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POEMAS, CUENTOS Y ESCRITOS REVOLUCIONARIOS DE DANIEL FERNÁNDEZ ABELLA is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License. Para utilizar primero y siempre sin ánimo de lucro ha de consultar al autor. Daniel Fernández Abella todos los derechos reservados.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

ARGELIA


Argelia es una meseta maciza, seca; la mayor parte de la población vive en el Tell, una franja estrecha que da al Mediterráneo. Hacia 1830, año en que los colonizadores franceses entraron en el territorio, los vecinos eran todos musulmanes, pero pertenecían a tres capas de población: Los beréberes, descendientes de los antiguos habitantes, habían sido rechazados a las montañas y a una parte del Sahara. El grupo más importante, los kabilas, habitaban en el macizo montañoso al este de Argel y vivían del cultivo y la ganadería. Aunque convertidos al mahometis- mo, conservaron su lengua tradicional y siguieron considerándose independientes del gobierno de Argel, a tanto que se negaban a pagar tributos. Los nómades, árabes, llegados en el siglo XI, que habitaban en la meseta y el desierto; vivían bajo tiendas, criaban camellos, cabras y carneros. Los moros, musulmanes de raza mezclada, habitaban en las ciudades dedicados al comercio. En las ciudades también habitaban judíos orientales, turcos y renegados europeos convertidos al mahometismo para servir de soldados, marinos o funcionarios.

En 1847, Francia había vencido casi completamente la resistencia de los argelinos, pero ésta siguió activa hasta 1884. Solo en el año 1954 se inició el movimiento que combatió contra 500.000 soldados franceses. Fue una larga y cruenta lucha para lograr la independencia. El presidente de Gaulle promovió unas negociaciones de paz, culminando con un plebiscito sobre la independencia.

La figura de Ben Bella

Ben Bella fue uno de los artífice de la independencia de Argelia: Hijo de campesinos, saltó a la política al finalizar la Segunda Guerra Mundial, integrándose en el Movimiento para el Triunfo de las Libertades Democráticas. En 1947 fundó dentro del Movimiento un grupo dedicado a la lucha armada contra los franceses para lograr la independencia de Argelia: la OAS. Detenido en 1950 por sus actividades terroristas, consiguió fugarse en 1952 y pasó a la clandestinidad.




Fue uno de los fundadores, en 1954, del Frente de Liberación Nacional (FLN), que organizó la insurrección contra la presencia colonial francesa; durante años dirigió la resistencia desde su exilio en Libia.

Detenido de nuevo en 1956, ya sólo sería liberado como parte de las condiciones de los Acuerdos de Evian, que otorgaron la independencia a Argelia (1962). Se impuso sobre las restantes facciones del FLN, haciéndose elegir jefe del primer gobierno argelino (1962) y primer presidente de la República (1963).

Apenas tuvo tiempo de poner a prueba su programa de modernización del país sobre un molde socialista y nacionalista, pues su personalismo condujo al golpe de Estado del coronel Bumedian en 1965. Permaneció encarcelado sin juicio hasta 1980 y luego marchó al exilio, orientándose hacia el integrismo islámico. Regresó a Argelia con la descomposición del régimen de partido único en 1990.

El gobierno de Ben Bella, que resultó elegido, en 1965, fue depuesto por el general Boumedienne y, a su muerte, en 1979, le sucedió en la Presidencia, el coronel Chadli Benjedid, quien, en 1992, anunció su renuncia al cargo para evitar que el Frente Islámico de Salvación tomara el control del Parlamento; el FIS, en las elecciones de Diciembre de 1991, había ganado 188 de los 221 escaños y era seguro que en los comicios de enero obtendría la mayoría absoluta. Las autoridades invalidaron este resultado y suspendieron indefinidamente las futuras elecciones. Finalmente, apresaron al jefe del FIS Abdelkader Hachani y clausuraron todas las sedes del movimiento islámico.
Argelia es, después de Sudán, es el país de mayor extensión en el continente africano - 2.381.751 kilómetros - y con una población que supera los 25 millones de habitantes. En el norte, tiene costas en el mar Mediterráneo.


lunes, 30 de octubre de 2017

MIGUEL HERNÁNDEZ

De familia humilde, tiene que abandonar muy pronto la escuela para ponerse a trabajar; aún así desarrolla su capacidad para la poesía gracias a ser un gran lector de la poesía clásica española.
Forma parte de la tertulia literaria en Orihuela, donde conoce a Ramón Sijé y establece con él una gran amistad.

Miguel Hernández estuvo interesado por el teatro y asistía a representaciones que se celebraban en la Casa del Pueblo de Orihuela, incluso llegó a participar en alguna de ellas. Publica algunos poemas en el periódico de Orihuela y la revista El Gallo Crisis.

A partir de 1930 comienza a publicar sus poesías en revistas como El Pueblo de Orihuela o El Día de Alicante. En la década de 1930 viaja a Madrid y colabora en distintas publicaciones, estableciendo relación con los poetas de la época. Lleva sus versos al escritor Ernesto Giménez Caballero director de La Gaceta Literaria, una de las mejores revistas literarias del momento, pero no logra que se los publiquen. Publicó, esta vez en la revista Cruz y Raya, su auto sacramental Quién te ha visto y quién te ve y sombra de lo que eras, fue colaborador de José María de Cossio en Los toros y conoce a poetas como el chileno Pablo Neruda, y los españoles Rafael Alberti, Luis Cernuda y otros.

En su obra, la calidad estilística de sus versos resultado de su apasionada lectura de los clásicos españoles del Siglo de Oro va unida a una estremecedora fuerza expresiva. La voz vehemente y desgarrada del poeta convierte el amor, la vida y la muerte en una experiencia poética marcada por una vitalidad trágica. A su vuelta a Orihuela redacta Su primera colección de poemas fue Perito en lunas (1933) con una clara influencia gongorina, como en El rayo que no cesa (1936), y que se considera su obra más lograda.

Ya establecido en Madrid, trabaja como redactor en el diccionario taurino de Cossío y en las Misiones pedagógicas de Alejandro Casona; colabora además en importantes revistas poéticas españolas. Escribe en estos años los poemas titulados El silbo vulnerado e Imagen de tu huella, y el más conocido El Rayo que no cesa (1936).

Sus poemas tratan del amor, la muerte, la guerra y la injusticia. En la guerra compuso Viento del pueblo (1937), poesía militante. La crueldad de la guerra y el sufrimiento de el campo de batalla es lo aparece en El hombre acecha (1938). Ya preso, termina Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941). Esta obra trata del amor hacia la esposa e hijos y la soledad del prisionero. Miguel Hernández colabora en Revista de Occidente y mantiene una relación con la pintora Maruja Mallo, que le inspira parte de los sonetos de El rayo que no cesa.

Se casó el año 1937 con Josefina Manresa. Afiliado al Partido Comunista Español, en la República tomó parte en las Misiones pedagógicas, intentando llevar la cultura a las zonas más deprimidas de España. Durante la Guerra Civil española Miguel Hernández se alistó en el ejército republicano y asistió al Congreso internacional de intelectuales antifascistas de 1937 en Valencia. Tras la guerra fue detenido en la frontera portuguesa.

Durante la guerra compone Viento del pueblo (1937) y El hombre acecha (1938) con un estilo que se conoció como “poesía de guerra”. En la cárcel acabó Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941). En su obra se encuentran influencias de Garcilaso, Góngora, Quevedo y San Juan de la Cruz.

Condenado a pena de muerte, se le conmuta por la de treinta años pero no llega a cumplirla porque muere el 28 de marzo de 1942 en la prisión de Alicante.

Estuvo en la prisión de Palencia en septiembre de 1940 y en noviembre pasó al Penal de Ocaña (Toledo). En 1941 le trasladan al Reformatorio de Adultos de Alicante, donde compartió celda con el dramaturgo Buero Vallejo. Padeció de bronquitis y luego tifus, que se le complicó con tuberculosis.

