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martes, 17 de octubre de 2017

LA OSCURIDAD

"La culpa es como un saco de ladrillos: solo hay que descargarlo.” Es una de las frases que me repetía a mi mismo más de una vez. sin embargo, qué fácil parecía decirlo y qué difícil era ponerlo en práctica.

Mientras camino por calles oscuras, la oscuridad de la noche me acompaña como una vieja amiga. Una eterna amante que nunca me abandona, apagada a mi alma ya mi vida como el aire que respiro. Nuestra vida siempre tiene luces y sombras y en esos claroscuros comienza la función.

Nuestra vida está construida en base a nuestras acciones. Como una pequeña ciudad los edificios van creciendo poco a poco cambiando el paisaje, modelando la desnuda silueta de nuestra vida dando forma a una pequeña city que saluda a los visitantes y que parece impasible y eterna  ante los ojos del mundo y de la gente, hasta que se que convierta en polvo besado por el tiempo y el clima y vuelva ser un ligero parpadeo de la mirada de Cronos en una película que tiene demasiados remakes.

Como todas las obras de teatro y como todas las películas, todo tiene una duración. Todo pasa y todo llega, pero lo nuestra es pasar. esa es la única verdad indiscutible. mientras escribimos nuestra historia, nos observan. A los dioses le gusta observar, y jugar con nuestras vidas y nuestros destinos. son una panda de bromistas:  nos dotan  de instintos, nos da esta extraordinaria virtud, y ¿qué hace luego? Nos utilizan para pasárselo en grande, para reírse de nosotros, para ver como quebrantamos las reglas. Ellos  dispone las reglas y el tablero y es un auténtico tramposo: mira, pero no toques; toca, pero no pruebes; prueba, pero no saborees. Y mientras nos lleva como marionetas de un lado a otro, ¿qué hacen? Se descojonan, ¡se parte el culo de risa! so n una panda de sádicos y de manipuladores que nos manejan en sus hilos.

Pero ya ha llegado la hora de romper el tablero y de librarnos de su yugo. Pensar es dudar y nada más que dudar. Y esa duda es la semilla del cambio, de un mundo nuevo, de la rebelión. Los demonios me asaltan. La mayoría de las veces, nuestros demonios continúan ahí, agazapados en la sombra. Acechando infatigablemente el momento en que bajemos la guardia. Intentan acabar con nosotros, con nuestra mente, atacando con la duda, sembrando la semilla del rencor y del dolor, haciéndonos vagar por el desierto del mundo como un Caín desterrado lleno de odio.

Venimos de la nada; Tenemos hijos, que se encuentran atados a este infierno al igual que nosotros, y volvemos a la nada. No hay nada más. La existencia es algo fortuito. No hay ningún patrón salvo el que imaginamos cuando nos quedamos mirando fijamente durante mucho tiempo. No tiene ningún sentido, salvo el que decidimos imponer.

Entonces renaceré, libre de garabatear mi propio diseño sobre el lienzo en blanco, en cuestiones morales, que es este mundo. Solo el hombre es dueño de su destino.

Pero ¿y si estoy equivocado? Soy humano, a veces me confundo... Así empieza todo, la duda, la fiebre, la ira, la sensación de impotencia total  que nos infunde crueldad.


lunes, 16 de octubre de 2017

RUBÉN DARÍO

Nació el 14 de enero de 1867 y, desde muy niño, fue poeta.
Ante las autoridades de Managua leyó las cien décimas de El libro, escritas especialmente para ganar una beca. El Presidente nicaragüense, le dijo:-Hijo mío, si así escribes contra la religión de tus padres y de tu patria ¿qué será si te vas a Europa a aprender cosas peores.
Y otra anécdota para completar la presentación del gran poeta nicaragüense.



- Vete a Chile, Rubén. Es el país donde debes ir - le aconsejó el poeta salvadoreño Juan J. Cañas.
- Pero, don Juan, ¿cómo me voy a Chile, si no tengo los recursos necesarios?
- Vete a nado, aunque te ahogues en el camino.

La escuela de primeras letras y una breve asistencia a la enseñanza secundaria, fue toda la escolaridad de Rubén Darío; el resto se debió a su espíritu autodidacta aprovechando las bibliotecas de gente ilustrada, que apreciaba su incipiente don poético; en ellas, leyó a fondo a los clásicos españoles. A los 16 años vivió en El Salvador y ahí escribió dos memorables poemas: La poesía castellana - historia versificada de la evolución poética española, imitando el estilo de cada época y la Oda al Libertador Bolívar.

Viajó a Chile, siguiendo el consejo de Cañas y, en Valparaíso, fue recibido por dos jóvenes intelectuales, el poeta Eduardo de la Barra y el escritor Eduardo Poirier. Trabajó en el diario La Época y publicó Rimas y El canto épico a las glorias de Chile. Este país sudamericano ya había alcanzado un precoz florecimiento cultural, y ahí Rubén Darío publicó Azul calificada como el cabo inicial de la revolución literaria llamada modernismo, aunque este estilo era más notorio en su prosa que en sus versos.

Darío volvió varias veces a Centroamérica, Guatemala, El Salvador, Costa Rica sin obtener apoyo ni reconocimiento, pero al celebrar España el cuarto centenario del descubrimiento, en un momento de profunda desesperanza, fue nombrado secretario de la delegación de Nicaragua. En Madrid, conoció a Marcelino Menéndez Pelayo, Juan Varela, Gaspar Núñez de Arce, Ramón de Campoamor, Emilio Castelar y la condesa Pardo Bazán. Terminada su misión, sin trabajo para financiarse, regresó a su país, donde fracasó el intento del ex presidente de Colombia, el poeta Rafael Núñez, para que fuera nombrado cónsul general de Colombia en Buenos Aires. Dio un rodeo por Nueva York y París antes de llegar a Argentina en la primavera de 1893. En Estados Unidos conoció al apóstol de la independencia de Cuba, José Martí - por quien sintió una íntima admiración y dos grandes de la poesía norteamericana, Edgard Allan Poe y Walt Whitman.
En París imperaba el simbolismo de Verlaine, al que siempre vio en absoluto estado de ebriedad. Cinco años vivió en Buenos Aires, colaborando en el diario "La Nación", con escritos en prosa y en verso. Publicó Prosas profanas, innovando en las estructuras y armonías hasta entonces no oídas en español, demoliendo la retórica arcaica. Su diario lo envió a España para verificar el estado en que vivía después de la guerra con EE.UU. Sus crónicas constituyeron el libro España contemporánea, aparecido en 1901.

En su segundo viaje a Madrid, coincidió con la llamada generación del 98, cuyas ansias de novedosas creaciones vio en Darío un abanderado de sus propias inquietudes. Otra vez, La Nación, lo envió a París, que celebraba su Exposición Universal; sus crónicas y diario de viaje figuran en Peregrinaciones, que se publicó, también, en 1901. Fue un período intenso de viajes por toda España, Marruecos, Austria, Hungría, Alemania, Bélgica e Inglaterra, impresiones que aparecen en su libro Tierras solares, editado en Madrid en 1904. Y al año siguiente, con motivo del tercer aniversario de la publicación de El Quijote, Darío se unió al homenaje español con su Letanía de nuestro señor Don Quijote. Por entonces, hizo un audaz ensayo de adaptación del hexámetro latino al español componiendo "Salutación del optimista", que es la proclamación de su fe en España, y aparecieron - su gran obra - Cantos de vida y esperanza - Los cisnes y otros poemas.

Hay otros episodios en su vida, como sus dos matrimonios - Rafaela Contreras, mujer de gran sensibilidad literaria; Rosario Murillo, que su novia de adolescencia y su vida de pareja con una humilde y agraciada campesina avilesa, Francisca Sánchez, inmortalizada en sus versos. El final de su vida fue triste: abandonado, enfermo y pobre, tuvo que aceptar la ayuda del presidente de Guatemala, donde vivió ocho meses y cuando su salud estaba muy quebrantada, a fines de noviembre de 1915, lo llevaron a Nicaragua, donde murió el 6 de febrero de 1916,
Sus restos están depositados al pie de una columna en la catedral de León.

