüedad, el petróleo no entró en la vida de los hombres hasta mediados del siglo XIX. En los Estados Unidos, cuando rezumaba en el suelo o brotaba espontáneamente, era recogido para utilizarlo en medicina, con el nombre de aceite de Séneca. Después, algunos tuvieron la idea de emplearlo para el alumbrado.
Otros pensaron entonces que se podrían obtener mayores cantidades excavando el suelo. Pero, ¿cómo hacerlo? Y, ¿para qué?
Por uno de esos azares de la vida, un empleado del ferrocarril, Edwin Drake, fue jubilado y se retiró al pueblecito de Titusville, en Pensilvania, donde se observaban, acá y allá, huellas del líquido pardo y viscoso.
Después de cruzar una apuesta con su amigo el herrero William Smith, decidió, en otoño de 1858, hacer un agujero en una roca manchada con el aceite de Séneca.. Los dos hombres montaron un balancín, unos puntales, una cuerda y un taladro, y empezaron a perforar. Pero llegó el frío y tuvieron que interrumpir su faena hasta la primavera siguiente.
El trabajo se prolongó, y los fondos escasearon. Entonces crean una pe­queña sociedad, la «Seneca Oil Co.», en la que ingresan unos cuantos vecinos. El sábado 29 de agosto de 1859, por la tarde, en el momento en que alcanzan los 20 metros de profundidad, ven por primera vez, en el fondo del agujero, la capa de líquido que buscaban. Y surge el petróleo.
La historia del petróleo va a empezar.
Habiendo oído hablar del yacimiento de Drake, otros hombres de Pen­silvania se dan a la tarea de horadar pozos en los valles vecinos y en el conjunto de la región que será denominada «Oil Creek» (río de petróleo). Otros, hacen lo propio en California, en el Middle West, en Texas. Pero no hay compra­dores. Los prospectores de vanguardia sólo pueden vender el líquido al precio de 10 centavos el barril y, por cierto, no cubren gastos. La actividad se retrasa y, al fin, se interrumpe. Transcurrirá una veintena de años antes de que aparezca otro pionero. Este era un contable de una modesta sociedad de Cleveland, y, con él, llegó el genio finan­ciero del petróleo: John D. Rockefeller.
Con su austeridad de baptista, su ardor en el trabajo y su brutalidad legendaria para tratar a los obreros y a la asociación, Rockefeller fundó en 1880 la «Standard Oil Trust», cuyo desarrollo y fortuna no conocerían pausas ni límite, convirtiéndola en símbolo supremo del capitalismo. Y en la primera de las grandes Compañías.
Escuchando a Rockefeller y estudiando su producto, otro genio, Henry Ford, montó, quince años más tarde, el motor de explosión en los primeros automóviles.
Se habían reunido las condiciones de la explotación sistemática del petróleo y de la motorización de la sociedad industrial. Debemos, pues, a Drake, a Rockefeller y a Ford, la aventura industrial moderna.
El petróleo, explotado sin medida, se ha hecho indispensable para tan­tas cosas de la vida, que la idea de privarse de él parece inaceptable e incluso irrealizable. Sin duda por esto, el conjunto de los países industriales no ha hecho prácticamente nada, en el curso de los años 70-80, es decir, frenar de prisa y bien el consumo de petróleo, a pesar de que era evidente la existencia de la crisis y de la imperiosa necesidad de tomar medidas.
Los Estados Unidos deben ahora importar más de la mitad de su consumo de petróleo y su coste pasó de 42.000 millones a 80.000 millones de dólares, en los años 80.
Y si Estados Unidos, en los años 80, dependía del petróleo exterior en un 40%, Europa y Japón cifraban esa cantidad en 80%.