Miguel Hernández falleció de tuberculosis en la enfermería de la prisión a las 5:32 de la mañana del 28 de marzo de 1942, con 31 años de edad. El 30 de marzo fue sepultado en el cementerio de Nuestra Señora del Remedio de Alicante. Sus restos mortales reposan  junto a los de su mujer Josefina y su hijo.


miércoles, 25 de octubre de 2017

PABLO PICASSO

Tal día como hoy, en 1881, nacía el pintor, escultor y militante comunista andaluz Pablo Ruiz Picasso.


Figura excepcional como artista y como hombre, Picasso fue protagonista y creador inimitable de las diversas corrientes que revolucionaron las artes plásticas del siglo XX, desde el cubismo hasta la escultura neofigurativa, del grabado o el aguafuerte a la cerámica artesanal o a la escenografía para ballets. Su obra inmensa en número, en variedad y en talento se extiende a lo largo de más de setenta y cinco años de actividad creadora, que el pintor compaginó sabiamente con el amor, la política, la amistad y un exultante y contagioso goce de la vida. Famoso desde la juventud, admirado y solicitado por los célebres y poderosos, fue esencialmente un español sencillo, saludable y generoso, dotado de una formidable capacidad de trabajo, enamorado de los barrios bohemios de París, del sol del Mediterráneo, de los toros, de la gente sencilla y de las mujeres hermosas, afición que cultivó sin desmayo.

Pablo Diego José Ruiz Picasso, conocido luego por su segundo apellido, nació el 25 de octubre de 1881, en el n.º 36 de la plaza de la Merced de Málaga, como primogénito del matrimonio formado por el pintor vasco José Ruiz Blasco y la andaluza María Picasso López. El padre era profesor de dibujo en la Escuela Provincial de Artes y Oficios, conocida como Escuela San Telmo. La primera infancia de Pablo transcurrió entre las dificultades económicas de la familia y una estrecha relación entre padre e hijo, que ambos cultivaban con devoción. El niño era un escolar menos que discreto, bastante perezoso y muy distraído, pero con precoz facilidad para el dibujo, que don José estimulaba.

En 1891 la familia se traslada a La Coruña, en cuyo Instituto da Guarda son requeridos los servicios del padre como profesor. Pablo inicia sus ensayos pictóricos, y tres años más tarde su progenitor y primer maestro le cede sus propios pinceles y caballetes, admirado ante el talento de su hijo. En 1895, Ruiz Blasco obtiene un puesto docente en la Escola d'Arts i Oficis de la Llotja de Barcelona. Pablo resuelve en un día los ejercicios de examen previstos para un mes, y es admitido en la escuela. En 1896, con sólo quince años, instala su primer taller en la calle de la Plata de la Ciudad Condal.

Dos años más tarde obtiene una mención honorífica en la gran exposición de Madrid por su obra Ciencia y caridad, todavía de un realismo académico, en la que el padre ha servido de modelo para la figura de un médico. La distinción lo estimula a rendir oposición al curso adelantado en la Academia de San Fernando, mientras sus trabajos, influidos por El Greco y Toulouse-Lautrec, obtienen nuevas medallas en Madrid y Málaga.

En 1898 realiza su primera muestra individual en Els Quatre Gats de Barcelona. Finalmente, en el otoño del año 1900 hace una visita a París para ver la Exposición Universal. Allí vende tres dibujos al marchante Petrus Mañach, quien le ofrece 150 francos mensuales por toda su obra de un año. Pablo es ya un artista profesional, y decide firmar sólo con el apellido materno. En 1901 coedita en Madrid la efímera revista Arte Joven, y en marzo viaja nuevamente a París, donde conoce a Max Jacob y comienza lo que luego se llamará su «período azul». Al año siguiente expone su primera muestra parisiense en la galería de Berthe Weill, y en 1904 decide trasladarse definitivamente a la capital francesa.

Picasso se instala en el célebre Bateau-Lavoir, en el número 13 de la calle Ravignan (hoy plaza Hodeau), alojamiento variadamente compartido por artistas sin blanca, entre otros el también español Juan Gris. Allí trabó amistad con Braque y Apollinaire, y se enamoró de Fernanda Olivier. Durante tres años Picasso pinta y dibuja sin cesar, rendido a la influencia de Cézanne, mientras elabora con Braque las líneas maestras del cubismo analítico, cuya gran obra experimental, Las señoritas de Aviñón, es pintada por Picasso en 1907.

Pronto sobreviene el asombro y el escándalo ante un estilo deforme que rompe todos los cánones y va ganando nuevos adeptos, al tiempo que su audaz inventor expone en Munich (1909) y en Nueva York (1911). Pablo ha encontrado una nueva compañera en Marcelle Humbert, y siempre seguido por Braque, se lanza a crear el cubismo sintético, que los acerca al borde de la abstracción (en su extensa y tan variada obra, Picasso jamás llegaría a abandonar la figuración). Poco después se muda de Montmartre a Montparnasse, y se abren exposiciones suyas en Londres y Barcelona.

En 1914, con el estallido de la Primera Guerra Mundial, llegan las tragedias: Braque y Apollinaire son movilizados, y Marcelle muere súbitamente ese otoño. Pablo abandona prácticamente el cubismo, y busca otros caminos artísticos. Los encuentra en 1917, cuando por medio de Jean Cocteau conoce a Serguéi Diáguilev, que le encarga los decorados del ballet Parade de Erik Satie. El fin de la guerra le trae un nuevo amor, la bailarina Olga Clochlova, y también un nuevo dolor: la muerte de Apollinaire a consecuencia de una grave herida en la cabeza. Se casa con Olga en 1918, y hasta 1925 trabaja en diversos ballets que dan cauce a su evolución pictórica.

Un viejo retrato de su madre, pintado en 1918, le valdrá el millonario premio Carnegie de 1930, que le permite adquirir una suntuosa villa campestre en Boisgelup, y pasarse más de un año viajando por España. Por entonces vuelve a la escultura y mantiene un romance con Teresa Walter, del que nace su primera hija, Maya. La Clochlova inicia un escandaloso juicio para conseguir el divorcio, que el juez se niega a conceder. Despechado, Picasso se enamora de Dora Maar.

Al estallar la Guerra Civil, Picasso apoya con firmeza al bando republicano, y acepta simbólicamente la dirección del museo del Prado, mientras en 1937 pinta el Guernica en París. Dos años después se realiza una gran exposición antológica en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Deprimido por el triunfo de los nacionales y la posterior ocupación de Francia por los nazis, pasa la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial trabajando en su refugio de Royan.

En 1944 se afilia al Partido Comunista Francés y da a conocer 77 nuevas obras en el Salón de Otoño. Después se entusiasma por la litografía y por la joven y hermosa pintora Françoise Guillot, con la que convive hasta 1946. Se inicia así su etapa de Vallauris, en la que trabaja en sus magníficas cerámicas. Con Françoise tendrá dos hijos: Claude, nacido en 1947, y Paloma en 1949.

En 1954, el infatigable anciano se fascina por una misteriosa adolescente de delicado perfil y largos cabellos rubios llamada Sylvette David, que acepta posar para él a cambio de uno de los retratos, a su elección. El trato se cumple y su resultado produce algunas de las obras más conocidas y reproducidas del pintor, como el famoso perfil de Sylvette en la butaca verde.