EL SÁHARA

El Sahara, el mayor desierto del mundo, cubre más de 8 millones de kilómetros cuadrados en los que cae una lluvia no superior a los 100 milímetros y tán vasto territorio es compartido por los siguientes países: Argelia, Marruecos, Tunicia, Libia, Egipto, Sudán, Chad, Nigeria, Malí y Mauritania. Y solo el Nilo es el río que atraviesa el desierto. En el Sahara viven, aproximadamente 1.500.000 personas y el nomadismo que era la forma de vida del 50% de esta población ha ido retrocediendo progresivamente ha medida que crece la actividad económica. En los oasis se practica la agricultura que produce cereales, hortalizas y, principalmente, una muy considerable cantidad de dátiles. Los recursos mineros son importantes: petróleo y gas natural en Argelia y en Libia, fosfatos en el Sahara Occidental, uranio en el Níger, hierro en Mauritania.


El Sahara conoció varios períodos húmedos durante el cuaternario, según revela el aspecto del relieve, los restos de una vegetación de tipo mediterráneo y los yacimientos prehistóricos con numerosos grabados y pinturas rupestres. En el paleolítico vivieron cazadores-recolectores, cuyo número disminuyó a consecuencia de una fase de desecación. En el neolítico antiguo se desarrolló una muy importante población, al parecer negra, de pescadores, cazadores, ganaderos e incluso agricultores. A partir de 1874 se descubrieron casi 30 000 pin-turas y grabados, clasificadas y agrupa-das en tres períodos (el de los rebaños, el del caballo y el del camello). El resto, de concepción simbólica, característica del período denominado arcaico, sería la más antigua forma de arte africano.


En el 1er. milenio a.C., libios y garamantes abrieron la ruta de los carros, que unía el golfo de Sirtes con la región de Gao a orillas del Níger, que decayó a partir del siglo IV a.C., tras un período de sequía que hizo imposi-ble el empleo del caballo, que fue sustituido paulatinamente por el dromedario, procedente de Arabia. Entonces se atravesó el Sahara en rutas comerciales, que transportaban oro de Sudán hacia Cirenaica, y también marfil, plumas de avestruz y esclavos. El dromedario permitió a los grandes nómadas y a los bereberes del norte de África aprovechar el retroceso del poder romano para controlar el desierto e imponer su ley a los sedentarios de las regiones colindantes del Sahara. Los bereberes desarrollaron el comercio de caravanas entre el mundo mediterráneo y el África negra utilizando los llamados puertos saharianos (Gana, Awdagust).


Los árabes, tras imponer su dominio a los bereberes del norte de África, atravesaron el desierto y alcanzaron el África negra, Siglo VIII, y, en sucesivas oleadas, se instalaron en el Sahara hasta la época contemporánea. Las poblaciones saharianas fueron así islamizadas, arabizadas e incluso avasalladas; solo los que estaban protegidos por la dureza de las condiciones naturales, como los tuareg, conservaron su lengua y sus costumbres. El comercio de caravanas se amplió, gracias a las posibilidades que ofrecía el mercado musulmán. Los pueblos árabes o arabizados y los bereberes del desierto (san-háyas, zanatas) intervinieron en el Magreb con el movimiento de los almorávides, en los siglos XI y CXII, y avanzaron hacia Sahel. Poco a poco islamizaron a la población y desmembraron los imperios, como el de Ghana, en el año 1076, que controlaban el comercio transahariano, que pasó a sus manos. En 1591 los marroquíes terminaron con el imperio songhai.


En el siglo XIX los europeos iniciaron la explotación del desierto. Tras instalarse en el norte y en las costas occidentales del continente, intentaron unir los diversos territorios. Los franceses ocuparon Lag-houat (1852) y Tombouctou (1854), y las tropas procedentes de Argelia, Sudán y el Congo confluyeron en el Chad (1898-1900). La unión entre Marruecos y Mauritania se estableció en 1934. Los españoles crearon la colonia del Río de Oro (1884-1886). Los italianos se establecieron en Tripolitania y en Cirenaica (1911-1912). Los descubrimientos de minerales y petróleo, y la voluntad independentista de las poblaciones, impulsaron la descolonización de la región en años comprendidos entre 1951 y1976.


LA PINTURA EN EL SIGLO XVIII Y EL SIGLO XIX

Siglo XVIII

La pintura tiene una deslumbrante presencia en el siglo XVIII.
En Francia con Antoine Watteau (1648+1721), Nicolás Lancret, Francoise Boucher, Maurice Quentin de la Tour, Jean Baptiste Chardin, Jean Honoré Fragonard.


En Venecia con el Canaletto, Francesco Guardia, Pietro Longhi, Giam-battista Tiépolo. Y, en España, casi un siglo y medio después de Velázquez, nace otro artista excepcional don Francisco de Goya y Lucientes (1746+1828).


Goya que explosiona con una pujanza intrínseca y absoluta, con una inmensa obra llena de golpes psicológicos y de sentido político. Mención aparte merecen sus famosas Maja vestida y Maja desnuda, pintadas al cumplir Goya el medio siglo.

También hay que destacar el aporte de los ingleses Hogarth (1697+1746),Josua Reynolds, Thomas Gainsborough, Henry Raeburn (1756+1823), nos llevan hasta el siglo XIX con William Blake y los paisajistas John Crome (1768+1821), John Constable y Richard Farkens.

SIGLO XIX

En Francia, el llamado neoclasicismo, está representado por Louis David, que pintó a Napoleón en el Monte Saint-Bernard; Jean-Baptista Regnault con sus Tres Gracias; François Pascal con Madame Recamier, y Prud'hon con Rapto de Psique.
En Alemania, el romanticismo, que bebió en las fuentes de Roma, tiene dos grandes representantes: Tischbein (1751+1829), que pintó al poeta Goethe, y Gaspar David Friederich, que debió esperar el paso del tiempo para alcanzar el prestigio que le correspondía.
En el siglo XIX, figura Gericault que se inició inspirándose en la epopeya napoleónica y que murió a los 33 años. Es famoso su cuadro El loco asesino. Citar a Jean Dominique Ingrés (1780+1867) es llegar a las ilustraciones de absoluta dominancia femenina con retratos de Mlle. Rivière y Mme. Zèlie o El Baño Turco.
Entonces, aparecen figuras como Eugène Delacroix (1798+1863)- Rapto de Rebeca, Matanzas de Scio, La Libertad conduce al pueblo, La mujer del papagayo o La novia de Abydos; Théodore Chasseriau con Ester arreglándose para Asuero y Las dos Hermanas; Francoise Millet con Las Espigadoras, Los leñadores o La Primavera.
En el siglo XIX tiene Francia a Jean-Baptiste Corot (1796+1875), que realiza pinturas como La odalisca romana y El Puente de Nantes, La mujer de la perla o La iglesia de Marisel.
Es curioso consignar que Corot vendió su primer cuadro cuando ya tenía 51 años de edad. Y también es notable saber que existió un artista, que murió a los 71 años en una casita de Valmondois, que ocupaba gracias a la generosidad de Corot.
Era Honoré Daumier (1808+1879), que participó con más de 4.000 planchas entregadas a La Caricatura y al Charivari. Tiene obras en el Louvre y también en la National Gallery, en el Metropolitan de Nueva York; en Munich, se exhibe el Quijote que produjo en 1868.
Gustave Courbet (1819+1877), se llamaba a sí mismo el Maestro pintor, pero se decía sin ideal ni religión. Murió exiliado y su prestigio se vio menguado por cientos de falsificaciones de sus obras.
Desde 1832 hasta 1883, vivió Manet y con él viene el impresionismo, dejando atrás el realismo: Almuerzo en el campo, Olimpia, Un bar en Follies-Bergere, bastan para situarlo.