Si la fascinación por la etérea Sylvette había sido platónica, no tuvo el mismo cariz su atracción por Jacqueline Roqué, joven de extraodinaria belleza a la que tomó como compañera en 1957, un año antes de pintar el gigantesco mural para la UNESCO. Fértil milagro del arte y de la vida, Picasso seguiría creando, amando, trabajando y viviendo intensamente hasta morir en 1973. Dejó tras de sí la mayor y más rica obra artística personal de nuestro siglo, y una fabulosa herencia que provocó agrias disputas hasta recaer en un ser de pacífico nombre: su hija Paloma.

martes, 24 de octubre de 2017

GUEORGUI ZHÚKOV

El 23 de octubre de 1941, en Moscú, Unión Soviética; en el contexto de la Segunda Guerra Mundial; Stalin, nombra Jefe supremo del Ejército Rojo a Georgy Zhukov, uno de sus hombres más fieles, leales y un gran estratega clave para la recuperación del ejército soviético. Las aplastantes derrotas de los soviéticos en la Operación Barbarroja llevaron a un replanteo de Stalin quien necesitaba que el alto mando del ejército quedara en otras manos, para evitar la derrota total incluso antes que llegara el invierno. Inicialmente, Zhukov que tenía una trayectoria formada desde abajo en el ejército rojo y que ascendió por méritos propios desde 1937, había sido un hombre clave para aplastar a los japoneses en Mongolia en 1939, lo que le hizo un hombre respetable.

Hijo de humildes labradores, el general Georgi Zhúkov se convirtió, con toda justicia, en un héroe de la Unión Soviética. En agosto de 1939 fue el artífice de la mayor derrota japonesa en la frontera de Manchuria, y, tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), de la decisiva victoria en la batalla de Stalingrado (2 de febrero de 1943).

En 1941 Stalin, necesitado de militares capaces, lo llamó para reorganizar la defensa de Moscú, amenazado por el avance alemán. Sus brillantes maniobras y la pronta llegada de refuerzos procedentes de Siberia, que dejó al descubierto las defensas orientales de Rusia, consiguieron rechazar al ejército alemán a las puertas de la ciudad.

Stalin, dudando de otros hombres, asignó a Zhukov el cargo la defensa de Moscú ese mismo año. Un poco por la mejor coordinación que dio al ejército rojo y el oportunismo del crudo invierno, hizo que la defensa de la capital fuera un éxito, deteniendo por primera vez a los alemanes. Desde allí, el prestigio de Zhukov aumentó a pesar del fracaso de intentar recuperar Smolensko.  A finales de 1942, Georgi Zhúkov se hizo cargo del frente de Stalingrado, escenario de una de las más sangrientas batallas de la guerra, donde planeó la espectacular contraofensiva del Ejército Rojo que consiguió cercar al VI Ejército alemán, al mando del mariscal Friedrich von Paulus, en el interior de la propia ciudad, y lo obligó a rendirse.

La maniobra de piezas hechas sobre las unidades más débiles del Eje fue toda una obra maestra para Zhukov que trajo consigo un enorme cerco sobre los alemanes que finalmente se rindieron en febrero de 1943.

Ese mismo año, luego del fracaso inicial, en el mes de agosto tendría a cargo la Operación Ciudadela y el éxito final de batalla de Kursk, en la cual los soviéticos saldrían vencedores por su superioridad numérica y una decisión de Hitler de replegarse desobedeciendo a sus generales. Ya en 1944, sería el Comandante supremo de la Operación Bagration, donde movilizaría millones de hombres dividido en tres cuerpos de acción (Norte, Centro y Sur) y que expulsaría a los alemanes de la URSS definitivamente. En 1944, si bien no planificaría, seria quien también ordenaría y daría el visto bueno a la ruptura del sitio de Lenningrado después de 900 días, poniendo a disposición algunos de sus hombres para liberar la segunda ciudad del país.

Finalmente, sería el nombre mayor en la batalla de Berlín aunque tendría una disputa previa con Ivan Koniev, ya que ambos dirigían al ejército rojo. Zhukov intentó un avance raro por las colinas de Seelow que le costó más vidas de lo esperado pero finalmente logró llegar antes a Berlín, por decisiones propias de Stalin quien detuvo a Koniev al desviarlo hacia otro objetivo más inmediato que la capital. Su avance final sobre Berlín, pondría fin al Tercer Reich y terminaría la guerra en Europa.

Las victorias de Zhúkov supusieron un punto de inflexión en el desarrollo de la guerra, ya que infligieron una de las primeras derrotas a las fuerzas alemanas, cuyo avance hasta el momento había sido casi imparable. Bajo su mando, los rusos consiguieron detener el último gran asalto alemán en Kursk, momento a partir del cual la marcha del Ejército Rojo sobre Alemania adquirió un ímpetu irresistible.

En el tramo final de la guerra, Georgi Zhúkov mandó el ejército ruso que tomó la capital de la Alemania nazi. En los últimos años del gobierno de Stalin fue relegado a un segundo plano, pero tras la muerte de Stalin su figura se vio rehabilitada y fue reconocido el hecho de que jamás sufriera una derrota a lo largo de su dilatada carrera militar.

martes, 17 de octubre de 2017

LA OSCURIDAD

"La culpa es como un saco de ladrillos: solo hay que descargarlo.” Es una de las frases que me repetía a mi mismo más de una vez. sin embargo, qué fácil parecía decirlo y qué difícil era ponerlo en práctica.

Mientras camino por calles oscuras, la oscuridad de la noche me acompaña como una vieja amiga. Una eterna amante que nunca me abandona, apagada a mi alma ya mi vida como el aire que respiro. Nuestra vida siempre tiene luces y sombras y en esos claroscuros comienza la función.

Nuestra vida está construida en base a nuestras acciones. Como una pequeña ciudad los edificios van creciendo poco a poco cambiando el paisaje, modelando la desnuda silueta de nuestra vida dando forma a una pequeña city que saluda a los visitantes y que parece impasible y eterna  ante los ojos del mundo y de la gente, hasta que se que convierta en polvo besado por el tiempo y el clima y vuelva ser un ligero parpadeo de la mirada de Cronos en una película que tiene demasiados remakes.

Como todas las obras de teatro y como todas las películas, todo tiene una duración. Todo pasa y todo llega, pero lo nuestra es pasar. esa es la única verdad indiscutible. mientras escribimos nuestra historia, nos observan. A los dioses les gusta observar, y jugar con nuestras vidas y nuestros destinos. son una panda de bromistas:  nos dotan  de instintos, nos dan esta extraordinaria virtud, y ¿qué hacen luego? Nos utilizan para pasárselo en grande, para reírse de nosotros, para ver como quebrantamos las reglas. Ellos  dispone las reglas y el tablero y son una panda de tramposos: mira, pero no toques; toca, pero no pruebes; prueba, pero no saborees. Y mientras nos llevan como marionetas de un lado a otro, ¿qué hacen? Se descojonan, ¡se parte el culo de risa! son una panda de sádicos y de manipuladores que nos manejan en sus hilos.

Pero ya ha llegado la hora de romper el tablero y de librarnos de su yugo. Pensar es dudar y nada más que dudar. Y esa duda es la semilla del cambio, de un mundo nuevo, de la rebelión. Los demonios me asaltan. La mayoría de las veces, nuestros demonios continúan ahí, agazapados en la sombra. Acechando infatigablemente el momento en que bajemos la guardia. Intentan acabar con nosotros, con nuestra mente, atacando con la duda, sembrando la semilla del rencor y del dolor, haciéndonos vagar por el desierto del mundo como un Caín desterrado lleno de odio.

Venimos de la nada; Tenemos hijos, que se encuentran atados a este infierno al igual que nosotros, y volvemos a la nada. No hay nada más. La existencia es algo fortuito. No hay ningún patrón salvo el que imaginamos cuando nos quedamos mirando fijamente durante mucho tiempo. No tiene ningún sentido, salvo el que decidimos imponer.

Entonces renaceré, libre de garabatear mi propio diseño sobre el lienzo en blanco, en cuestiones morales, que es este mundo. Solo el hombre es dueño de su destino.

Pero ¿y si estoy equivocado? Soy humano, a veces me confundo... Así empieza todo, la duda, la fiebre, la ira, la sensación de impotencia total  que nos infunde crueldad. Y mientras me hundo en mis pensamientos, la oscuridad sale de la tumba y se eleva en el aire. La vida es sólo una pequeña luz entre dos grandes oscuridades.





lunes, 16 de octubre de 2017

RUBÉN DARÍO

Nació el 14 de enero de 1867 y, desde muy niño, fue poeta.
Ante las autoridades de Managua leyó las cien décimas de El libro, escritas especialmente para ganar una beca. El Presidente nicaragüense, le dijo:-Hijo mío, si así escribes contra la religión de tus padres y de tu patria ¿qué será si te vas a Europa a aprender cosas peores.
Y otra anécdota para completar la presentación del gran poeta nicaragüense.



- Vete a Chile, Rubén. Es el país donde debes ir - le aconsejó el poeta salvadoreño Juan J. Cañas.
- Pero, don Juan, ¿cómo me voy a Chile, si no tengo los recursos necesarios?
- Vete a nado, aunque te ahogues en el camino.

La escuela de primeras letras y una breve asistencia a la enseñanza secundaria, fue toda la escolaridad de Rubén Darío; el resto se debió a su espíritu autodidacta aprovechando las bibliotecas de gente ilustrada, que apreciaba su incipiente don poético; en ellas, leyó a fondo a los clásicos españoles. A los 16 años vivió en El Salvador y ahí escribió dos memorables poemas: La poesía castellana - historia versificada de la evolución poética española, imitando el estilo de cada época y la Oda al Libertador Bolívar.

Viajó a Chile, siguiendo el consejo de Cañas y, en Valparaíso, fue recibido por dos jóvenes intelectuales, el poeta Eduardo de la Barra y el escritor Eduardo Poirier. Trabajó en el diario La Época y publicó Rimas y El canto épico a las glorias de Chile. Este país sudamericano ya había alcanzado un precoz florecimiento cultural, y ahí Rubén Darío publicó Azul calificada como el cabo inicial de la revolución literaria llamada modernismo, aunque este estilo era más notorio en su prosa que en sus versos.

Darío volvió varias veces a Centroamérica, Guatemala, El Salvador, Costa Rica sin obtener apoyo ni reconocimiento, pero al celebrar España el cuarto centenario del descubrimiento, en un momento de profunda desesperanza, fue nombrado secretario de la delegación de Nicaragua. En Madrid, conoció a Marcelino Menéndez Pelayo, Juan Varela, Gaspar Núñez de Arce, Ramón de Campoamor, Emilio Castelar y la condesa Pardo Bazán. Terminada su misión, sin trabajo para financiarse, regresó a su país, donde fracasó el intento del ex presidente de Colombia, el poeta Rafael Núñez, para que fuera nombrado cónsul general de Colombia en Buenos Aires. Dio un rodeo por Nueva York y París antes de llegar a Argentina en la primavera de 1893. En Estados Unidos conoció al apóstol de la independencia de Cuba, José Martí - por quien sintió una íntima admiración y dos grandes de la poesía norteamericana, Edgard Allan Poe y Walt Whitman.
En París imperaba el simbolismo de Verlaine, al que siempre vio en absoluto estado de ebriedad. Cinco años vivió en Buenos Aires, colaborando en el diario "La Nación", con escritos en prosa y en verso. Publicó Prosas profanas, innovando en las estructuras y armonías hasta entonces no oídas en español, demoliendo la retórica arcaica. Su diario lo envió a España para verificar el estado en que vivía después de la guerra con EE.UU. Sus crónicas constituyeron el libro España contemporánea, aparecido en 1901.

En su segundo viaje a Madrid, coincidió con la llamada generación del 98, cuyas ansias de novedosas creaciones vio en Darío un abanderado de sus propias inquietudes. Otra vez, La Nación, lo envió a París, que celebraba su Exposición Universal; sus crónicas y diario de viaje figuran en Peregrinaciones, que se publicó, también, en 1901. Fue un período intenso de viajes por toda España, Marruecos, Austria, Hungría, Alemania, Bélgica e Inglaterra, impresiones que aparecen en su libro Tierras solares, editado en Madrid en 1904. Y al año siguiente, con motivo del tercer aniversario de la publicación de El Quijote, Darío se unió al homenaje español con su Letanía de nuestro señor Don Quijote. Por entonces, hizo un audaz ensayo de adaptación del hexámetro latino al español componiendo "Salutación del optimista", que es la proclamación de su fe en España, y aparecieron - su gran obra - Cantos de vida y esperanza - Los cisnes y otros poemas.

Hay otros episodios en su vida, como sus dos matrimonios - Rafaela Contreras, mujer de gran sensibilidad literaria; Rosario Murillo, que su novia de adolescencia y su vida de pareja con una humilde y agraciada campesina avilesa, Francisca Sánchez, inmortalizada en sus versos. El final de su vida fue triste: abandonado, enfermo y pobre, tuvo que aceptar la ayuda del presidente de Guatemala, donde vivió ocho meses y cuando su salud estaba muy quebrantada, a fines de noviembre de 1915, lo llevaron a Nicaragua, donde murió el 6 de febrero de 1916,
Sus restos están depositados al pie de una columna en la catedral de León.

EL SÁHARA

El Sahara, el mayor desierto del mundo, cubre más de 8 millones de kilómetros cuadrados en los que cae una lluvia no superior a los 100 milímetros y tán vasto territorio es compartido por los siguientes países: Argelia, Marruecos, Tunicia, Libia, Egipto, Sudán, Chad, Nigeria, Malí y Mauritania. Y solo el Nilo es el río que atraviesa el desierto. En el Sahara viven, aproximadamente 1.500.000 personas y el nomadismo que era la forma de vida del 50% de esta población ha ido retrocediendo progresivamente ha medida que crece la actividad económica. En los oasis se practica la agricultura que produce cereales, hortalizas y, principalmente, una muy considerable cantidad de dátiles. Los recursos mineros son importantes: petróleo y gas natural en Argelia y en Libia, fosfatos en el Sahara Occidental, uranio en el Níger, hierro en Mauritania.


El Sahara conoció varios períodos húmedos durante el cuaternario, según revela el aspecto del relieve, los restos de una vegetación de tipo mediterráneo y los yacimientos prehistóricos con numerosos grabados y pinturas rupestres. En el paleolítico vivieron cazadores-recolectores, cuyo número disminuyó a consecuencia de una fase de desecación. En el neolítico antiguo se desarrolló una muy importante población, al parecer negra, de pescadores, cazadores, ganaderos e incluso agricultores. A partir de 1874 se descubrieron casi 30 000 pin-turas y grabados, clasificadas y agrupa-das en tres períodos (el de los rebaños, el del caballo y el del camello). El resto, de concepción simbólica, característica del período denominado arcaico, sería la más antigua forma de arte africano.


En el 1er. milenio a.C., libios y garamantes abrieron la ruta de los carros, que unía el golfo de Sirtes con la región de Gao a orillas del Níger, que decayó a partir del siglo IV a.C., tras un período de sequía que hizo imposi-ble el empleo del caballo, que fue sustituido paulatinamente por el dromedario, procedente de Arabia. Entonces se atravesó el Sahara en rutas comerciales, que transportaban oro de Sudán hacia Cirenaica, y también marfil, plumas de avestruz y esclavos. El dromedario permitió a los grandes nómadas y a los bereberes del norte de África aprovechar el retroceso del poder romano para controlar el desierto e imponer su ley a los sedentarios de las regiones colindantes del Sahara. Los bereberes desarrollaron el comercio de caravanas entre el mundo mediterráneo y el África negra utilizando los llamados puertos saharianos (Gana, Awdagust).


Los árabes, tras imponer su dominio a los bereberes del norte de África, atravesaron el desierto y alcanzaron el África negra, Siglo VIII, y, en sucesivas oleadas, se instalaron en el Sahara hasta la época contemporánea. Las poblaciones saharianas fueron así islamizadas, arabizadas e incluso avasalladas; solo los que estaban protegidos por la dureza de las condiciones naturales, como los tuareg, conservaron su lengua y sus costumbres. El comercio de caravanas se amplió, gracias a las posibilidades que ofrecía el mercado musulmán. Los pueblos árabes o arabizados y los bereberes del desierto (san-háyas, zanatas) intervinieron en el Magreb con el movimiento de los almorávides, en los siglos XI y CXII, y avanzaron hacia Sahel. Poco a poco islamizaron a la población y desmembraron los imperios, como el de Ghana, en el año 1076, que controlaban el comercio transahariano, que pasó a sus manos. En 1591 los marroquíes terminaron con el imperio songhai.