También se inscriben en el movimiento impresionista Boudin, Jongkind, Bazille, Morisot, Casait y, especialmente, Claude Monet (1840+1926) con La Catedral de Rouen, El Parlamento de Londres, Velero en Argenteuil y Las Ninfas.
Y está en el movimiento impresionista Camille Pisarro (1830+1903), con Entrada al pueblo de Voisins, La isla de Laccroix o Los Tejados rojos, además de Pierre Auguste Renoir (1841+1919), citando Bañista secándose, Desnudo echado, Gabriela con una rosa o Muchacha peinándose y su muy famosísimo Moulin de la Galette.
Además, hay que citar a Sisley, nacido en París, pero de padres británicos, que nunca logró obtener la nacionalidad francesa y se pasó la vida luchando contra la pobreza. Degas (1834+1917), aunque calificado en el grupo impresionista, trae un mensaje innovador y la figura humana es captada por él, en sus movimientos sorpresivos, como sus célebres bailarinas.
Citemos ahora a Paul Cézanne (1839+1906), con Los jugadores de cartas, El Vaso azul, Retrato de Mme. Cézanne o El joven de chaleco rojo. Paul Cézanne, decía: Cuando el color alcanza su grandeza, la forma logra su plenitud.
En los momentos en que, Monet y Renoir, ya no participan del impresionismo, aparece Georges Surat (1859+1891) que trae el neoimpresionismo o puntillismo, ejemplificado en La paseante del mono.

Y mientras un grupo trata de aprovechar lo que ofrece el progreso técnico, aparece una figura que rompe los moldes, pues, se abraza al primitivismo:
Es Paul Gaugin (1848+1903). Recorre Bretaña, primero, y luego viaja por Panamá, La Martinica y Tahíti, en su fuga de la vida burguesa y de la civilización que la enmarca. En Bretaña pinta Visión después del sermón y en la isla sus famosos cuadros de las tahitianas.
Otro más, es el trágico Van Gogh (1853+1890), cuyo cuadro Giraso-les, en 1992, alcanzó el mayor precio nunca pagado en el mercado del arte - 4.500 millones de pesetas -, pese a que el autor lo vendió por 200 francos. Sus auto-rretratos lo dicen todo, amén de su Campo de trigo de los cuervos o la Iglesia de Auvers. Su vida fue una desgracia continua y, sin embargo, el atormentado ha dejado una de las más desgarradoras historias de la pintura. Henri Toulouse-Lautrec (1864+1901), enano por accidente, se sumerge a pintar en Montmartre para huir de su deformidad y elige como sus modelos a las mujeres de los prostíbulos.
El hilo de la historia de la pintura, en una sola década, llega al fauvismo y al cubismo en Francia, al expresionismo en Alemania; el futurismo y la pintura metafísica se desarrolla en Italia, mientras que la abstracta no se circunscribe a un solo país. Henri Matisse (1869+1954), sigue a Redon, Vuillard, Denis y Bonnard.
Para una rápida definición del fauvismo puede afirmarse que la vivacidad y crudeza preconizó el triunfo del color. Acompañaban a Matisse en este movimiento Dufy, Vlaminck, Derain, Friesz, Manguin, y Valtat.
Georges Braque (1882+1963), según sus comentarista, todo lo re-
duce a cubos sean lugares, casas o figuras; de ahí el término de Cubismo, aunque la definición misma ya no es aceptada, representó una auténtica revolución que rompió toda atadura con el pasado, pero sin proponer una nuevo realismo. Destacan sus obras: Vaso y pipa, El velador, El dúo, Flores y paleta, El tocador.
Su compañero en el movimiento cubista es el nombre más ilustre de la pintura del siglo XX, el español Pablo Ruiz Picasso (1881+1973),a quien acom-paña otro español, también, avecindado en Francia, Juan Gris (1887+1927).
Picasso ha dejado obras importantes desde su juventud: La mujer del abanico, Las señoritas de Avignon, Los tres Músicos, Mujer llorando, Gallo y cuchillo, Las Meninas según Velázquez y El Guernica.
A estos nombres hay que agregar los de Leger, Robert Delaunay y Jacques Villon.En el futurismo italiano hay que citar a Umberto Boccioni (1882+1916), Gino Severini y Giacomo Balla. En la pintura metafísica está el nombre de Giorgio de Chirico, a quien le siguen Carrá y Morandi.
Luego de la primera Guerra Mundial, aparece el expresionismo flamenco y la escuela de París y en ella destacan Chaim Sutin, Alberto Modigliani y Marc Chagall. La historia continúa con la pintura ingenua que representan Maurice Utrillo (1883+1955), Henri Rousseau, Louis Vivan, Bauchant y Bombois.


El movimiento dadaísta tiene como sus principales pintores: Marcel Duchamp, (1887+1968), Desnudo descendiendo una escalera, Paso de la virginidad al noviazgo, La Novia; Jean Arp (1887+1966), pintor, escultor y poeta, decía: el arte es una fruta que crece en la mano del hombre, como la fruta crece en el árbol, Torso humano, Torse frutal; Francis Picabia (1879+1953), fundador y miembro del Grupo de Oro, pintaba al estilo cubista Agárralo como puedas, Parada amorosa, Prostitución universal, La hija sin madre.
Al surrealismo se anotan Max Ernst (1891+1976), mezclaba a sus pinturas elementos mecánicos, mujeres desnudas y un perturbador erotismo; Salvador Dalí(1904+ 1989), miembro del movimiento surrealista del que fue expulsado a mediados de los años 30 por sus veleidades y sospechoso de ser partidario de Hitler fue, además,, escultor, poeta, novelista, diseñador de joyas. Sus ideas están contenidas en el panfleto La conquista del irracionalismo; Joan Miró (1893+1983 ), pintor y escultor, fue alumno de Urgelli, practicó el cubismo y el postimpresinismo. Por último, debemos mencionar la pintura abstracta con Vassily Kandinsky (1866+1944), nació en Moscú, se nacionalizó alemán en 1928, pero tomó la ciudadanía francesa en 1939; tenía casi 30 años cuando abandonó sus estudios académicos de Derecho, para estudiar pintura, en Munich. Era un artista de sólida formación intelectual y sus ideas las expuso en el libro Concerniente al espiritualismo en Arte y, finalmente, Kazimir Malevich (1878+1935) pionero de la pintura no figurativa. Muy influenciado por el cubismo, desarrolló una abstracción semigeométrica, que llamó suprematismo, con sus pinturas Blanco y blanco y sus incursiones en la decoración de calles. Entró al grupo Unovis, y desplazó como director de la escuela a Chagall; Malevitch, está muy relacionado con el constructivismo, movimiento fundamental en la pintura de mediados de siglo.

viernes, 8 de septiembre de 2017

LOS CARTELES SOVIETICOS Y EL ARTE VANGUARDISTA

"El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma." Bertolt Brecht

El cartelismo político es la vertiente del cartelismo que se enfoca a la propaganda política. El cartel político es un instrumento gráfico y visual eficaz para la transmisión de las ideologías. Ha sido definido como "un grito en la pared" que atrapa la atención y obliga a percibir un mensaje. Durante todo el siglo XX se ha utilizado como herramienta de propaganda política de cualquier régimen político, democrático o autoritario; pero sobre todo destacó su uso en las dos guerras mundiales y durante el periodo de entreguerras, cuando los soviéticos, fascista y nazi lo utilizaron con profusión y eficacia, al igual que ambos bandos de la guerra civil española.

La Unión Soviética dio lugar al movimiento artístico moderno de la vanguardia rusa. Junto con los impresionantes desarrollos socioeconómicos de principios de siglo XX, los artistas parecían rechazar el pasado y buscar formas innovadoras de expresión en diferentes tipos de arte. Estos carteles son claros ejemplos de los movimientos artísticos, como el constructivismo, suprematismo y, más tarde, realismo socialista, un fértil punto de encuentro entre arte e ideología.

Historia y evolución 

La mayor evolución en el cartel político se produjo en la Rusia posterior a 1917. En 1919 aparece un nuevo tipo de cartel cuyo autor fue Mijail Cremnyi.4 Su título genérico era Ventana satírica de los Telégrafos Rusos, y se le conoce normalmente por la sigla ROSTA. Las “ventanas” consistían en ilustraciones con pies que recuerdan la secuencia cinemática de las viñetas delcómic. El poeta Mayakovsky, que había participado en el renovado interés general por las tradiciones nativas, hizo los diseños más famosos de esta serie, donde desarrolló una notable combinación de poesía e imagen. Es muy significativo que la producción de estos diseños se llevara a cabo mediante un esfuerzo colectivo y que las copias se hicieran y distribuyeran rápidamente para exhibirlas en las “ventanas”.

Durante la guerra entre la Unión Soviética y la Alemania nazi, los carteles de propaganda política se convirtieron en la forma principal de la pintura:
La antigua Unión Soviética no inventó el cartel propagandístico, pero probablemente ha sido uno de los países más prolíficos en este tipo de arte. 

Los carteles propagandísticos estaban entre las herramientas más importantes para influenciar a la opinión pública en la Unión Soviética.
El texto que acompañaba a cada póster era un mensaje claro y explícito para el público, mientras que el uso de técnicas específicas (manipulación, deformación y amplificación de fotografías) transmitía indirecta y subconscientemente un mensaje a favor o en contra de una opinión, una persona o una elección política.

La Unión Soviética dio lugar al movimiento artístico moderno de la vanguardia rusa. Junto con los impresionantes desarrollos socioeconómicos de principios de siglo XX, los artistas parecían rechazar el pasado y buscar formas innovadoras de expresión en diferentes tipos de arte. Estos carteles son claros ejemplos de los movimientos artísticos, como el constructivismo, suprematismo y, más tarde, realismo socialista, un fértil punto de encuentro entre arte e ideología.

Un grito en la pared 

También la revolución produjo profusión de carteles políticos, con algunas originalidades, las tiras educativas del ROSTA (Servicio de Telégrafos Ruso) que no se parece a nada conocido hasta entonces. Viñetas de cuatro o más dibujos ilustrando aspectos educacionales, sanitarios y políticos. Además los cartelistas rusos de primera hora de la revolución, como los republicanos, se constituyeron en espontánea vanguardia produciendo carteles de concepción innovadora. Es entonces cuando nace la vanguardia creadora soviética, que en cartelismo, adopta la teoría artística del "constructivismo", que como todas las teorías marxistas de la época, trata de expresar desde supuestos de clase, de la clase trabajadora, claro está, una visión revolucionaria de lo que está ocurriendo en todas partes de la URSS, campo, ciudad, fábricas, ejercito, etc... Técnicamente se desliza por una peligrosa tendencia al fotomontaje (muy imitada en la GCE) que termina plasmando una realidad cuasi industrial más que ideas revolucionarias. Por este motivo, el final del "constructivismo" coincide prácticamente con la llegada de Stalin, quién, no perdonó a los artistas del cartel, como no perdonó a nadie, sufriendo muchos de ellos purgas y prisión. Con Stalin, el "Realismo Socialista" y La Asociación de Artistas Revolucionarios es lo único que pervive. De la primera época destaca el cartel de Dimitri Moor, "¿Te has alistado como voluntario?", donde un miliciano del ejercito ruso nos señala con su índice al más puro estilo del cartelista americano Flagg. Este gesto, también sería imitado por otros cartelistas, entre ellos el español Goñi.


 Los carteles soviéticos de toda hora tuvieron una influencia decisiva, y no sólo, como en el caso del bando rebelde, por posibles analogías ideológicas, que las hubo, sino por la influencia directa de españoles conocedores del cartel soviético y la inmensa presencia que todo lo ruso tuvo en la zona republicana desde el otoño del 36. No obstante, en nada se parecen ambos fenómenos artísticos, como en nada se parecen ambos procesos políticos. España era un país democrático, parlamentario y con profusión de partidos políticos. Desde el primer momento de la guerra, la espontaneidad artística de los cartelistas españoles, aficionados y profesionales se pone en marcha para demostrar que una de las más inmediatas consecuencias del arte en la República (aunque fuera en guerra) es la diversidad y la imaginación, frente a la monotonía del cartel ruso. En cualquier caso, cuando se examinan individualmente carteles de ambos países, los parecidos saltan muy a menudo.

EL FOTOMONTAJE COMO UNA NUEVA FORMA DE AGITACIÓN – GUSTAVE KLUTSIS, MOSCÚ 1931

El fotomontaje, por ser el método más moderno en el campo de las artes plásticas, está íntimamente unido al desarrollo de la cultura industrial y a la acción artística de masas.
El fotomontaje es la forma que toma la agitación y la propaganda en el campo del arte. Es natural, por tanto, que haya sido utilizado principalmente en el campo cultural de la Unión Soviética.
En el desarrollo del fotomontaje hay que distinguir dos tendencias. La primera tiene su origen en la publicidad de Estados Unidos: es lo que se llama el fotomontaje publicitario formalista que ha sido utilizado por los dadaístas y los expresionistas occidentales. La segunda se ha desarrollado de una manera completamente independiente sobre suelo soviético: es el fotomontaje de propaganda política el que ha elaborado sus propios métodos, principios y leyes de construcción. Después ha alcanzado la legitimidad de ser llamado “el nuevo aspecto del arte de masas” o el arte de la construcción del socialismo.
Este aspecto del fotomontaje a ejercido una influencia importante en la prensa comunista de Alemania y en otros países que se han apropiado de este método para presentar la literatura de masas.
En la URSS, el fotomontaje apareció en el Frente de Izquierdas de las Artes después de la desaparición de la no-objetividad. Para el arte de agitación era necesario un medio de representación realista basado en una técnica de vanguardia, que gozase de una precisión gráfica y de una expresión extremas.
Las viejas formas de arte plástico, como el dibujo, la pintura o el grabado, se revelaron insuficientes, con su técnica atrasada y su métodos de trabajo anticuados, para satisfacer el compromiso de las masas revolucionarias.
La esencia del fotomontaje radica en la utilización que hace de la fuerza físico-mecánica de la cámara fotográfica (de la óptica) y de los recursos de la química con una finalidad de agitación y de propaganda. Cuando la foto sustituye al dibujo, el artista representa tal o tal momento de una manera más verídica y más viva, y por ello con un mayor grado de sensibilidad para las masas.
Lo importante de esta sustitución es que la foto no es el croquis del hecho visual, sino su fijación exacta. Esta actitud, este lado documental, dan a la foto un poder de acción sobre el espectador imposible de alcanzar por la representación gráfica.
Los carteles de propaganda, cubiertas e ilustraciones de libros, eslóganes leninistas, periódicos murales y cuñas rojas han necesitado nuevos métodos de representación más vivos, más contundentes y más exactos. Se necesitó un arte sostenido por un buen equipo técnico y que utilizara las fuentes de la química. UN ARTE AL NIVEL DE LA INDUSTRIA SOVIÉTICA. Este arte es el fotomontaje. No hay que pensar que el fotomontaje se reduce a una disposición expresiva de las fotos. Lleva consigo un eslogan político, color y elementos puramente gráficos.
La organización expresiva de todos estos elementos únicamente pude ser realizada en el plano de la ideología y del arte por una nueva clase de artista –un militante- especialista del trabajo político-cultural de masas, un constructor que posee el arte de la foto y que construye su composición según las leyes completamente nuevas en el campo del arte. Los nuevos procedimientos de construcción se han convertido en indispensables para los nuevos elementos de representación así como para el nuevo orden social.

Los carteles soviéticos y su eficacia comunicativa

Todo cartel soviético, no importa la fecha de creación, lleva consigo la estampa de expresividad y calidad gráfica. La atención a los detalles es impresionante. El ámbito de técnicas usadas es inabarcable. Los carteles soviéticos son un cofre con un tesoro lleno de inspiración para cualquier diseñador gráfico, sin mencionar el placer de verlos. Y lo que es importante, todo cartel soviético tiene una referencia histórica esencial para el entendimiento de los distintos significados que han ido adquiriendo con el tiempo.

En la Unión Soviética, el movimiento constructivista, de la mano de Lissitzky, Rodchenko, Klutsis y Stenberg, considerará el arte al servicio de la nueva sociedad comunista, consagrándose el diseño industrial, las artes aplicadas y la comunicación visual. Este trabajo de los constructivistas tendrá un impacto importante en el diseño occidental, sobre todo a través de la Bauhaus y el movimiento «de Stijl».A partir de 1932, el realismo social pasó a ser el arte oficial de la Unión Soviética.