En el siglo XIX los europeos iniciaron la explotación del desierto. Tras instalarse en el norte y en las costas occidentales del continente, intentaron unir los diversos territorios. Los franceses ocuparon Lag-houat (1852) y Tombouctou (1854), y las tropas procedentes de Argelia, Sudán y el Congo confluyeron en el Chad (1898-1900). La unión entre Marruecos y Mauritania se estableció en 1934. Los españoles crearon la colonia del Río de Oro (1884-1886). Los italianos se establecieron en Tripolitania y en Cirenaica (1911-1912). Los descubrimientos de minerales y petróleo, y la voluntad independentista de las poblaciones, impulsaron la descolonización de la región en años comprendidos entre 1951 y1976.

EL PUEBLO SAHARAUI

Tras su independencia de Francia, Marruecos reclamó el territorio del Sáhara Occidental como parte de su "Gran Marruecos". En 1963 el Comité Especial de Descolonización de Naciones Unidas incluía el Sahara Occidental en la relación preliminar de regiones del mundo a las que se debía aplicar la Declaración sobre concesión de independencia a países y territorios coloniales. En 1965 la ONU proclamó el derecho a la autodeterminación del Pueblo Saharaui y instó a España a que agilizara su descolonización. Años antes, el rey de Marruecos había manifestado su intención de anexionarse los territorios del Sahara occidental. Había vuelto a aparecer la idea del Gran Imperio soñado por Marruecos. También Mauritania, al ver la situación, se apresuró a pedir parte del territorio del Sahara.

En 1967, la ONU recomendó la descolonización del territorio en tanto que poco después, Mauritania también se sumó a las reclamaciones territoriales marroquíes.

El 12 de mayo de 1975, una Comisión de la ONU viaja al territorio saharaui para comprobar que “el Polisario es la única fuerza política dominante en el territorio y que la inmensa mayoría del pueblo desea la independencia”. Pero durante el mismo año, y en medio del proceso de la transición democrática iniciada en España con la muerte de Franco el 20N, el Gobierno español procede a la entrega del territorio de Sáhara Occidental a Mauritania y Marruecos. Comienzan entonces los enfrentamientos armados entre el Ejército de Liberación Popular Saharaui (E.L.P.S) y las Fuerzas Armadas Reales Marroquíes. Marruecos, al mismo tiempo, inicia su “Marcha verde” el 6 noviembre y Mauritania comienza a atacar por el sur. Con esta marcha, Hassan II movilizó a 350.000 hombres y mujeres marroquíes, además de 25.000 soldados, para tomar posesión de Sáhara. La población civil saharaui se ve obligada a huir a la región argelina de Tinduf. El 14 de noviembre, España entrega el territorio de Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania, a través de la firma de los Acuerdos Tripartitos de Madrid.


El Frente Polisario proclama la constitución de la República Árabe Saharaui Democrática el 27 de febrero de 1976, un día después de que las últimas presencias españolas abandonasen la zona. De la noche a la mañana el territorio pasó de manos españolas a manos marroquís y mauritanas. Mauritania firmó su acuerdo de paz con el frente Polisario en 1979, renunciando a sus derechos sobre el territorio saharaui y la OUA y distintos países han venido reconociendo desde entonces a la nueva república. Sin embargo, Marruecos, en lugar de hacer lo mismo, se anexionó la parte a la que Mauritania renunció para reivindicarla también como suya y continuó con la ocupación.


LA PINTURA EN EL SIGLO XVIII Y EL SIGLO XIX

Siglo XVIII

La pintura tiene una deslumbrante presencia en el siglo XVIII.
En Francia con Antoine Watteau (1648+1721), Nicolás Lancret, Francoise Boucher, Maurice Quentin de la Tour, Jean Baptiste Chardin, Jean Honoré Fragonard.


En Venecia con el Canaletto, Francesco Guardia, Pietro Longhi, Giam-battista Tiépolo. Y, en España, casi un siglo y medio después de Velázquez, nace otro artista excepcional don Francisco de Goya y Lucientes (1746+1828).


Goya que explosiona con una pujanza intrínseca y absoluta, con una inmensa obra llena de golpes psicológicos y de sentido político. Mención aparte merecen sus famosas Maja vestida y Maja desnuda, pintadas al cumplir Goya el medio siglo.

También hay que destacar el aporte de los ingleses Hogarth (1697+1746),Josua Reynolds, Thomas Gainsborough, Henry Raeburn (1756+1823), nos llevan hasta el siglo XIX con William Blake y los paisajistas John Crome (1768+1821), John Constable y Richard Farkens.

SIGLO XIX

En Francia, el llamado neoclasicismo, está representado por Louis David, que pintó a Napoleón en el Monte Saint-Bernard; Jean-Baptista Regnault con sus Tres Gracias; François Pascal con Madame Recamier, y Prud'hon con Rapto de Psique.
En Alemania, el romanticismo, que bebió en las fuentes de Roma, tiene dos grandes representantes: Tischbein (1751+1829), que pintó al poeta Goethe, y Gaspar David Friederich, que debió esperar el paso del tiempo para alcanzar el prestigio que le correspondía.
En el siglo XIX, figura Gericault que se inició inspirándose en la epopeya napoleónica y que murió a los 33 años. Es famoso su cuadro El loco asesino. Citar a Jean Dominique Ingrés (1780+1867) es llegar a las ilustraciones de absoluta dominancia femenina con retratos de Mlle. Rivière y Mme. Zèlie o El Baño Turco.
Entonces, aparecen figuras como Eugène Delacroix (1798+1863)- Rapto de Rebeca, Matanzas de Scio, La Libertad conduce al pueblo, La mujer del papagayo o La novia de Abydos; Théodore Chasseriau con Ester arreglándose para Asuero y Las dos Hermanas; Francoise Millet con Las Espigadoras, Los leñadores o La Primavera.
En el siglo XIX tiene Francia a Jean-Baptiste Corot (1796+1875), que realiza pinturas como La odalisca romana y El Puente de Nantes, La mujer de la perla o La iglesia de Marisel.
Es curioso consignar que Corot vendió su primer cuadro cuando ya tenía 51 años de edad. Y también es notable saber que existió un artista, que murió a los 71 años en una casita de Valmondois, que ocupaba gracias a la generosidad de Corot.
Era Honoré Daumier (1808+1879), que participó con más de 4.000 planchas entregadas a La Caricatura y al Charivari. Tiene obras en el Louvre y también en la National Gallery, en el Metropolitan de Nueva York; en Munich, se exhibe el Quijote que produjo en 1868.
Gustave Courbet (1819+1877), se llamaba a sí mismo el Maestro pintor, pero se decía sin ideal ni religión. Murió exiliado y su prestigio se vio menguado por cientos de falsificaciones de sus obras.
Desde 1832 hasta 1883, vivió Manet y con él viene el impresionismo, dejando atrás el realismo: Almuerzo en el campo, Olimpia, Un bar en Follies-Bergere, bastan para situarlo.