En la ex Unión Soviética los bolcheviques promovieron un movimiento llamado constructivismo ante una sociedad cada vez más industrializada, entre los cartelistas más importantes de este movimiento están Lissitsky y Alexander Rodchenko.


jueves, 7 de septiembre de 2017

VLADIMIR MAIAKOVSKI

El hombre tiene unas necesidades expresivas y comunicativas y uno de los vehículos que utiliza para satisfacerlas es el lenguaje (también los gestos, las imágenes, etc.). A través del discurso lingüístico, el hombre 1) expresa su manera de percibir las cosas (sus sentimientos, sus conocimientos, etc.) y 2) pretende producir un determinado efecto en el receptor (enseñar, emocionar, persuadir, entretener, etc.).

Vincular el arte y la estética a la lucha política ha sido, es y probablemente será un problema complejo. El intento de abandonar posturas simplificadoras no implica desconocer la capacidad crítica del arte, su potencial transformador y sus aportes a las distintas luchas. En una sociedad alienada, el arte debe poder recuperar su lugar crítico y sus posibilidades de imaginar un mundo distinto, a partir de su capacidad de desnaturalizar las relaciones sociales del capitalismo.

Vladimir Maiakoski

Vladimir Vladimirovitch Maiakovski nació en 1893 en la localidad georgiana de Baghdati, en el Imperio Ruso, en el seno de una familia modesta. Huérfano a los doce años, se instaló en Moscú en 1906 donde pronto se adhirió al partido bolchevique. Ya de joven fue arrestado tres veces por conspiración contra el régimen zarista.

Estudió a partir de 1911 en la Escuela de pintura, escultura y arquitectura de Moscú, de la que fue expulsado en 1914 por sus actividades políticas, al mismo tiempo que comenzaba su carrera literaria con una tragedia provocadora y mal recibida. Rápidamente se convierte en uno de los cabecillas del movimiento futurista ruso junto con Alexander Blok y Velimir Jlébnikov. El primer manifiesto del grupo, La bofetada al gusto del público, data de 1912, cuando Maiakovski solo tiene 19 años. Dentro de este estilo poético publica La flauta de las vértebras y La nube en pantalones en 1915, obra, esta última, fruto de su tormentosa relación con Lili Brik, esposa de un editor amigo del poeta. Esta relación amorosa compleja y problemática marcará casi toda su vida. Por esos mismo años junto con Sergio Tretiakov funda el periódico LEF, que influirá en toda una generación de escritores revolucionarios.

Poeta soviético. De origen humilde, su militancia en el Partido Bolchevique le causó numerosos problemas con las autoridades de Moscú, donde su familia se había trasladado. En 1911 se unió a los primeros futuristas y participó en la redacción del primer manifiesto futurista ruso.

Su odio visceral al universo burgués y su combativo espíritu revolucionario se reflejan ya en sus primeras obras: La bofetada a gusto del público y la tragedia Vladimir Maiakovski (1913). En 1915 publicó el libro de poemas La nube con pantalón y un año después, La flauta-columna vertebral. Del mismo año que la Revolución Rusa son las premoniciones de El hombre (1917), en la que colaboró redactando eslóganes revolucionarios.

En los años 20, Maïakovski se dedicó a promocionar por el mundo la Revolución rusa. En ese periodo creó elementos prácticos de propaganda, como carteles, afiches y argumentos para películas. Fue, además, uno de los editores de la revista LEF (Levy Front Iskusstv o Frente de Izquierda de las Artes), revista donde trató de congregar toda la vanguardia artística soviética. Exaltación de la figura de Lenin es el poema V. I. Lenin (1923-1924), y los éxitos de la URSS son cantados por el poeta en obras como Octubre (1927) y ¡Bien! (1927).

Entre los años 1923 y 1925, Maïakovski junto a Aleksandr Ródchenko fundaron lo que hoy sería una agencia de publicidad, llamada Maïakovski-Ródchenko Advertising-Constructor. Crearon más de 150 piezas publicitarias, packaging y diseños.

El estilo de Maïakovski 

Formalmente considerada, la poesía de Maiakovski se encuentra encuadrada dentro de la tónica general de la poesía europea de los años que precedieron y siguieron a la primera guerra imperialista. Marinetti, con su célebre manifiesto, no había hecho otra cosa que concretar un vago deseo subconsciente de los poetas que les impulsaba a librarse de toda vieja fórmula académica, a conseguir una poesía nueva, una poesía que expresase en su forma externa los inquietantes momentos que el mundo atravesaba. Cesar en la imitación servil a la naturaleza, dominar y no ser dominados por el idioma. Dislocar los conceptos, las imágenes y las palabras, del mismo modo que Picasso y los pintores futuristas descomponían las formas de la naturaleza haciéndolas estallar en una explosión de color.

Entre sus composiciones poéticas más importantes destaca Lenin, escrito en 1924 y leído públicamente por él en la Sala Roja del Comité de Moscú del Partido el 21 de octubre.

Maiakovski definió la poesía como un camino hacia el socialismo. Se consideraba un ser vivo que habla a otra gente viva. Una de sus mayores preocupaciones fue alcanzar un intenso grado de comunicación con las demás personas. Comunicación viva que hace de su poesía un arte declamatorio. Que le induce a recorrer toda Rusia, año tras año, en interminables giras de recitales poéticos. Que convierten su figura en algo semejante a los antiguos rapsodas.

Maiakovski mantuvo una personal relación con los miembros de la escuela formalista rusa, tan reactualizada por el estructuralismo. Relación que influye más o menos conscientemente en la redacción de su poesía, atenta a la construcción misma de la palabra, a las características morfológicas del idioma, al juego de prefijos y sufijos, a la ordenación fonética y a la trama de relaciones que constituyen la palabra y el período verbal. La consonancia de las últimas palabras, la rima, no es más que uno de los innumerables medios de relacionar las líneas; por lo demás, uno de los más simples y rudimentarios. Se puede rimar el principio de las líneas, se puede hacer rimar el final de la primera línea con el principio de la segunda, e incluso con las primeras palabras de la tercera y de la cuarta.



Los temas con los que Maiakovski se enfrenta en sus poemas son múltiples y, a veces, contradictorios. En primer lugar, el del amor, y junto a él el de los celos y el suicidio. El amor, el dolor y la muerte unidos, como suelen estar siempre en la naturaleza y en la vida de los hombres. Junto a los poemas de amor, los de combate, bruscos, agresivos, sin ninguna concesión a la retórica, y al lado de éstos, sus poemas satíricos, en los que se enfrenta abiertamente con los que no comparten sus sueños de futuro y pretende destruirlos por medio de los dardos envenenados de su sangrante humorismo. Formalmente quedan las consignas, de tipo político o comercial, concisos y acerados.

La poesía es comunicación

La poesía es una búsqueda confidencial de identificación sentimental con los lectores y los oyentes. El texto poético es un fundamentalmente un diálogo: Busca una comunicación con el otro. El poeta ha de salir de su prisión para transformar su texto subjetivo en un texto objetivo que transmita por si mismo la veracidad y autenticidad de esa vivencia personal para que pueda ser experimentada en los receptores.

El poeta actúa como mediador al transmitir su experiencia personal mediante palabras, ritmos, imágenes, tonos y estados emocionales.

La poesía establece más lazos comunicativos y más variados con el lector que ningún otro género literario: es sintomático y prueba de ello es el uso del tú como desdoblamiento del yo lírico (autodiálogo) o como referente personal ( lector explícito) con el que se establece una relación de implicación directa. Lo mismo ocurre con el "os" y el "vosotros" al igual que el "nos" y el "nosotros" mediante los cuales el yo del poeta se desindividualiza.

El poeta quiere llevar a los otros una vivencia lo más semejante a la suya; por lo teno, el lector y los oyentes deben "dejarse llevar": deben implicarse íntimamente, romper su aislamiento para poder sentir nuevas vivencias y nuevas emociones.


jueves, 24 de agosto de 2017

HO CHI MINH

La lucha vietnamita y el legado de Ho Chi Minh sirve de inspiración para los pueblos que sufren la ocupación forzada y la violencia militar de los imperios traducida en bombas, muertes inocentes y destrucción.

Incluso su propio pueblo, poco después de su fallecimiento, e inspirado por su pensamiento “Nada es más precioso que la independencia y la libertad”, conquistó la victoria total y logró reunificar al país, después de 30 años de enormes sacrificios, el 30 de Abril de 1975.

Ho Chi Minh es recordado no sólo como uno de los militantes más lúcidos y consecuentes en la lucha por el socialismo, sino también como uno de los más sabios innovadores en ese campo.

Pese a que Vietnam tuvo que soportar años de atrocidades contra su población y fueron atacados por más bombas que las arrojadas durante toda la Segunda Guerra Mundial, la herencia del mandatario fue la fortaleza del pueblo vietnamita, que convirtió a la nación en símbolo de las luchas de los países en vía de desarrollo contra el imperialismo, el colonialismo y la explotación.

LA GUERRA DE VIETNAM

La guerra de Vietnam (1962-1975) fue un conflicto en la península de Indochina que tuvo lugar entre mediados de los cincuenta y mediados de los setenta y que enfrentó a los EE.UU. y el gobierno de Vietnam del Sur por un lado, contra Vietnam del Norte y las guerrillas comunistas que actuaban en Vietnam del Sur por otro. La guerra terminó extendiéndose también a Laos y Camboya. La guerra del Vietnam fue la más larga de la historia norteamericana, supuso para este país una experiencia de fracaso y frustración, constituyendo, sin lugar a dudas, el más serio fracaso de EE.UU. en la guerra fría.

El inicio de la implicación americana se remonta a inicios de los cincuenta cuando apoyaron los desesperados intentos de Francia por mantener su presencia colonial en Indochina frente a las fuerzas comunistas del Vietminh. La derrota francesa y los Acuerdos de Ginebra de 1954, que consagraron la partición de Vietnam en dos, llevaron a que Washington volcara su apoyo en el régimen anticomunista de Vgo Dinh Diem en Vietnam del Sur que hacía frente al Vietnam del Norte comunista, apoyado por la URSS.


HO CHI MINH. VIDA Y LEGADO


Nació el 19 de mayo de 1890, en Kimlien, Annam (Vietnam).

Tras la I Guerra Mundial, y bajo el nombre de Nguyên Ai Quôc, participa en actividades radicales y participa en la fundación del Partido Comunista Francés. Se traslada a Moscú para recibir formación y, a finales de 1924, es enviado a Guangdong (China), donde formó la Liga de la Juventud Revolucionaria. Tuvo que dejar China tras ser acusado por las autoridades locales de protagonizar actividades comunistas, aunque en 1930 regresó para fundar el Partido Comunista Indochino (PCI).

En junio de 1931 le encarcelaron hasta 1933. Entonces regresó a la Unión Soviética, donde pasó varios años recuperándose de una tuberculosis. En 1938 regresó a China y sirvió como asesor en las fuerzas armadas comunistas chinas. Cuando en 1941 Japón ocupó Vietnam, mantuvo contactos con los líderes del PCI y ayudó a fundar un nuevo movimiento de independencia dominado por los comunistas, denominado Vietminh, que combatió a los japoneses. Fue entonces cuando aceptó el nombre de Ho Chi Minh ('el que ilumina'). En agosto de 1945, tras la rendición de Japón, el Vietminh tomó el poder y proclamó la República Democrática de Vietnam en Hanoi, siendo Ho Chi Minh nombrado su presidente.

Los franceses no querían conceder la independencia a sus súbditos coloniales, y a finales de 1946 comenzó la guerra de Indochina (1946-1954). Durante ocho años, las guerrillas del Vietminh combatieron a las tropas francesas, derrotándolas finalmente en la decisiva batalla de Dien Bien Phu en 1954. Sin embargo no obtuvo una victoria completa. La Conferencia de Ginebra dividió el país, asignándose el norte al Vietminh a pesar de las protestas de Ho Chi Minh que pretendía mantener unificado a Vietnam.

En la República Democrática del Vietnam, de la cual Ho seguía siendo presidente, se ocupó de crear un régimen comunista en Vietnam del Norte , sin embargo, a principios de la década de 1960, se inició el conflicto con la República del Vietnam (denominación de Vietnam del Sur tras la Conferencia de Ginebra), donde las guerrillas comunistas (Vietcong) organizaron un movimiento de insurgencia contra el régimen survietnamita apoyado por Estados Unidos. Ho, con graves problemas de salud, tuvo un papel testimonial.

Ho Chi Minh falleció el 2 de septiembre de 1969 en Hanoi de tuberculósis. En 1975, Saigón fue renombrada Ciudad Ho Chi Minh. 



LA GUERRA DE VIETNAM

La guerra de Vietnam (1962-1975) ha sido, por ahora la guerra más larga en la que ha entrado Estados Unidos. La guerra se vendió como un intento de frenar el comunismo en el mundo, y fue propiciada tras el fracaso de la invasión de la Cuba de Fidel Castro (el llamado desembarco en la Bahía de Cochinos) quien adoptó el comunismo en 1962 y transformó Cuba en un sistema socialista.

Anteriormente, Vietnam pertenecía (junto a Camboya y a Laos) a la Indochina francesa, la cual había conseguido su independencia en 1954 dividiéndose en cuatro países:
·        Vietnam del Norte
·        Vietnam del Sur
·        Camboya
·        Laos

Hubo sobre todo dos grupos de personas cuyas ideas se enfrentaron y fueron los demócratas y los comunistas. Sus ideales se enfrentaron y pelearon con frecuencia. Esto condujo a una brecha grave del país que lleva a la formación de dos países - Vietnam del Norte y Vietnam del Sur.

Vietnam del Norte fue creada por los comunistas, liderados por Ho Chi Minh, y Vietnam del Sur fue formado por asesores militares estadounidenses para evitar que los comunistas de Vietnam del Norte se adueñaran del país, siguiendo así la Doctrina Truman. Sin embargo, el gobierno de Vietnam del Sur estaba dirigido por un dictador proestadounidense llamado Ngo Dinh Diem. Los Estados Unidos decidieron apoyar a Vietnam del Sur a pesar de la naturaleza de Diem: Estados Unidos le dio gran importancia a la supervivencia del Estado survietnamita, puesto que se creía que la victoria de los comunistas propiciaría la sucesiva caída en la esfera chino-soviética de los demás países de la zona, según el llamado efecto dominó.

Vietnam del Norte al ser un país comunista fue apoyado por Rusia y otros países comunistas como China.  El principal problema de los Estados Unidos fue la fuerte resistencia de Vietnam del Norte y su guerrilla (el Vietcong) creada en 1960. Para los Estados Unidos, el territorio era desconocido y aviones o helicópteros no funcionó bien en los terrenos. Sin embargo, la guerra duró 13 años y cuando llegó a su fin, el primer ministro Diem fue asesinado a tiros y que es lo que liberó a los vietnamitas en el final. El país se unificó en 1975 y se convirtió en la República Popular de Vietnam.

EL LEGADO DE HO CHI MINH


Sin embargo, el líder y fundador del movimiento, Ho Chi Minh, murió antes del fin de la guerra, sin llegar a ver la retirada estadounidense (1973), el hundimiento militar de Vietnam del Sur (1975) y la reunificación del país bajo un régimen comunista (1976). En su honor, las autoridades vietnamitas pusieron el nombre de Ciudad Ho Chi Minh a la antigua capital de Vietnam del Sur, Saigón (1975).

Cuando en 1975, seis años después de la muerte de Ho Chí Minh, los combatientes vietnamitas derrotaron a las tropas estadounidenses, sus carros de combate portaban pancartas con el mensaje: “Tú siempre marchas con nosotros, tío Ho”.



martes, 27 de junio de 2017

EL ACORAZADO POTEMKIN


Hoy se cumplen 112 años del motín de los marineros del acorazado Potemkin. Denunciaban los crímenes de Estado y exigían el fin de la guerra.

La brutal represión del Domingo Sangriento, que dejó un saldo de cientos de muertos y heridos, fue la chispa que encendió un reguero de huelgas y motines abanderados por los soviets (organizaciones o consejos obreros que operaban en fábricas y ciudades). El ejército también se implicó en varios actos de protesta, como la sublevación protagonizada por los marineros del acorazado Potemkin.