También se inscriben en el movimiento impresionista Boudin, Jongkind, Bazille, Morisot, Casait y, especialmente, Claude Monet (1840+1926) con La Catedral de Rouen, El Parlamento de Londres, Velero en Argenteuil y Las Ninfas.
Y está en el movimiento impresionista Camille Pisarro (1830+1903), con Entrada al pueblo de Voisins, La isla de Laccroix o Los Tejados rojos, además de Pierre Auguste Renoir (1841+1919), citando Bañista secándose, Desnudo echado, Gabriela con una rosa o Muchacha peinándose y su muy famosísimo Moulin de la Galette.
Además, hay que citar a Sisley, nacido en París, pero de padres británicos, que nunca logró obtener la nacionalidad francesa y se pasó la vida luchando contra la pobreza. Degas (1834+1917), aunque calificado en el grupo impresionista, trae un mensaje innovador y la figura humana es captada por él, en sus movimientos sorpresivos, como sus célebres bailarinas.
Citemos ahora a Paul Cézanne (1839+1906), con Los jugadores de cartas, El Vaso azul, Retrato de Mme. Cézanne o El joven de chaleco rojo. Paul Cézanne, decía: Cuando el color alcanza su grandeza, la forma logra su plenitud.
En los momentos en que, Monet y Renoir, ya no participan del impresionismo, aparece Georges Surat (1859+1891) que trae el neoimpresionismo o puntillismo, ejemplificado en La paseante del mono.

Y mientras un grupo trata de aprovechar lo que ofrece el progreso técnico, aparece una figura que rompe los moldes, pues, se abraza al primitivismo:
Es Paul Gaugin (1848+1903). Recorre Bretaña, primero, y luego viaja por Panamá, La Martinica y Tahíti, en su fuga de la vida burguesa y de la civilización que la enmarca. En Bretaña pinta Visión después del sermón y en la isla sus famosos cuadros de las tahitianas.
Otro más, es el trágico Van Gogh (1853+1890), cuyo cuadro Giraso-les, en 1992, alcanzó el mayor precio nunca pagado en el mercado del arte - 4.500 millones de pesetas -, pese a que el autor lo vendió por 200 francos. Sus auto-rretratos lo dicen todo, amén de su Campo de trigo de los cuervos o la Iglesia de Auvers. Su vida fue una desgracia continua y, sin embargo, el atormentado ha dejado una de las más desgarradoras historias de la pintura. Henri Toulouse-Lautrec (1864+1901), enano por accidente, se sumerge a pintar en Montmartre para huir de su deformidad y elige como sus modelos a las mujeres de los prostíbulos.
El hilo de la historia de la pintura, en una sola década, llega al fauvismo y al cubismo en Francia, al expresionismo en Alemania; el futurismo y la pintura metafísica se desarrolla en Italia, mientras que la abstracta no se circunscribe a un solo país. Henri Matisse (1869+1954), sigue a Redon, Vuillard, Denis y Bonnard.
Para una rápida definición del fauvismo puede afirmarse que la vivacidad y crudeza preconizó el triunfo del color. Acompañaban a Matisse en este movimiento Dufy, Vlaminck, Derain, Friesz, Manguin, y Valtat.
Georges Braque (1882+1963), según sus comentarista, todo lo re-
duce a cubos sean lugares, casas o figuras; de ahí el término de Cubismo, aunque la definición misma ya no es aceptada, representó una auténtica revolución que rompió toda atadura con el pasado, pero sin proponer una nuevo realismo. Destacan sus obras: Vaso y pipa, El velador, El dúo, Flores y paleta, El tocador.
Su compañero en el movimiento cubista es el nombre más ilustre de la pintura del siglo XX, el español Pablo Ruiz Picasso (1881+1973),a quien acom-paña otro español, también, avecindado en Francia, Juan Gris (1887+1927).
Picasso ha dejado obras importantes desde su juventud: La mujer del abanico, Las señoritas de Avignon, Los tres Músicos, Mujer llorando, Gallo y cuchillo, Las Meninas según Velázquez y El Guernica.
A estos nombres hay que agregar los de Leger, Robert Delaunay y Jacques Villon.En el futurismo italiano hay que citar a Umberto Boccioni (1882+1916), Gino Severini y Giacomo Balla. En la pintura metafísica está el nombre de Giorgio de Chirico, a quien le siguen Carrá y Morandi.
Luego de la primera Guerra Mundial, aparece el expresionismo flamenco y la escuela de París y en ella destacan Chaim Sutin, Alberto Modigliani y Marc Chagall. La historia continúa con la pintura ingenua que representan Maurice Utrillo (1883+1955), Henri Rousseau, Louis Vivan, Bauchant y Bombois.


El movimiento dadaísta tiene como sus principales pintores: Marcel Duchamp, (1887+1968), Desnudo descendiendo una escalera, Paso de la virginidad al noviazgo, La Novia; Jean Arp (1887+1966), pintor, escultor y poeta, decía: el arte es una fruta que crece en la mano del hombre, como la fruta crece en el árbol, Torso humano, Torse frutal; Francis Picabia (1879+1953), fundador y miembro del Grupo de Oro, pintaba al estilo cubista Agárralo como puedas, Parada amorosa, Prostitución universal, La hija sin madre.
Al surrealismo se anotan Max Ernst (1891+1976), mezclaba a sus pinturas elementos mecánicos, mujeres desnudas y un perturbador erotismo; Salvador Dalí(1904+ 1989), miembro del movimiento surrealista del que fue expulsado a mediados de los años 30 por sus veleidades y sospechoso de ser partidario de Hitler fue, además,, escultor, poeta, novelista, diseñador de joyas. Sus ideas están contenidas en el panfleto La conquista del irracionalismo; Joan Miró (1893+1983 ), pintor y escultor, fue alumno de Urgelli, practicó el cubismo y el postimpresinismo. Por último, debemos mencionar la pintura abstracta con Vassily Kandinsky (1866+1944), nació en Moscú, se nacionalizó alemán en 1928, pero tomó la ciudadanía francesa en 1939; tenía casi 30 años cuando abandonó sus estudios académicos de Derecho, para estudiar pintura, en Munich. Era un artista de sólida formación intelectual y sus ideas las expuso en el libro Concerniente al espiritualismo en Arte y, finalmente, Kazimir Malevich (1878+1935) pionero de la pintura no figurativa. Muy influenciado por el cubismo, desarrolló una abstracción semigeométrica, que llamó suprematismo, con sus pinturas Blanco y blanco y sus incursiones en la decoración de calles. Entró al grupo Unovis, y desplazó como director de la escuela a Chagall; Malevitch, está muy relacionado con el constructivismo, movimiento fundamental en la pintura de mediados de siglo.

viernes, 8 de septiembre de 2017

LOS CARTELES SOVIETICOS Y EL ARTE VANGUARDISTA

"El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma." Bertolt Brecht

El cartelismo político es la vertiente del cartelismo que se enfoca a la propaganda política. El cartel político es un instrumento gráfico y visual eficaz para la transmisión de las ideologías. Ha sido definido como "un grito en la pared" que atrapa la atención y obliga a percibir un mensaje. Durante todo el siglo XX se ha utilizado como herramienta de propaganda política de cualquier régimen político, democrático o autoritario; pero sobre todo destacó su uso en las dos guerras mundiales y durante el periodo de entreguerras, cuando los soviéticos, fascista y nazi lo utilizaron con profusión y eficacia, al igual que ambos bandos de la guerra civil española.

La Unión Soviética dio lugar al movimiento artístico moderno de la vanguardia rusa. Junto con los impresionantes desarrollos socioeconómicos de principios de siglo XX, los artistas parecían rechazar el pasado y buscar formas innovadoras de expresión en diferentes tipos de arte. Estos carteles son claros ejemplos de los movimientos artísticos, como el constructivismo, suprematismo y, más tarde, realismo socialista, un fértil punto de encuentro entre arte e ideología.

Historia y evolución 

La mayor evolución en el cartel político se produjo en la Rusia posterior a 1917. En 1919 aparece un nuevo tipo de cartel cuyo autor fue Mijail Cremnyi.4 Su título genérico era Ventana satírica de los Telégrafos Rusos, y se le conoce normalmente por la sigla ROSTA. Las “ventanas” consistían en ilustraciones con pies que recuerdan la secuencia cinemática de las viñetas delcómic. El poeta Mayakovsky, que había participado en el renovado interés general por las tradiciones nativas, hizo los diseños más famosos de esta serie, donde desarrolló una notable combinación de poesía e imagen. Es muy significativo que la producción de estos diseños se llevara a cabo mediante un esfuerzo colectivo y que las copias se hicieran y distribuyeran rápidamente para exhibirlas en las “ventanas”.