Extenuados tras la guerra japonesa y hartos ya de soportar las pésimas condiciones de vida a bordo del barco, el 14 de junio, durante unas maniobras cerca de la isla de Tendra en el mar Negro, los marineros del Potemkin se amotinaron por el pésimo estado del rancho y tras matar a los oficiales se dirigieron al cercano puerto de Odessa para apoyar a los insurgentes que desde hacía días se estaban enfrentando a los cosacos y las tropas del zar. Cuando llegaron a puerto, el Potemkin se sumó a la lucha y llegó a disparar contra algunos edificios del gobierno, pero la flota del Mar Negro había recibido la orden de zarpar desde Sebastopol con órdenes de hundir el insurrecto buque y el Potemkin salió huyendo hacia Rumanía. El gobierno de Bucarest los acogió de mal talante y devolvió el buque a la marina rusa. Algunos de los amotinados volvieron a Rusia (donde se les juzgó con severidad) y el resto se desperdigó por Europa.



La revolución de 1905

El estallido revolucionario de 1905 sirvió de precedente y referente al de 1917. Fue fruto del malestar que provocó la crisis económica que azotaba Rusia (crisis de subsistencias, desempleo), y del descontento causado por la derrota militar frente a Japón.

El hecho que desencadenó el proceso revolucionario ocurrió el 9 de enero de 1905, cuando una muchedumbre (200.000 personas), desarmada, compuesta por obreros, campesinos, mujeres y niños, dirigida por el pope (sacerdote) Gapón, posible confidente de la policía y colaborador del régimen, se encaminó hacia el Palacio de Invierno, residencia del Zar en San Petersburgo.

Pretendía hacerle llegar una serie de peticiones: convocatoria de una asamblea constituyente, mejoras salariales, jornada de ocho horas, libertad de sindicación, etc.

Por respuesta obtuvieron una violenta represión que se saldó con más de mil manifestantes muertos. Este acontecimiento ha pasado a la historia con el nombre de "Domingo Sangriento".

La reacción de los habitantes de San Petersburgo se materializó en una oleada de protestas, acompañada de la paralización del sistema productivo como consecuencia de las huelgas y motines. En San Petersburgo y Moscú surgieron las primeras asociaciones de obreros y campesinos, los "soviets" (comités de obreros).

El acorazado Potemkin

En junio de 1905 la marinería del acorazado Potemkin, anclado en el puerto de Odessa (Mar Negro), se sublevó contra sus oficiales, iniciativa que se extendió a otras unidades de la marina y del ejército.

El Potemkin fue un acorazado (buque de guerra de gran tonelaje) de la Flota rusa del Mar Negro. El buque se hizo también famoso por la sublevación de su tripulación contra sus opresivos oficiales, el 27 de junio de 1905. Este hecho fue visto posteriormente como un paso inicial hacia la revolución rusa de 1917, y se convirtió en la base histórica para la película muda de Sergei Eisenstein "El acorazado Potemkin". La chispa que hizo estallar el motín fue iniciada por el infante de marina Ippolit Giliarovsky, quien amenazó con tomar represalias contra varios miembros de la tripulación que se negaban a comer la carne, en la que se habían descubierto gusanos, tras ser embarcada desde la torpedera N267, que actuaba como buque de enlace y correo. Al parecer Giliarovsky reunió a dichos marineros en una zona en cuyo suelo se había extendido una lona impermeable, y donde esperaban infantes de marina armados. Los marineros asumieron que iba a celebrarse una ejecución en grupo, y se abalanzaron sobre los infantes desencadenando así el conflicto armado entre de oficiales y marinos de guerra. De un total de 800 hombres a bordo, sólo sobrevivieron 31.

Ante este aluvión de protestas el zar se vio obligado a transigir e hizo algunas concesiones, que se recogieron en un Manifiesto Imperial emitido en octubre de 1905.

El legado de la revolución de 1905

El zar declaró la ley marcial y puso en marcha el aparato del estado para reprimir a la oposición. En el campo se destacaron en esta tarea las denominadas Centurias Negras. Se encarceló a los miembros del soviet de San Petersburgo. Muchos líderes de la oposición fueron deportados a Siberia, mientras que otros huyeron a Europa occidental.

La respuesta del zar -el Manifiesto de octubre- consistió en anunciar una reforma política y la creación de una asamblea representativa, la Duma. También se realizaron algunas mejoras en las condiciones de vida y laborales de obreros y campesinos.

La revolución de 1905 sirvió de enseñanza para la de 1917. Sirvió para depurar y esclarecer la estrategia del movimiento obrero y en concreto de los bolcheviques. La figura del zar salió deteriorara de 1905. En la mentalidad popular comenzó a derrumbarse un mito: el padrecito zar que velaba por la prosperidad de los súbditos, aunque aveces estuviera engañando por el mal gobierno.


Eisensentein y el cine

La película se estrenó el 21 de diciembre de 1925 en el Teatro Bolshói. Según el testimonio del propio director, el montaje se terminó momentos antes de la proyección del filme y el último rollo lo empalmó con su propia saliva.

El acorazado Potemkin (Bronenósets Potyomkin, 1925) no es solamente la película más importante de Eisenstein (era su segundo largometraje) y la más representativa de todo el cine revolucionario soviético sino que se erige como una de las más notables e influyentes del periodo silente y, en opinión de numerosos historiadores, la mejor. Por supuesto es uno de los filmes más analizados y comentados de la historia.

Nació como uno de los ocho episodios de un proyecto sobre la fallida revolución de 1905 pero ya en Odessa el director letón reescribió casi totalmente el guión, que se separó bastante del inicial, más fiel a los acontecimientos históricos y centrado en este episodio. El rodaje duró poco más de una semana y durante el mismo Eisenstein y su operador Eduard Tissé experimentaron con objetivos, focos, plataformas para mover las cámaras, planos desenfocados... La película tuvo un gran éxito en el extranjero, siendo prohibida en algunos países acusada de revolucionaria.

El desarrollo de este episodio revolucionario es, en realidad, una metáfora de la Revolución Rusa con la representación de las clases que sostienen el zarismo en el barco (los militares aristocráticos y los oportunistas, el clero, los intelectuales que se pliegan al poder como el médico, los indiferentes y los cobardes) y los grupos revolucionarios (el pueblo movilizado como marineros) y sus aliados (la pequeña burguesía en el puerto, las mujeres, los oprimidos...).



domingo, 25 de junio de 2017

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN NOS DICEN EN QUÉ PENSAR


Bernard Cohen venía a decir que los medios no tienen mucho éxito a la hora de decirle a la gente que pensar, pero en cambio tenían una gran capacidad de decir a la audiencia sobre que pensar (primer nivel de la agenda). El segundo nivel, por su parte, es aquel en el que los medios no solo influyen estableciendo su agenda, sino que además afectan al modo en que la gente piensa sobre estos temas.

Los medios son contextualizadores de la realidad, y al presentárnosla seleccionan y dan énfasis a atributos concretos de los temas u objetos de los que tratan, confirmando lo que se denomina como agenda de atributos.

Esta agenda de atributos es el conjunto de calificativos que acompañan a un objetos. De estos calificativos algunos tienen más posibilidades que otros de ser percibidos y recordados por la audiencia al margen de su repetición o posición dominante. Determinadas características de un objeto pueden alcanzar una resonancia tan grande que se conviertan en argumentos especialmente convincentes para la relevancia del objeto.

Por eso determinadas maneras de escribir un objeto son más convincentes que otras a la hora de que ese objeto o tema tenga relevancia para el público. Del éxito de cómo se presente ese objeto por medio de los atributos, puede llegar incluso a que sea un atributo el que le de el impacto y relevancia necesaria para llevar el tema a la agenda del público.

Creación de opinión en temas nuevos según Klapper

Klapper dice que es más fácil influir en la opinión de la gente en los temas que desconoce. Cuando encontramos un tema nuevo que produce incertidumbre social, nos volcamos en los medios, y por lo tanto la influencia es más directa.