Durante la guerra entre la Unión Soviética y la Alemania nazi, los carteles de propaganda política se convirtieron en la forma principal de la pintura:
La antigua Unión Soviética no inventó el cartel propagandístico, pero probablemente ha sido uno de los países más prolíficos en este tipo de arte. 

Los carteles propagandísticos estaban entre las herramientas más importantes para influenciar a la opinión pública en la Unión Soviética.
El texto que acompañaba a cada póster era un mensaje claro y explícito para el público, mientras que el uso de técnicas específicas (manipulación, deformación y amplificación de fotografías) transmitía indirecta y subconscientemente un mensaje a favor o en contra de una opinión, una persona o una elección política.

La Unión Soviética dio lugar al movimiento artístico moderno de la vanguardia rusa. Junto con los impresionantes desarrollos socioeconómicos de principios de siglo XX, los artistas parecían rechazar el pasado y buscar formas innovadoras de expresión en diferentes tipos de arte. Estos carteles son claros ejemplos de los movimientos artísticos, como el constructivismo, suprematismo y, más tarde, realismo socialista, un fértil punto de encuentro entre arte e ideología.

Un grito en la pared 

También la revolución produjo profusión de carteles políticos, con algunas originalidades, las tiras educativas del ROSTA (Servicio de Telégrafos Ruso) que no se parece a nada conocido hasta entonces. Viñetas de cuatro o más dibujos ilustrando aspectos educacionales, sanitarios y políticos. Además los cartelistas rusos de primera hora de la revolución, como los republicanos, se constituyeron en espontánea vanguardia produciendo carteles de concepción innovadora. Es entonces cuando nace la vanguardia creadora soviética, que en cartelismo, adopta la teoría artística del "constructivismo", que como todas las teorías marxistas de la época, trata de expresar desde supuestos de clase, de la clase trabajadora, claro está, una visión revolucionaria de lo que está ocurriendo en todas partes de la URSS, campo, ciudad, fábricas, ejercito, etc... Técnicamente se desliza por una peligrosa tendencia al fotomontaje (muy imitada en la GCE) que termina plasmando una realidad cuasi industrial más que ideas revolucionarias. Por este motivo, el final del "constructivismo" coincide prácticamente con la llegada de Stalin, quién, no perdonó a los artistas del cartel, como no perdonó a nadie, sufriendo muchos de ellos purgas y prisión. Con Stalin, el "Realismo Socialista" y La Asociación de Artistas Revolucionarios es lo único que pervive. De la primera época destaca el cartel de Dimitri Moor, "¿Te has alistado como voluntario?", donde un miliciano del ejercito ruso nos señala con su índice al más puro estilo del cartelista americano Flagg. Este gesto, también sería imitado por otros cartelistas, entre ellos el español Goñi.


 Los carteles soviéticos de toda hora tuvieron una influencia decisiva, y no sólo, como en el caso del bando rebelde, por posibles analogías ideológicas, que las hubo, sino por la influencia directa de españoles conocedores del cartel soviético y la inmensa presencia que todo lo ruso tuvo en la zona republicana desde el otoño del 36. No obstante, en nada se parecen ambos fenómenos artísticos, como en nada se parecen ambos procesos políticos. España era un país democrático, parlamentario y con profusión de partidos políticos. Desde el primer momento de la guerra, la espontaneidad artística de los cartelistas españoles, aficionados y profesionales se pone en marcha para demostrar que una de las más inmediatas consecuencias del arte en la República (aunque fuera en guerra) es la diversidad y la imaginación, frente a la monotonía del cartel ruso. En cualquier caso, cuando se examinan individualmente carteles de ambos países, los parecidos saltan muy a menudo.

EL FOTOMONTAJE COMO UNA NUEVA FORMA DE AGITACIÓN – GUSTAVE KLUTSIS, MOSCÚ 1931

El fotomontaje, por ser el método más moderno en el campo de las artes plásticas, está íntimamente unido al desarrollo de la cultura industrial y a la acción artística de masas.
El fotomontaje es la forma que toma la agitación y la propaganda en el campo del arte. Es natural, por tanto, que haya sido utilizado principalmente en el campo cultural de la Unión Soviética.
En el desarrollo del fotomontaje hay que distinguir dos tendencias. La primera tiene su origen en la publicidad de Estados Unidos: es lo que se llama el fotomontaje publicitario formalista que ha sido utilizado por los dadaístas y los expresionistas occidentales. La segunda se ha desarrollado de una manera completamente independiente sobre suelo soviético: es el fotomontaje de propaganda política el que ha elaborado sus propios métodos, principios y leyes de construcción. Después ha alcanzado la legitimidad de ser llamado “el nuevo aspecto del arte de masas” o el arte de la construcción del socialismo.
Este aspecto del fotomontaje a ejercido una influencia importante en la prensa comunista de Alemania y en otros países que se han apropiado de este método para presentar la literatura de masas.
En la URSS, el fotomontaje apareció en el Frente de Izquierdas de las Artes después de la desaparición de la no-objetividad. Para el arte de agitación era necesario un medio de representación realista basado en una técnica de vanguardia, que gozase de una precisión gráfica y de una expresión extremas.
Las viejas formas de arte plástico, como el dibujo, la pintura o el grabado, se revelaron insuficientes, con su técnica atrasada y su métodos de trabajo anticuados, para satisfacer el compromiso de las masas revolucionarias.
La esencia del fotomontaje radica en la utilización que hace de la fuerza físico-mecánica de la cámara fotográfica (de la óptica) y de los recursos de la química con una finalidad de agitación y de propaganda. Cuando la foto sustituye al dibujo, el artista representa tal o tal momento de una manera más verídica y más viva, y por ello con un mayor grado de sensibilidad para las masas.
Lo importante de esta sustitución es que la foto no es el croquis del hecho visual, sino su fijación exacta. Esta actitud, este lado documental, dan a la foto un poder de acción sobre el espectador imposible de alcanzar por la representación gráfica.
Los carteles de propaganda, cubiertas e ilustraciones de libros, eslóganes leninistas, periódicos murales y cuñas rojas han necesitado nuevos métodos de representación más vivos, más contundentes y más exactos. Se necesitó un arte sostenido por un buen equipo técnico y que utilizara las fuentes de la química. UN ARTE AL NIVEL DE LA INDUSTRIA SOVIÉTICA. Este arte es el fotomontaje. No hay que pensar que el fotomontaje se reduce a una disposición expresiva de las fotos. Lleva consigo un eslogan político, color y elementos puramente gráficos.
La organización expresiva de todos estos elementos únicamente pude ser realizada en el plano de la ideología y del arte por una nueva clase de artista –un militante- especialista del trabajo político-cultural de masas, un constructor que posee el arte de la foto y que construye su composición según las leyes completamente nuevas en el campo del arte. Los nuevos procedimientos de construcción se han convertido en indispensables para los nuevos elementos de representación así como para el nuevo orden social.

Los carteles soviéticos y su eficacia comunicativa

Todo cartel soviético, no importa la fecha de creación, lleva consigo la estampa de expresividad y calidad gráfica. La atención a los detalles es impresionante. El ámbito de técnicas usadas es inabarcable. Los carteles soviéticos son un cofre con un tesoro lleno de inspiración para cualquier diseñador gráfico, sin mencionar el placer de verlos. Y lo que es importante, todo cartel soviético tiene una referencia histórica esencial para el entendimiento de los distintos significados que han ido adquiriendo con el tiempo.

En la Unión Soviética, el movimiento constructivista, de la mano de Lissitzky, Rodchenko, Klutsis y Stenberg, considerará el arte al servicio de la nueva sociedad comunista, consagrándose el diseño industrial, las artes aplicadas y la comunicación visual. Este trabajo de los constructivistas tendrá un impacto importante en el diseño occidental, sobre todo a través de la Bauhaus y el movimiento «de Stijl».A partir de 1932, el realismo social pasó a ser el arte oficial de la Unión Soviética.