De un modo muy general, el problema de la efi­cacia comunicativa puede formularse señalando que los signos-estímulo transmitidos provocan unas mu­taciones psíquicas en el destinatario, que se manifiestan en forma de signos-respuesta. Este fenómeno constituye una de las preocupaciones centrales de los pedagogos, de los moralistas, de los políticos que buscan los votos o la adhesión de las masas, de los profesionales de la publicidad y en general de todos aquellos cuyas profesiones están en mayor o menor  grado basadas en la formación o mutación de los estados de opinión pública y de las conductas consiguientes a tales estados de opinión. Tan importante es este fenómeno en la vida social contemporánea, que en una conferencia de profesionales norteamericanos de publicidad, uno de los ponentes, con énfasis pragmático, pudo declarar que el objetivo principal de la comunicación es el de formar o cam­biar las opiniones de otras personas.


lunes, 29 de mayo de 2017

LA COMUNA DE PARÍS DE 1871


La Comuna de París fue un gran movimiento revolucionario en que los trabajadores de París lucharon, en una situación difícil y ardua, por romper la explotación y la opresión que sufrían, y reemplazaron al Estado capitalista por sus propios órganos, para reorganizar la sociedad con bases completamente nuevas, manteniéndose en el poder durante más de dos meses antes de ser derrotados.

Por aquellos años más de 200.000 parisinos formaban la Guardia Nacional, milicia de ciudadanos dedicada a mantener el orden público, pero desde setiembre de 1870 se rearmó, pasando de tener 60 batallones a 254 y además a poseer cañones y ametralladoras fabricados en París y abonados por suscripción pública.

Ante la cercanía del Ejército prusiano. El 28 de febrero de 1871 el comité de la Guardia Nacional ordenó pegar por todas las calles parisinas el "Cartel Negro", en señal de luto, recomendando a los ciudadanos que no saliesen de sus hogares y evitasen todo altercado y manifestación. La misma Guardia Nacional, ayudada por civiles, puso a salvo su armamento, ocultándolo. Al día siguiente el ejército prusiano desfiló por una ciudad desierta, abandonándola al día siguiente y sin incidente alguno.

Las inquietudes de la población se confirmaron cuando la nueva Asamblea aprobó las medidas aprobadas por Thiers: el 10 de marzo se suprime la moratoria de letras, alquileres y deudas que deben ser abonadas inmediatamente, lo que causa la quiebra de 300.000 obreros, pequeños talleres y tiendas; y suprime el salario de las guardias nacionales, dejando sin recursos a miles de familias. El recién nombrado jefe de Ejército en París, prohíbe la salida de seis periódicos republicanos y ordena condenar a muerte a G. Flourens y A. Blanqui por sus participación en la revuelta de octubre de 1870.

Cuando París estaba dormida, en la madrugada de 18 de marzo de 1871, Thiers ordenó a sus tropas ocupar los puntos estratégicos, recuperar el armamento de la Guardia Nacional y arrestar a los revolucionarios más conocidos. Enseguida las mujeres se despertaron, dieron la voz de alarma y se enfrentaron a los soldados, que pronto se vieron superados en número. Los enfrentamientos sangrientos dieron un giro radical cuando el general Lecomte ordenó disparar a las masas desarmadas y sus soldados le desobedecen y le arrestan. A la tarde Thiers ordena abandonar la capital a sus tropas, su policía y sus funcionarios; en una retirada caótica y apresurada dejando olvidados varios regimientos (unos 20.000 soldados), los oficiales fueron apresados, mientras uno 1.500 hombres sin orden alguna se sentaron a esperar el periodo de la Comuna.


El Gobierno había abandonado la ciudad. En un movimiento que al principio fue heterogéneo y un tanto confuso, el poder pasó a manos del pueblo, a manos del proletariado.

La Comuna adoptó algunas medidas que caracterizaron su sentido revolucionario y sus objetivos verdaderos:
  • Sustituyó el ejército regular, instrumento ciego en manos de las clases dominantes, y armó a todo el pueblo.
  • Proclamó la separación de la Iglesia del Estado.
  • Suprimió la subvención del culto, dejando de pagar al clero por parte del Estado.
  • Dio un carácter estrictamente laico a la instrucción pública, asestando un duro golpe a los gendarmes de la sotana; además de ser la educación gratuita y obligatoria.
  • Se creó una Formación Profesional en donde los obreros daban gratis la prácticas a los alumnos.
  • Se crearon guarderías para cuidar a los hijos de los trabajadores.
  • Se controló por parte de la municipalidad los alquileres, fijándose un tope máximo de precio.
  • Se prohibió el trabajo nocturno en las panaderías
  • Se abolió el sistema de multas.
  • Se promulgó un decreto por el que las fábricas y todos los talleres abandonados o paralizados por sus dueños serian entregados a las cooperativas obreras, con el fin de reanudar la producción.
  • Se dispuso que la remuneración de todos los funcionarios no fuera superior al salario normal de un obrero.

Una de las principales características de la Comuna fue la LIBERTAD, de la que se podían beneficiar todos, incluso los partidarios del gobierno de Versalles, proclamándose la libertad de prensa, de reunión y asociación.

Todas las medidas tomadas por la Comuna suponía una amenaza para el viejo mundo, basado en la opresión y la explotación. Por primera vez el proletariado derrocaba al poder establecido y establecía sus propios órganos de gobierno y reemplazaba al estado monárquico- burgués capitalista, que veía como la Comuna les hacia perder todos sus privilegios económicos y sociales. Lo que explica también la fuerte represión que se ejercería sobre los "communards" y que gran parte del mundo viera a la Comuna como una revuelta de "vagos" proletarios.

Ante el temor de Bismark a que el fenómeno de la Comuna se contagiara al resto de Europa, devolvió a Thiers todas las tropas que mantenían aún retenidas, para que pudiera eliminar a los comuneros. Así cuando el gobierno de Thiers reorganizó sus fuerzas y pudo dominar a la mal organizada revolución, los generales bonapartistas se dispusieron a realizar una verdadera matanza en París jamás vista antes.
Así el 21 de mayo de 1871, el ejército del gobierno de Versalles se lanzó a la conquista, calle por calle, de París. La lucha fue desigual ante el poderío militar del ejército regular. Durando la sangrienta batalla una semana, hasta el 28 de mayo, cuando cae la última barricada. Como era de esperar la represión ulterior fue brutal.

Cerca de 30.000 parisienses fueron asesinados por una soldadesca llena de odio, unos 45.000 fueron detenidos y posteriormente muchos de ellos fusilados, miles y miles fueron desterrados o enviados a las colonias a trabajos forzados, en donde muchos de ellos murieron por enfermedades. Esta represión consiguió eliminar el movimiento obrero francés, llegando Thiers a proclamar, disfrutando de su victoria, que: "El socialismo ha sido eliminado por un largo tiempo".

Una represión tan grande que hizo que este acontecimiento tan importante de la Historia fuera olvidado intencionadamente, pasando a ser como una anécdota de la Guerra Franco-Prusiana que derrocó a Luis Napoleón II, que trajo la III República a Francia y la unión de Alemania.

Para Marx y Engles, que siempre admiraron la valentía de los comuneros, no se habían dado todavía las condiciones históricas y económicas para desarrollar la revolución socialista. Y también criticaron la debilidad organizativa, por causa de la diversidad ideológica existente en la Comuna, lo que hizo que en los momentos decisivos no se tomaran las decisiones más rápida y correctamente.

En otoño de 1870, Marx ya había prevenido a los obreros de París, de que la tentativa de derribar al gobierno sería un disparate dictado por la desesperación; pero cuando el 18 de marzo de 1871 se impuso a los obreros el combate decisivo y aceptaron, y la insurrección fue un hecho, Marx saludó la revolución proletaria con grandísimo entusiasmo, a pesar de sus malos augurios.

Y no se contentó con entusiasmarse con el heroísmo de los comuneros, que, que según sus palabras, "tomaban el cielo por asalto". Marx veía en aquel movimiento revolucionario de mases una experiencia histórica grandiosa, un cierto paso adelante de la revolución proletaria mundial y un paso práctico más importante que cientos de programas y raciocinios. Analizar esta experiencia, sacar de ella las enseñanzas tácticas, revisar a la luz de ella su teoría: he aquí como concebía su misión Marx.