En la ex Unión Soviética los bolcheviques promovieron un movimiento llamado constructivismo ante una sociedad cada vez más industrializada, entre los cartelistas más importantes de este movimiento están Lissitsky y Alexander Rodchenko.


jueves, 7 de septiembre de 2017

VLADIMIR MAIAKOVSKI

El hombre tiene unas necesidades expresivas y comunicativas y uno de los vehículos que utiliza para satisfacerlas es el lenguaje (también los gestos, las imágenes, etc.). A través del discurso lingüístico, el hombre 1) expresa su manera de percibir las cosas (sus sentimientos, sus conocimientos, etc.) y 2) pretende producir un determinado efecto en el receptor (enseñar, emocionar, persuadir, entretener, etc.).

Vincular el arte y la estética a la lucha política ha sido, es y probablemente será un problema complejo. El intento de abandonar posturas simplificadoras no implica desconocer la capacidad crítica del arte, su potencial transformador y sus aportes a las distintas luchas. En una sociedad alienada, el arte debe poder recuperar su lugar crítico y sus posibilidades de imaginar un mundo distinto, a partir de su capacidad de desnaturalizar las relaciones sociales del capitalismo.

Vladimir Maiakoski

Vladimir Vladimirovitch Maiakovski nació en 1893 en la localidad georgiana de Baghdati, en el Imperio Ruso, en el seno de una familia modesta. Huérfano a los doce años, se instaló en Moscú en 1906 donde pronto se adhirió al partido bolchevique. Ya de joven fue arrestado tres veces por conspiración contra el régimen zarista.

Estudió a partir de 1911 en la Escuela de pintura, escultura y arquitectura de Moscú, de la que fue expulsado en 1914 por sus actividades políticas, al mismo tiempo que comenzaba su carrera literaria con una tragedia provocadora y mal recibida. Rápidamente se convierte en uno de los cabecillas del movimiento futurista ruso junto con Alexander Blok y Velimir Jlébnikov. El primer manifiesto del grupo, La bofetada al gusto del público, data de 1912, cuando Maiakovski solo tiene 19 años. Dentro de este estilo poético publica La flauta de las vértebras y La nube en pantalones en 1915, obra, esta última, fruto de su tormentosa relación con Lili Brik, esposa de un editor amigo del poeta. Esta relación amorosa compleja y problemática marcará casi toda su vida. Por esos mismo años junto con Sergio Tretiakov funda el periódico LEF, que influirá en toda una generación de escritores revolucionarios.

Poeta soviético. De origen humilde, su militancia en el Partido Bolchevique le causó numerosos problemas con las autoridades de Moscú, donde su familia se había trasladado. En 1911 se unió a los primeros futuristas y participó en la redacción del primer manifiesto futurista ruso.

Su odio visceral al universo burgués y su combativo espíritu revolucionario se reflejan ya en sus primeras obras: La bofetada a gusto del público y la tragedia Vladimir Maiakovski (1913). En 1915 publicó el libro de poemas La nube con pantalón y un año después, La flauta-columna vertebral. Del mismo año que la Revolución Rusa son las premoniciones de El hombre (1917), en la que colaboró redactando eslóganes revolucionarios.

En los años 20, Maïakovski se dedicó a promocionar por el mundo la Revolución rusa. En ese periodo creó elementos prácticos de propaganda, como carteles, afiches y argumentos para películas. Fue, además, uno de los editores de la revista LEF (Levy Front Iskusstv o Frente de Izquierda de las Artes), revista donde trató de congregar toda la vanguardia artística soviética. Exaltación de la figura de Lenin es el poema V. I. Lenin (1923-1924), y los éxitos de la URSS son cantados por el poeta en obras como Octubre (1927) y ¡Bien! (1927).

Entre los años 1923 y 1925, Maïakovski junto a Aleksandr Ródchenko fundaron lo que hoy sería una agencia de publicidad, llamada Maïakovski-Ródchenko Advertising-Constructor. Crearon más de 150 piezas publicitarias, packaging y diseños.

El estilo de Maïakovski 

Formalmente considerada, la poesía de Maiakovski se encuentra encuadrada dentro de la tónica general de la poesía europea de los años que precedieron y siguieron a la primera guerra imperialista. Marinetti, con su célebre manifiesto, no había hecho otra cosa que concretar un vago deseo subconsciente de los poetas que les impulsaba a librarse de toda vieja fórmula académica, a conseguir una poesía nueva, una poesía que expresase en su forma externa los inquietantes momentos que el mundo atravesaba. Cesar en la imitación servil a la naturaleza, dominar y no ser dominados por el idioma. Dislocar los conceptos, las imágenes y las palabras, del mismo modo que Picasso y los pintores futuristas descomponían las formas de la naturaleza haciéndolas estallar en una explosión de color.

Entre sus composiciones poéticas más importantes destaca Lenin, escrito en 1924 y leído públicamente por él en la Sala Roja del Comité de Moscú del Partido el 21 de octubre.

Maiakovski definió la poesía como un camino hacia el socialismo. Se consideraba un ser vivo que habla a otra gente viva. Una de sus mayores preocupaciones fue alcanzar un intenso grado de comunicación con las demás personas. Comunicación viva que hace de su poesía un arte declamatorio. Que le induce a recorrer toda Rusia, año tras año, en interminables giras de recitales poéticos. Que convierten su figura en algo semejante a los antiguos rapsodas.

Maiakovski mantuvo una personal relación con los miembros de la escuela formalista rusa, tan reactualizada por el estructuralismo. Relación que influye más o menos conscientemente en la redacción de su poesía, atenta a la construcción misma de la palabra, a las características morfológicas del idioma, al juego de prefijos y sufijos, a la ordenación fonética y a la trama de relaciones que constituyen la palabra y el período verbal. La consonancia de las últimas palabras, la rima, no es más que uno de los innumerables medios de relacionar las líneas; por lo demás, uno de los más simples y rudimentarios. Se puede rimar el principio de las líneas, se puede hacer rimar el final de la primera línea con el principio de la segunda, e incluso con las primeras palabras de la tercera y de la cuarta.



Los temas con los que Maiakovski se enfrenta en sus poemas son múltiples y, a veces, contradictorios. En primer lugar, el del amor, y junto a él el de los celos y el suicidio. El amor, el dolor y la muerte unidos, como suelen estar siempre en la naturaleza y en la vida de los hombres. Junto a los poemas de amor, los de combate, bruscos, agresivos, sin ninguna concesión a la retórica, y al lado de éstos, sus poemas satíricos, en los que se enfrenta abiertamente con los que no comparten sus sueños de futuro y pretende destruirlos por medio de los dardos envenenados de su sangrante humorismo. Formalmente quedan las consignas, de tipo político o comercial, concisos y acerados.

La poesía es comunicación

La poesía es una búsqueda confidencial de identificación sentimental con los lectores y los oyentes. El texto poético es un fundamentalmente un diálogo: Busca una comunicación con el otro. El poeta ha de salir de su prisión para transformar su texto subjetivo en un texto objetivo que transmita por si mismo la veracidad y autenticidad de esa vivencia personal para que pueda ser experimentada en los receptores.

El poeta actúa como mediador al transmitir su experiencia personal mediante palabras, ritmos, imágenes, tonos y estados emocionales.

La poesía establece más lazos comunicativos y más variados con el lector que ningún otro género literario: es sintomático y prueba de ello es el uso del tú como desdoblamiento del yo lírico (autodiálogo) o como referente personal ( lector explícito) con el que se establece una relación de implicación directa. Lo mismo ocurre con el "os" y el "vosotros" al igual que el "nos" y el "nosotros" mediante los cuales el yo del poeta se desindividualiza.

El poeta quiere llevar a los otros una vivencia lo más semejante a la suya; por lo teno, el lector y los oyentes deben "dejarse llevar": deben implicarse íntimamente, romper su aislamiento para poder sentir nuevas vivencias y nuevas emociones.